Tabasco, la ruta del cacao - Imagen Agropecuaria

Tabasco, la ruta del cacao

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Y es específicamente en la Finca Cholula y las haciendas de La Luz y Jesús María donde se ha desarrollado la industria cacaotera. Aquí se elaboran los más exquisitos chocolates para satisfacer el paladar más exigente.

En esta ruta el turista tendrá la oportunidad de adentrarse entre los plantíos cacaoteros, tomando como punto de partida Villahermosa —capital del estado— hasta llegar a Comalcalco, pasando por Jalpa de Méndez. En este trayecto se localiza el poblado de Cupilco, cuya importancia radica en que este punto sirvió como frontera de intercambio comercial entre los pueblos mayas y aztecas. También se localiza la iglesia más pintoresca de Tabasco, el Templo de la Virgen de la Asunción.

Hacienda de La Luz

Comenzó siendo un alambique de grandes extensiones cañaverales, pasó por varios dueños, hasta que a inicios de la década de 1930, Otto Wolter Hayer —inmigrante alemán— restauró el casco original y le hizo algunas ampliaciones hasta convertirla en una de las primeras fincas cacaoteras de la región chontalpa, cuenta con 26 hectáreas de sembradíos de cacao.

Para 1958 Wolter fundó en la hacienda una fábrica de chocolates caseros que hasta la fecha opera. En esta microindustria se procesan derivados del cacao cultivado (en las propias plantaciones que rodean la hacienda) y se fabrican productos naturales con un procedimiento y empacado artesanal. Dentro de la hacienda se ubica el Museo del Cacao.

Finca Cholula

Colindante con la zona arqueológica de Comalcalco, la Finca Cholula cuenta con una vegetación tipo selva, en una extensión de 12 hectáreas y 14 de pastizal. Recientemente se inició un estudio sobre el aprovechamiento de la cáscara del cacao como abono orgánico en el sistema cacaotal de la finca.

Esta propiedad alberga a la Fábrica de Chocolate El Chontal, la cual fue fundada en 1948 por Juan Riveroll y su esposa Dolores Vizcaíno, con el propósito de tener un lugar para mejorar el precio del cacao que ellos mismos producían en la finca; por lo que comenzaron a producir chocolate en forma rústica.

Hacienda Jesús María

En el año de 1963 el señor Juan Cacep Peralta fundó la empresa procesadora de cacao de la chontalpa, bajo el nombre de Chocolates Cacep, que en 1990 vendió a Vicente Alberto Gutiérrez Cacep, la cual se localiza dentro de la Hacienda Jesús María.

Una selección de los mejores granos se cosecha a la usanza tradicional y se emplea en la fabricación de Cacep, tal como los antiguos mayas chontales lo hacían.

La fábrica de chocolates que cuenta con 200 diferentes productos —que se caracterizan por sus formas prehispánicas— a lo largo de los años ha mantenido un constante crecimiento y actualización, tanto en su producción como en la adopción de nuevas tecnologías.

Una vez concluido el recorrido por las haciendas cacaoteras, se hace obligatoria una visita a la zona arqueológica de Comalcalco, “lugar de la casa del comal”, que se caracteriza por ser la única ciudad maya en Mesoamérica construida con ladrillos de barro cocido.

El centro ceremonial posee tres grandes grupos arquitectónicos: la Acrópolis del Este, el Grupo del Norte y la Gran Acrópolis, en este último destaca la pirámide más grande del sitio, El Palacio, en el que se puede admirar los templos VI y VII, el primero con un espectacular mascarón en estuco del dios solar Kinich Ahau, mientras que en el segundo se observan figuras humanas con tocados en forma de aves.

La ruta del cacao finaliza con una visita en Paraíso, en el que se localiza una gran cantidad de playas con bosques de palmeras. Aquí se puede hacer un recorrido en lancha por el corredor Puerto Ceiba-Chiltepec.

Cacao

La plantación del cacao se realiza entre los meses de mayo y julio, antes de la temporada de lluvia, para empezar a trabajar la tierra donde se sembrará el cacao y los árboles madre. Estos últimos son los que darán sombra al cacao, ya que sin ella no se desarrolla ni produce frutos.

Para la sombra también se siembra cocohíte que es un árbol maderable de la región, que requiere de un suelo blando y húmedo para que sus raíces puedan penetrar con facilidad y den sombra provisional, tanto al cacao como al árbol madre.

Paralelamente se siembra plátano macho, que se retira de la plantación a los dos años. Este fruto crece rápidamente y con su producción se obtienen los recursos para mantener el cacaotal que está en crecimiento.

La finalidad de la sombra del cultivo es crear un hábitat adecuado para una buena producción, así como regular las condiciones de luz, calor, humedad y viento dentro del agroecosistema. Por su parte el control de la maleza ayuda a evitar daños de plagas o enfermedades, y proporciona nutrimentos a través de la hojarasca. Con ello el ciclo económico-productivo se alarga y la producción es de mayor calidad.

Existen diversos tipos de cacao, los cuales varían en la forma de la mazorca y en el número de granos o semillas; algunos al madurar tienen una coloración rojiza.