Crece pobreza en 3.2 millones de personas: Coneval

www.imagenagropecuaria.com 30 julio 2011
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Sección: Campo Libre

De los 52 millones de mexicanos pobres, 11 millones 700 mil viven en pobreza extrema, esta categoría hace referencia a que no cuentan con el ingreso suficiente ni para adquirir la canasta básica de alimentos.

El sector de la población que presenta carencias en el acceso a la alimentación, es decir, pobreza alimentaria, sumó a otras 4 millones 200 mil personas en los dos último años, con esto se alcanzó un volumen de 28 millones de personas en tal situación de precariedad.

Las entidades en las que se incrementó en mayor medida el porcentaje de personas con pobreza alimentaria fueron Baja California con un 68.1 por ciento; Campeche, 53.7; el Estado de México, 49.2; mientras que en Quintana Roo y Nuevo León, creció en 47.2 y 45.9 por ciento, respectivamente.

El director ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Licona subrayó que la disminución en el ingreso de las familias, la crisis económica mundial de 2008 y el incremento en el precio de los alimentos son los principales factores que incidieron en el incremento de la población en estado de pobreza.

Agregó que el porcentaje de las personas vulnerables por carencias sociales, entendidas como el acceso a educación, salud y alimentación, se redujo en un 5 por ciento, que en números reales equivalen a 4 millones 900 mil personas.

Más de 84 millones de mexicanos se encuentran en situación de vulnerabilidad o pobreza en todas sus dimensiones. No obstante, que se registraron avances en la cobertura de salud, en un 4.3 porciento; el rezago educativo se contrajo en 1.3 porciento.

También se incrementó el numero de personas que no padecen ningún tipo de pobreza, que no tienen carencias sociales y que cuentan con ingresos superiores a la línea de bienestar, que se ubicó en 2010 en un ingreso promedio de 2 mil 144 pesos por persona, en áreas urbanas y de mil 329 en zonas rurales. Este sector social creció en 2.1 millones de personas, y representa el 19.3 por ciento del población global de México.

En consonancia, el indicador que utiliza el Coneval para medir la distribución del ingreso (coeficiente de Gini), donde el coeficiente puede oscilar entre cero y uno; si se acerca más al uno, quiere decir que existe desigualdad en el reparto del ingreso. En el estudio que presentó la institución el 29 de julio, en conferencia de prensa, el coeficiente de Gini se ubicó en .510. Se elevó, con relación al registro de 2008, que fue de .506.

Los resultados emitidos en el estudio, Medición de la pobreza 2010, ponen en entredicho la eficacia de los programas sociales y de combate a la pobreza del gobierno federal, como Oportunidades, Seguro Popular, Procampo, ente otros; puesto que la pobreza extrema, si bien no creció, se mantuvo en 10.4 por ciento del total de la población. Se contrajo penas en 0.2 por ciento.

Por su parte, John Scott, investigador de la división de economía del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), señaló que el programa Oportunidades no tiene como objetivo combatir o erradicar la pobreza, sino de aportarle mayores posibilidades de competencia a los hijos de las familias que se encuentran en situación de pobreza extrema y multidimensional, a través de una mejor alimentación, educación y salud.

El estudio también refiere que de no ser por las transferencias o subsidios gubernamentales, los porcentajes de pobreza se habrían incrementado en mayor medida. En el caso de la pobreza extrema, se habría pasado de los 11.2 millones a alrededor de 13 millones de personas.

El Coneval también mide el impacto de las políticas públicas en las zonas de atención prioritaria (ZAP), y ahí tampoco van acompañados los recursos con resultados positivos. En las ZAP la pobreza, en términos generales, pasó de 75.3 por ciento, en 2008, a 77.8 por ciento en 2010.

En el medio rural este indicador también registró un incremento, pasó de 62.4 a 64.9 porciento en dos años. Lo mismo ocurrió en zonas urbanas de atención prioritaria, donde la pobreza creció de 39.1 a 40.5 por ciento, de 2008 a 2010.

Hernández Licona adelantó que dentro de tres meses se presentará otro informe donde se evaluarán los programas sociales y se harán comentarios y recomendaciones para mejorar su eficiencia.