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Baja precio de maíz blanco al agricultor; no disminuye el de la tortilla

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En Sinaloa compradores pagan 3 mil 465 pesos por ton; no transfieren baja al resto de la cadena.

El precio internacional del maíz muestra una expectativa hacia la baja y en el caso del maíz blanco ha disminuido 10 por ciento en el último año, que dentro del histórico es alto, pero en el mercado de futuros se estima que de junio a diciembre disminuya 35 por ciento, según la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM).

Hoy que el precio internacional y nacional del maíz blanco está por abajo de los niveles de 2008, pero la tortilla –que usa el granos como principal insumo– cuesta alrededor de 13 pesos, cuando debería bajar a menos de 8 pesos, señala Héctor Carlos Salazar Arriaga, presidente del organismo.

El gran problema –puntualiza– es que las empresas harineras y comercializadoras siguen importando maíz blanco, incluso en época de cosecha de países con los que no tenemos tratado de libre comercio, como Sudáfrica, lo que consideramos una competencia desleal, porque el grano es de baja calidad, además que no se requiere porque México es excendatario en esrte tipo de maíz.

Hoy tenemos excedentes de maíz blanco, ya que producimos 20 millones de toneladas y consumimos 12 millones, y todavía se importan 2 millones adicionales, lo cual provocó que en los últimos tres años el precio de este grano haya disminuido 29 por ciento, incluso por abajo del amarillo, cuando históricamente era a la inversa.

El argumento de las compañías es que si dejan de importar el precio de la tortilla subirá, lo cual es falso. “Hay una relación de ineficiencia en algunas tortillerías, pero sobre todo de especulación de los grandes comercializadores de grano, que están chantajeando a las nuevas autoridades con que si dejan de importar sube el precio del grano y de la tortilla; y eso es mentira, no pueden justificarlo”. Hay un mercado especulativo que la Secretaría de Economía tampoco ha podido detener.

En 2008, recuerda, cuando se presentó la crisis de la tortilla en México, el nivel de precio de maíz era más alto que el que tenemos hoy, y la tortilla costaba 8.50. El precio bajo durante mucho tiempo y nunca ajustaron el de la tortilla a la baja.

El escenario actual desalienta a los productores, porque el nuevo gobierno propone en el Pacto por México sustituir importaciones e incentivar producción regional y “no entendemos porque sigue con la política panista de seguir importando indiscriminadamente; lo que no es necesario”.

Carlos Salazar explica que si consideramos que 80 por ciento de tortilla es de maíz a un agricultor le pagan 2.40 por el grano necesario para elaborar un kilo de tortilla y el consumidor final paga de 12 a 16 pesos, en algunos casos.

El dirigente de la CNPAMM se pregunta cómo le va a ser el gobierno para poder garantizar un bien de consumo popular como la tortilla para que baje, si la especulación es la que está encareciendo el producto. El consumo de cada familia pobre es de más de 2 kilos de tortilla, el salario es 60 pesos y consumen 24 a 28 pesos de pura tortilla, ¿dónde van a bajar la pobreza o combatir la desnutrición?

“Como es posible que haya productores de maíz pobres y grandes empresas harineras o comercializadoras ricas; sólo con especulación se puede entender. Deben poner en orden a los importadores y a los harineros que especulan con el hambre del pueblo”, expresa.

El martes pasado los compradores pagaban al agricultor de Sinaloa 3 mil 466 pesos por tonelada de maíz blanco y ese mismo precio deberían transferir al consumidor. Hacia julio de este año, los precios libres de maíz podrían ser menores a 3 mil 600 pesos por tonelada.

La CNPAMM pide que derogue decreto emergente de 2008 derivado de la crisis de la tortilla y fortalecer la agricultura por contrato, “le pedimos al gobierno federal que con la compensación de bases nos ajuste el ingreso justo, equivalente al precio de indiferencia internacional, más bases, y así se evite la especulación con las cosechas”. Además solicitan que se apoye programas de alta productividad en capacitación y transferencia de tecnología; y que haya financiamiento.

En paralelo, los insumos para los productores agrícolas han aumentado, ya que en los últimos tres años la semilla subió 30 por ciento; el diesel más del 120 por ciento.

Aunque hay problema de agua en las presas, la cosecha de Sinaloa se espera sea de 3.5 millones, cuando se producían 5 millones de ton; Tamaulipas igual y Bajío, pero dependerá de las lluvias, llegara a 23 millones de toneladas.

Reportes de prensa refieren que el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo rural, Pesca y Alimentación en Sinaloa, Juan Guerra, informó hace unos días que en conjunto con los agricultores se acordó entrar al esquema de agricultura por contrato, buscar una compensación de bases y tratar de garantizar que cuando menos se le dé al productor 4 mil pesos por tonelada

El funcionario estatal aseguró que se hizo un esfuerzo por parte del gobierno de la entidad para mantener la seguridad de que se comercialice la totalidad de la cosecha.

Basados al precio de Chigaco la tonelada de maíz a julio estaría en 3 mil 470, pero que proyectado hacia diciembre esta en alrededor de tres mil pesos, más lo que cuesta traerlo, unos 32 dólares. Los productores están presionados porque se permite importar de Sudáfrica, “llegan y nos dicen eso es todo lo que les doy y sino háganle como quieran, entonces en esas condiciones el agricultor nos dice: defiendan la agricultura por contrato para poder vender todo”.

Las organizaciones de productores llaman a sus agremiados a contratar lo más rápido posible la comercialización de maíz bajo este esquema, porque el precio tiende a la baja.