FAO e IICA recomiendan a México colocar excedentes de granos en el exterior

Venezuela y Guatemala mercados alternativos para el grano

Ante la sobreproducción de granos básicos que se está dando en el país y la consecuente baja en el nivel de los precios de los granos, organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en México (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) recomendaron a México colocar sus excedentes en el exterior y fortalecer esquemas como la agricultura por contrato.

La representante de la FAO en México, Nuria Urquía Fernández, expuso que los precios del maíz en los ámbitos nacional e internacional están a la mitad con respecto a hace un año, lo cual no es un incentivo para el productor, por lo que en estos momentos hay que hablar de estrategias para colocar esa producción en otros mercados.

Por ejemplo, México es autosuficiente en maíz blanco y este año tiene una oferta muy grande, quizá es el momento de pensar en empezar a exportar a países vecinos de Centroamérica, quienes son grandes importadores de esta grano en el mundo.

En tanto, el titular de la Sagarpa, Enrique Martínez y Martínez, afirmó que ante la sobreoferta de granos –como maíz o frijol– se buscan la mejor manera de apoyar a los productores para evitar las distorsiones que se han dado en la historia, donde ha habido una lucha con intermediarios o acaparadores que pagan un costo muy bajo al productor, mientras que en el anaquel el precio sigue igual.

Al ser entrevistado en el marco de la conmemoración del Instituto Nacional para el Desarrollo de Capacidades del Sector Rural (INCA Rural), el funcionario federal puntualizó que en la Sagarpa estamos tratando de ver cómo romper ese “círculo pernicioso”, porque queremos que una sobreoferta o buena producción no traiga como consecuencia una baja de ingresos del productor, subrayó.

Aseguró que en el presupuesto 2014 se buscará solucionar este tipo de problemas e incentivar la producción de maíz amarillo, ya que importamos ocho millones de toneladas cada año, mientras en el blanco hay excedentes; “los productores no quieren producir maíz amarillo y la mayor parte no acepta”.

En la coyuntura actual, recalcó, la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (Aserca) está haciendo lo que puede con su presupuesto para compensar en algo las perdidas en los precios pero no habrá dinero que alcance, en ningún país del mundo, sino no tenemos una buena planeación.

Por ello, dijo que ya se trabaja conjuntamente con la Secretaría de Economía tener un “tablero de control” para planear producción y consumo, aunque reconoció que es un proceso que no será en el corto plazo.

Respecto a los precios al consumidor, quien muchas veces siguen a expensas de los especuladores, Enrique Martínez y Martínez expresó: “No soy autoridad para poner en orden a los acaparadores, mi tarea es producir lo que el país demanda”.

Producción volátil

Urquía Fernández destacó que desde tres meses los precios de alimentos están bajando en el mundo y la tendencia es a la baja en los próximos meses pero, acotó, la volatilidad está presente y en cualquier momento puede darse una situación inesperada que cambian totalmente el panorama, como en el caso de México la helada de Sinaloa, la gripe aviar o la muerte temprana de camarón.

“Hay que estar preparado para cualquier eventualidad, ya no se puede tanto prever cuál será la cosecha de un año determinado”, advirtió.

Añadió que una oferta abundante es siempre una buena noticia para el consumidor, pero para quien lo produce no es tan positivo, por lo que recalcó hay que tener estrategias de colocación de excedentes. En este sentido, llamó la atención sobre el hecho de que ante una buena cosecha o sobreoferta el agricultor no se vaya desincentivar de seguir produciendo.

Nuria Urquía asentó que la agricultura por contrato es una buena estrategia para colocar la cosecha a un precio, es un esquema que funciona muy bien, aunque en México hay poca, dado que se requiere de infraestructura y productores bien organizados y el asegurar que se cumplirá con el convenio.

En entrevista, el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA); Víctor Villalobos Arámbula, también refirió que México está buscando la posibilidad de colocar excedentes de maíz y de frijol en Guatemala, que es demandante de éstos.

De hecho, agregó Centroamérica es una región importadora de maíz y en Sudamérica, Venezuela es un consumidor de maíz blanco, que importa de Sudáfrica, por lo que consideró que nuestro país deberá ir buscando los mercados para esos excedentes que tiene hoy.

Aseveró que en el contexto regional no ve mucha preocupación, pero si se circunscribe sólo a la situación coyuntural de México puede haber algunos problemas.

Villalobos Arámbula apuntó que México seguirá siendo deficitario en granos forrajeros, mientras no incremente la producción, y visualizó que el problema que hoy se vive por la sobreproducción es una situación de este ciclo y del próximo, tal vez.

En el Seminario Internacional “Desarrollo de Capacidades, Innovación y Extensionismo para Democratizar la Productividad en los Territorios Rurales”, organizado por el IICA con motivo de su aniversario, el subsecretario de Desarrollo Rural, Arturo Osornio Sánchez, detalló que la meta del nuevo modelo de extensionismo rural impulsa la transformación del campesino en agricultor; es decir, la aplicación de un esquema moderno que destierre del campo la visión del autoconsumo y la subsistencia.

Para robustecer la nueva política extensionista se aplica una reestructuración programática en todos los niveles de la Secretaría, en la que los prestadores de servicios profesionales tendrán en adelante una asignación territorial para elevar la eficiencia de su gestión.

Esta reingeniería, subrayó, requiere de contar con prestadores de servicios profesionales comprometidos y preparados para llevar al campo a extensionistas con los pies en la tierra y promoventes de la política de democratizar la productividad.

Por su parte, la directora general del INCA Rural, Ligia Osornio Magaña, indicó que a lo largo de sus 40 años de historia, el Instituto ha trabajado para llevar el conocimiento al campo. Ahora, dijo, con esta nueva visión que plantea la Sagarpa se busca dotar de las herramientas que necesitan los productores para convertirse en empresarios rurales.

Destacó que se trabaja en un nuevo esquema que privilegie la participación y la transferencia de tecnologías que ayuden a producir lo que se requiere y comercializar los excedentes, a fin de generar una mayor rentabilidad hacia los productores.