Baja de impuesto a bebidas azucaradas regresivo y atenta contra salud de niños mexicanos - Imagen Agropecuaria

Baja de impuesto a bebidas azucaradas regresivo y atenta contra salud de niños mexicanos

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La aprobación de la Cámara de Diputados de bajar 50 por ciento el Impuesto Especial a Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas con “bajo contenido” calórico va en contra de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los propios organismos de salud mexicanos y es una medida regresiva que incrementará más el consumo de estos productos, lo cual tendrá un impacto en la salud de la población mexicana, en especial de los niños.

El director de El Poder del consumidor, Alejandro Calvillo, expuso que con la decisión del Legislativo de disminuir 5 gramos por cada 100 mililitros de azúcar las grandes corporaciones se convierten en “vectores” de las enfermedades de sobrepeso y obesidad.

Indicó que esta medida representará un ahorro para las grandes empresas y la Hacienda Pública dejará de percibir 500 millones de pesos.

La determinación de los diputados va en contra de la recomendación de organismos internacionales y nacionales de establecer un gravamen de por lo menos el 20 por ciento.

Comentó que los diputados del PAN, PRI y PVEM votaron sin hacer un análisis de la propuesta que cabildearon las empresas y al parecer les dieron a cambio “oro por espejitos” y “votaron por consigna; no tenían ningún argumento”
Alejandro Calvillo expuso que el problema es que con esta tendencia de consumir mayor cantidad de azucares en el futuro uno de cada tres niños, a partir de 2010, desarrollará diabetes, dado que 70 por ciento del azúcar añadida consumida por mexicanos procede de estas bebidas.

Sugirió que el impuesto debería ser de por lo menos 2 pesos por litro para cada producto que contiene azúcar.

El experto en nutrición, Abelardo Ávila, expuso que la epidemia de la obesidad tomó a nuestros niños como víctimas centrales y hoy tenemos infantes con daño metabólico y otras enfermedades crónico degenerativas que desarrollarán en la edad adulta, ocasionadas por el consumo excesivo de productos de alto contenido calórico y comida “chatarra”.

Los diputados, señaló, aprobaron esta disminución de impuestos sin discusión y prevalecieron los intereses de las empresas, cuyo fin es la ganancia que causa 25 mil muertes al año.

Recordó que en 15 años, de acuerdo con las encuestas de ingreso-gasto de la población, los deciles más bajos que reciben transferencias condicionadas observan que el consumo de refresco en área rural se ha multiplicado por cuatro o cinco veces.
Fiorella Espinosa, integrante del Poder del consumidor, remarcó que estas bebidas
contienen colorantes artificiales, no ofrecen ningún beneficio a la salud e incluso el Instituto de Salud en los  Estados Unidos no recomiendan su consumo.

“Estas bebidas, comercializadas por Nestlé, Coca-Cola, Danone y Pepsico contienen una cantidad de azúcar cercana a los cinco gramos por 100 ml, en su presentación más común (botellita de 300 ml) por lo que al consumirlas los niños ingieren hasta 15 gramos de azúcares añadidos (tres cucharadas cafeteras).”

Esta cifra es muy cercana a la cantidad máxima al día recomendada por la OMS para proteger la salud en los niños pequeños que es de 19 gramos (aproximadamente cuatro cucharadas cafeteras), puntualizó.

Manuel Encarnación, de la Alianza por Salud Alimentaria, remarcó que la reducción a estas bebidas es una medida regresiva y atenta contra derecho a la salud. Los legisladores “no tuvieron sensibilidad y se dejaron llevar por intereses de las empresas y dejaron de lado derecho a la salud de la población”.