Impuesto a bebidas azucaradas debe elevarse - Imagen Agropecuaria

Impuesto a bebidas azucaradas debe elevarse

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Ayudaría a finanzas públicas ante recorte presupuestal.

El impuesto a las bebidas azucaradas debe de continuar e incluso elevarse, ya que tiene impacto en reducir el consumo de estas y esto favorece la salud de la población, como han demostrado estudios realizados en México y Estados Unidos, aseguraron especialistas.

El director del Poder del Consumidor, Alejandro Calvillo, expuso que después de que se estableció el impuesto a las bebidas azucaradas, México dejó de ser el primer consumidor de este producto y hoy, en nuestra región, nos encontramos debajo de Chile y Argentina.

Por ello, planteó que ante los fuertes recortes al presupuesto federal y los daños que provocan estos productos es urgente reforzar el impuesto y restablecerlo a la propuesta original de 2 pesos por litro.

En conferencia de prensa, expertos señalaron que el consumo de calorías no debería rebasar del 3 por ciento para mantener la salud cardiovascular y detallaron que 9.8 por ciento de las calorías totales consumidas proceden de las bebidas azucaradas.

Simón Barquera, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública, dijo que si bien la obesidad es un problema multifactorial, en México destaca el importante papel que tienen las bebidas azucaradas, al proveer el 70 por ciento de los azúcares que se consumen.

Refirió que con el impuesto del 10 por ciento dado a las bebidas azucaradas en el 2014, se logró reducir 6 por ciento su consumo, en tanto que en el 2015 continuó la disminución. Al comparar el periodo antes y después del impuesto se suma una reducción del 7.3 por ciento per cápita de bebidas azucaradas y un aumento del 5.2 de consumo de agua simple.

Kristine Madsen, profesora de la Escuela de Salud Pública en la Universidad de California en Berkeley , señaló que de acuerdo con un estudio realizado en Berkeley Estados Unidos, en marzo de 2015, el impuesto de un centavo por onza aplicado a bebidas azucaradas disminuyó el consumo de éstas en 21 por ciento y aumentó el de agua en 63 por ciento.

Simón Barquera manifestó que ante la crítica de la industria por el impuesto al decir que los logros son insignificantes, esta medida debe de ser interpretada desde una perspectiva de salud pública. Afirmó que la reducción de 6 calorías por persona equivale a dejar de consumir 184 mil 500 kilos de azúcares añadidos al día, 738 millones de calorías menos al día.

“La industria refresquera niega la evidencia científica del vínculo entre el consumo del azúcar y la diabetes; mientras la única motivación de la industria sean sus ganancias, seguirán siendo aliados muy débiles para promover la salud pública” aseguró Madsen.

Los especialistas concluyeron que hay suficiente evidencia de una relación entre la obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y el consumo de las bebidas azucaradas.

El impuesto al refresco –remarcaron– es una estrategia que reduce el alto consumo y que es indispensable para detener la epidemia de la obesidad. Además que fortalecer esta medida protegerá a las futuras generaciones evitando cifras altas de mortalidad por diabetes y enfermedades cardiovasculares.