México importa 58% de los fertilizantes para el campo

México importa 58% de los fertilizantes para el campo

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Representa un mercado de 2 mil 200 mdd…

México importan 58 por ciento de los fertilizantes químicos que se emplean la agricultura, cuyo costo se ha incrementado en los últimos meses debido a la paridad peso-dólar.

El mercado nacional de los fertilizantes representa un valor estimado de más de 2 mil 200 millones de dólares –unos 37 mil 400 millones de pesos, considerando un tipo de cambio de 17 pesos por dólar.

De acuerdo con información de la Comisión de Planeación (Coplan), que se presentó en el seno del Consejo Mexicano para el Desarrollo Rural Sustentable (CMDRS), en México se cultivan alrededor de 24 millones de hectáreas, de las cuales 9 millones no se fertilizan, lo que representa 37.5 por ciento del total.

En el país se consumen 3.9 millones de toneladas de fertilizantes por año, de las cuales 280 mil toneladas son de amoniaco anhidro (NH3), que se utiliza principalmente en las zonas agrícolas del noroeste del país, según datos derivados del Foro-Taller de fertilizantes realizado en la Sagarpa.

La Coplan señala que “no existe una correcta articulación en materia de fertilizantes entre las instituciones de investigación, las dependencias gubernamentales y los productores interesados, por lo que la investigación que se desarrolla, no se transfiere de manera eficiente a los productores”.

En las conclusiones del taller se expone que “los fertilizantes químicos son buenos, siempre y cuando se apliquen en la dosis correcta y no se haga abuso de los mismos, para lo cual es necesario realizar un buen análisis del suelo para conocer las necesidades reales de nutrientes”.

Al referirse a los biofertilizantes –que se ha planteado como una alternativa sustentable–, se apunta que éstos “no vienen a remplazar al 100 por ciento a los fertilizantes químicos, pero son una estrategia para reducir los costos de producción, al disminuir la cantidad de fertilizante que se debe aplicar”.

Sin embargo, acota, “no se tiene la capacidad instalada para abastecer la demanda potencial actual de biofertilizantes.

Otra problemática es que la frontera está abierta al ingreso incontrolado de biofertilizantes que no necesariamente cumplen con las especificaciones de sus propias etiquetas (contenido de microorganismos), y que además pueden contener algunos patógenos que puedan poner en riesgo la diversidad microbiana del suelo en el país.

El Coplan concluye que “es evidente que el cambio climático va a obligar a que se transforme la producción de la manera en que actualmente se está llevando a cabo”.