Plagas en invierno, efecto del cambio climático - Imagen Agropecuaria

Plagas en invierno, efecto del cambio climático

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El cambio climático ha provocado que algunas plagas que no eran comunes durante la temporada de invierno se hagan presentes en cultivos, aseguró Agustín Robles Bermúdez, doctor en parasitología agrícola, de la Unidad Académica de Agricultura de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), por lo que investigadores de esta escuela se mantienen trabajando en alternativas sustentables para el control de plagas.

El coordinador en la UAN de la maestría interinstitucional en agricultura, señaló que la relación entre las plagas y las condiciones ambientales es estrecha, promoviendo que en temporadas con temperaturas altas, los ciclos biológicos sean más dinámicos permitiendo una mayor proliferación; mientras que con temperaturas bajas, las poblaciones alargan sus ciclos y disminuyen su presencia.

“Sin embargo, hablamos de que con el cambio climático, en la zona costera de Nayarit, por ejemplo, no son tan pronunciados los inviernos y llegamos a tener problemas fitosanitarios fuertes, entre ellos el pulgón amarillo, algunas plagas de diferentes cultivos, cenicillas, moscas blancas, que no les afecta tanto el invierno”, dijo el científico, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SIN).

Las plagas y las condiciones climáticas

Robles Bermúdez precisó que los cultivos sembrados en este ciclo otoño-invierno mantienen propensión a plagas conocidas como moscas blancas, minadores o larvas de insectos que se instalan en el interior de las hojas; larvas de gusanos cogolleros del maíz, y una diversidad que depende de la región.

“Respecto a las temperaturas, es eventual decir que van a bajar las poblaciones, porque el invierno ya no es tan pronunciado; a partir de noviembre hasta junio, las poblaciones como la cochinilla rosada del hibisco, que es una plaga cuarentenada considerada riesgosa para la economía local, tiene un ciclo de vida de 30 a 35 días, en temperaturas promedio de 27º ± 1º Celsius, afectando cultivos de mango, guanábana, cítricos, carambolos, yaka, entre otros”, afirmó.

Ofrece recomendaciones

El investigador de la UAN resaltó que para eliminar cualquier tipo de plaga en diversas épocas del año, la principal recomendación es conocer el ciclo biológico y entorno —sobre todo saber si tiene enemigos naturales— para evitar el uso de insecticidas que podrían afectar el medio ambiente, la inocuidad del cultivo y la vida humana.

“El gran problema es que no conocemos las plagas, desconocemos su ciclo biológico, cuánto dura, cuáles son sus enemigos preferenciales —plantas o insectos— y no los usamos porque se prefiere el insecticida, a veces solo el que les recomiendan, pero sin hacer estudios particulares de la situación, y aplican sin un diagnóstico para detener efectivamente el problema”, refirió.

En este sentido, dijo que es necesario realizar muestreos de los cultivos y las plagas presentes, reconocer el nivel de impacto que han tenido estas, para que a partir de este diagnóstico se considere la liberación de controladores naturales, o seleccionar el área para realizar control cultural, o cubrir el cultivo, para evitar que la infestación se propague.

“Si hago aplicaciones (de insecticidas o pesticidas), me voy a quedar con moléculas químicas que al final producen desequilibrios ecológicos y daños a la salud humana, pero con un buen muestreo, identificación y selección de lo que debemos utilizar, control cultural o biológico, y no esperar a que el cultivo esté saturado de plaga, será de mayor utilidad”, precisó Robles Bermúdez.

Investigaciones en la UAN contra las plagas

Según el especialista, en la Unidad Académica de Agricultura de la UAN, a partir de investigaciones, se ha estudiado insectos enemigos y desarrollado extractos vegetales que tienen efecto sobre las plagas, así como hongos con propiedades controladoras, que ayudan a la disminución de las poblaciones de insectos.

“Profesores y alumnos, para sus tesis, han investigado sobre las propiedades de extractos vegetales, las características de insectos que puedan combatir a otros y también están buscando efectividad entre hongos como Beauveria bassiana, Metarhizium anisopliae y otros”, declaró.

Estos trabajos, afirmó el especialista, se realizan de manera coordinada con los representantes del sector productivo en la entidad, para trabajar sobre necesidades y situación real del campo, con la finalidad de que los grupos de investigación de parasitología agrícola puedan particularizar la solución.

Siembras y clima

El doctor Agustín Robles Bermúdez refirió que dado el cambio climático, y para control de daños, lo recomendable es producir en condiciones de invernadero, con agua y terrenos nutridos, además de paquetes tecnológicos para garantizar altos rendimientos.

“En el estado se presentan lluvias atípicas, y han cambiado las condiciones climáticas en los últimos 20 años y sí representan un riesgo para los plantíos, pero con una buena planeación, a partir del manejo de información basada en estadísticas, sobre las previsiones de temporales, sería suficiente para atender la producción primaria”, estimó.