Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar - Imagen Agropecuaria

Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar

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“Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no hay nada que celebrar y sí mucho que reivindicar, teniendo en cuenta la brecha que existe entre hombres y mujeres. En Chile, cerca del 70% de los hombres en edad de trabajar se encuentran ocupados, cifra que es apenas superior al 46% en el caso de las mujeres. Realidad que es aún de mayor magnitud en las zonas rurales, donde la participación masculina mantiene el promedio nacional, pero la femenina cae al 32%, demostrando como los promedios ocultan las realidades particulares”, analiza Ignacia Fernández, Directora Ejecutiva de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

Según el Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2015 – Género y territorio, investigación bianual de Rimisp, en temas de género se ha mejorado en los últimos años en igualdad formal de derechos entre hombres y mujeres, pero no ocurre lo mismo en asuntos como la segregación en la actividad económica, las disparidades de ingresos, la responsabilidad por las labores domésticas y el cuidado de personas, la violencia doméstica, el embarazo adolescente y la capacidad de agencia femenina.

El tema central de la conmemoración este año es “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030” busca la reducción de las desigualdades entre y al interior de los países, y la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres la que pasa, necesariamente, por realizar el pleno potencial de las mujeres en el mundo laboral.

“La evidencia muestra que el territorio es un factor relevante para explicar la desigualdad de género. No da lo mismo donde se nace, las políticas públicas no dan cuenta de las diferencias, claramente no es lo mismo ser mujer en Arica, Punta Arenas o Santiago. El territorio marca las oportunidades”, analiza Ignacia Fernández.

En el Informe se presentan estudios de casos específicos de territorios de El Salvador, Colombia y Chile. Estos casos evidencian como la interacción entre la estructura productiva de un territorio, las políticas públicas que allí́ se implementan, sus patrones culturales e idiosincráticos, el empoderamiento y la capacidad de agencia de las organizaciones de mujeres, pueden generar escenarios favorables para la reducción de las brechas de género y la promoción de la autonomía y empoderamiento económico de las mujeres.

“Se necesitan políticas que ayuden a disminuir el costo de oportunidad de las mujeres a trabajar, otras que apoyen el trabajo asociativo femenino y contribuyan a generar instrumentos de apoyo a las actividades productivas de las mujeres”, comenta la Directora Ejecutiva de Rimisp.

Rimisp se une así al llamado a Paro Internacional de Mujeres que se está convocado en más de 40 países, con el que se busca visibilizar a las millones de mujeres que, sin trabajo remunerado o con empleo informal, tienen que seguir asumiendo las múltiples tareas que esta sociedad sigue imponiendo a las mujeres.

Fuente: Rimips