Difícil que EU pueda imponer aranceles a México en materia de sanidad agroalimentaria: IICA - Imagen Agropecuaria

Difícil que EU pueda imponer aranceles a México en materia de sanidad agroalimentaria: IICA

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México cuenta con fortalezas en materia de sanidad agroalimentaria, por lo que en este momento difícilmente Estados Unidos podría poner barreras no arancelarias a este país utilizando argumentos de carácter sanitario, afirmó la representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en México, Gloria Abraham.

En entrevista con www.imagenagropecuaria.com, detalló que nuestro país tiene un sistema de sanidad que le permite ser un interlocutor válido con otras naciones, porque tiene todo el instrumental normativo, de procedimientos y soporte técnico que permite hacer pruebas para demostrar que eventuales denuncias que se puedan hacer en su contra no tengan sentido.

“No es en el lado de sanidades donde vería que México tendría alguna dificultad, subrayó la representante del organismo internacional.

Hizo hincapié en que México cuenta con fortalezas en materia de sanidad, porque sus requisitos, parámetros y herramientas que tiene son de primer nivel en el mundo, en términos de eficiencia, sofisticación del tipo de normas y pruebas que se hacen para garantizar que sus productos son inocuos, tanto para consumidores mexicanos como de otros países hacia donde exporta.

Al referirse al proceso de renegociación que iniciará México con Estados Unidos y Canadá, Gloria Abraham señaló que después de escuchar declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, una de sus preocupaciones es el de acceso a mercados, básicamente el tema arancelario.

En este sentido, añadió, que cualquier renegociación tiene que ser trilateral y de ida y vuelta; en un acuerdo comercial no son válidas las posiciones unilaterales, eso daría al traste con el espíritu de colaboración y cooperación comercial entre los Estados para generar un proceso de libre comercio entre sus miembros.

La representante del IICA en nuestro país, consideró que las posibilidades que México tiene en una negociación son infinitamente superiores a la todos los países de Centroamérica juntos. El mercado mexicanos es de 100 millones de consumidores en comparación con 35 millones de centroamericanos.

Por ello, puntualizó que México debe ocuparse más que preocuparse, para poder estar preparados en las mejores condiciones y tener un conocimiento claro y al detalle de cuales son las sensibilidades del país y dibujar escenarios posibles en dicha renegociación.

La integración de la economía mexicana con la estadounidense –enfatizó– es natural, porque es el mayor consumidor del planeta y México lo tiene a “golpe de piedra”, el costo del transporte le da una ventaja comparativa respecto a competidores de América Latina y el resto del mundo.

Las cifras globales en el sector agroalimentario son buenas para ambos países e indican que hay un incremento en el comercio bilateral y es muy fluido. De México hacia Estados Unidos se envían hortalizas y frutas; en sentido opuesto se ha incrementando la importación de granos para el sector pecuario, dado su dinamismo. Hay un proceso de integración.

Añadió que México ha hecho grandes esfuerzos por diversificar mercados y tiene tratado con 40 países, pero tener comercio con países de Asia o la Unión Europea, tienen un mayor costo de flete. Sin duda, recalcó, hay una oportunidad en estos mercados, pero es un poco la justificación de porque no se han diversificado más los mercados.

En este momento, reflexionó, América Latina representa para México una asociación importante en varios sentidos, por una parte con una colaboración de carácter comercial no sólo como países eventuales suplidores de granos; sino México como proveedor para incrementar sus exportaciones en esta región, lo cual se fortaleció con la Alianza del Pacífico, donde participan Colombia, Perú y Chile. Son agendas de mayor acercamiento.

 México con potencial en granos

México tiene potencial en tema de granos, señaló Gloria Abraham, pero observa una producción muy polarizada: en el norte, productores de granos muy eficientes con alto rendimiento, hasta 10 toneladas por hectárea; en el sur-sureste, un agricultor de autoconsumo con rendimientos menores a una tonelada por hectárea. Hay un tema de desequilibrio en cuanto a instrumentos derivados de tecnología, semillas o fertilizantes, para favorecer a estos segmentos con cultivos de temporal.

En el caso del maíz amarillo –planteó– no sólo es un asunto de producción sino de precio, lo que ha pasado es que en Estados Unidos se produce a costos más bajos y por esa razón hay un ejercicio de importación importante; en México tampoco ha habido un desarrollo en la superficie de producción de maíz amarillo. Supuso que si en la parte estadounidense plantea algún tipo de dificultad en materia de granos eventualmente se buscaría proveedores alternativos de Sudamérica, para garantizar el abasto al sector pecuario mexicano.

En México, añadió, se puede pensar en incrementar producción, pero hay productores incorporados a productos altamente rentables y es difícil que reconviertan a granos. Por ejemplo, ¿un agricultor produce agave tequilero va a cortar pencas, que duran siete años en crecer, para producir maíz que no garantiza un nivel de ingreso al productor tan elevado? Hay que agregar a esta parte del análisis el tema de los precios, porque este es lo que permite garantizar nivel de ingreso al productor y el nivel de precio al consumidor.

Al respecto, aseguró que IICA esta dispuesto a apoyar y trabajar en todas las iniciativas de Sagarpa para impulsar la producción de bienes que puedan ser sustitutos de importaciones, que es una política pública establecida desde el inicio de este sexenio en México.

Por otra parte, también habló de que para poder tener mejor productividad hay técnicas que ofrece la biotecnología, no sólo los Organismos Genéticamente Modificados, con las que se pueden tener producción con mayores rendimientos al mismo costo que el importado o más bajo, como lo han hecho Estados Unidos o países de Sudamérica. No sólo es un tema de transgénico, es más integral, se requiere agricultura de precisión, riego por goteo, semilla certificada.

Sobre el debate que hay en materia de transgénicos en México, Gloria Abraham, aseveró que en producción agroalimentaria debemos trabajar sobre bases científicas y técnicas dejar de lado los “discursos polarizantes”, de carácter más ideológico que técnico y científico; afirmaciones determinantes que generan un impacto en opinión pública sin que se tenga un respaldo técnico científico.

Es una discusión que debe tener la sensatez del caso y determinar si la coexistencia de diferentes granos es viable, cómo puede haber prácticas culturales o determinar zonas en las cuales no se cultive algo que no pueda coexistir con las variedades originarias o trabajar a contra-ciclos. Se necesita conversar y voluntad de ponerse de acuerdo.

La representante del IICA en México apuntó que para poder disminuir la brecha entre agricultura “más eficiente, con una dimensión más empresarial, y la de menores dimensiones, hay que dar un acompañamiento mayor, con servicios de extensión y apoyo técnico, a productores de traspatio o agricultura familiar.