Tardías, pobres y sin objetivos claros las prioridades de México en TLCAN - Imagen Agropecuaria

Tardías, pobres y sin objetivos claros las prioridades de México en TLCAN

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Las cuatro prioridades del gobierno federal en la renegociación del TLCAN son tardías y muy pobres, cuando Estados Unidos planteó 20 puntos amplios y puntuales en defensa de su economía interna y recuperación de empleos por considerarse en desventaja comercial “aunque ello no sea verdad”, consideró la presidenta de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, Rocío Miranda Pérez.

Por su parte, el secretario General de la Alianza Campesina del Noroeste, Raúl Pérez Bedolla, opinó que el oficio enviado por el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, al Senado de la República donde se delinean las “Prioridades de México en las Negociaciones para Modernizar el Tratado de Libre Comercio con América del Norte” prendió los “focos amarillos” en el sector campesino, pues con las cuatro prioridades que presenta “llega con miopía e ignorancia a la mesa de negociación” y solo seguirá los “10 mandamientos de Donald Trump”.

Criticó al titular de la SE, Ildelfonso Guajardo, quien no menciona en su oficio una política de apoyo al pequeño agricultor, de producción o de precios. Por tanto, continuará el precio objetivo de los granos básicos estancado; el Procampo anulado, lo que ha propiciado una baja productividad en las tierras de cultivo.

A pesar de su importancia, la cadena maíz-tortilla y el consumo del fríjol, están amenazados por productos de menor valor nutricional, que cuentan con subsidios de origen. Estados Unidos es el mayor productor de maíz del mundo, con producciones que quintuplican la producción promedio de nuestro país, y con escalas de producción cincuenta veces superiores a las nuestras.

“En el caso del fríjol, aunque su producción y consumo son menores que los del maíz, la falta de protección en este producto, colapsará definitivamente los incipientes canales de distribución que se han integrado a partir de la desaparición de CONASUPO”, señaló el dirigente de ALCANO.

Propuso definir con toda precisión el acuerdo migratorio y el acuerdo laboral, con lo cual avanzar en la eliminación de los grandes contrastes que existen entre nuestro país y nuestros socios del norte, Estados Unidos y Canadá.

Así como establecer una Ley espejo que le de coherencia y equidad al intercambio de mercancías a través de las fronteras, y minimizar lo más posible el juego sucio y las prácticas de comercio desleales.

Rocío Miranda convocó a la creación de un Frente Político Democrático Amplio Campesino “sin fecha caducidad o candados” en defensa contra el neoliberalismo en y aras de un nuevo modelo de desarrollo rural ante la presentación “pírrica” de las prioridades que hizo la Secretaría de Economía al Senado de la República a unos días de iniciar las negociaciones formales.

Indicó que al Frente pueden sumarse organizaciones conscientes de su línea ideológica de izquierda y decididos a impulsar agenda en defensa del campo y “no gestiones particulares” pues la lucha estaría enfocada a terminar con más de 30 años de neoliberalismo y hacer la defensa de luchas que dañan al campo como es el TLCAN pero también están los daños en el medio rural que se derivan ya de una Reforma Energética y una Reforma Laboral.

El reto es la defensa y preservación de las comunidades indígenas, los ejidos,  la tierra, los bienes naturales, la propiedad social, y la biodiversidad desde la perspectiva de soberanía alimentaria, dijo.

En tanto, el presidente Nacional de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares, José Jacobo Femat, consideró que en los objetivos informados por el secretario de Economía no están contemplados criterios y objetivos claros para fortalecer la soberanía nacional, los derechos humanos y ciudadanos, ambientales, las capacidades productivas nacionales primarias y secundarias, y nuestros recursos naturales y minerales.

A juicio del dirigente de COCYP, México requiere construir una política nacional de desarrollo para el mediano y largo plazo, que impulse y proteja su desarrollo productivo primario y secundario, al margen de la legislación mercantil y financiera internacional, dado que tenemos la necesidad de garantizar la soberanía alimentaria y nutricional de la población, así como garantizar el abasto de materias primas y el desarrollo tecnológico de nuestros sectores económicos, priorizando a productores, inversionistas nacionales, así como propiciar la depredación de nuestro territorio y biodiversidad nacional.

La postura oficial –aseguró– es una apuesta a la apertura total del territorio nacional a la inversión extranjera y a la desregulación total de nuestra economía y sociedad, es una supeditación de nuestro Estado-Nación a los lineamientos de intereses de las grandes multinacionales, que son las únicas beneficiadas, y que hoy buscan imponer nuevos criterios legales para fortalecer su poder de mercado dinero, muy por encima de los derechos soberanos y ciudadanos de los mexicanos.

La integración económica regional que propone el Secretario Ildefonso Guajardo, sin la existencia de un proyecto nacional, corresponde a una actitud que daña a la soberanía económica, política, territorial de México, que no corresponde a la visión y a los objetivos de la gran mayoría de los ciudadanos.

Fuente: Codics