Llama Sader a Legislativo a rechazar “presiones” en el establecimiento de un etiquetado frontal - Imagen Agropecuaria

Llama Sader a Legislativo a rechazar “presiones” en el establecimiento de un etiquetado frontal

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El Poder Legislativo debe rechazar presiones de intereses poderosos y avanzar en la modificación de la Ley de Salud para incorporar la obligatoriedad de la industria de alimentos a establecer un etiquetado frontal que prevenga a los consumidores de riesgos a la salud, como es el alto contenido de azúcares, expresó el subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Víctor Suárez Carrera.

En un comunicado, la dependencia recordó que este cambio legislativo fue votado ya favorablemente por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y debe pasar al pleno de ésta para luego ser votado en el Senado de la República. Además, agregó, este tipo de etiquetado ya opera en países como Chile o Uruguay.

Al participar en la inauguración del foro Diálogo sobre el maíz y la milpa: hacia la promoción y protección de la producción, cultura y consumo del maíz de México, organizado por el Frente Parlamentario contra el Hambre Capítulo México, Suárez carrera hizo un llamado a la sociedad civil a participar y acompañar al Poder Legislativo ante los retos que se presenten. “La sociedad civil que ha estado movilizándose en defensa del maíz debe seguir haciéndolo, porque persisten obstáculos e intereses que han frenado el desarrollo del país y, en particular, del campo y de los campesinos”, añadió.

Consideró que en el marco del derecho a la alimentación y de la búsqueda de erradicar la malnutrición debe involucrarse el tema de la obesidad y el sobrepeso. Ocurre, dijo, que, en comunidades rurales e indígenas, los niños enfrentan desnutrición en sus primeras etapas de vida, pero en etapas posteriores sobreviene la obesidad.

Estamos en el peor de los mundos, niños desnutridos y obesos a la vez”.

Este Frente Parlamentario, agregó, “debe ampliar su perspectiva para atacar y erradicar la malnutrición, en su doble dimensión: la dimensión de carencia de alimentos, desnutrición y anemia, y la dimensión de un consumo de productos de mala calidad que ha generado un problema de salud pública: obesidad y sobrepeso, con las consecuencias de daño a la salud y derechos de las personas y daño a las finanzas públicas y al interés público”.

En el recinto legislativo, el funcionario federal también manifestó que la autosuficiencia alimentaria en productos básicos para la población es un propósito de mediano plazo perfectamente alcanzable. En el caso del maíz, la aspiración es elevar la producción nacional de los actuales 24 millones de toneladas a 40 millones anuales, lo que implicaría incrementar el rendimiento promedio de tres a cinco toneladas por hectárea y quitar a México el liderazgo mundial que tiene como importador de este grano al alcanzar 16 millones de toneladas, superando a Japón y Corea del Sur.

Al inaugurar el foro, la senadora Ana Lilia Rivera, de Morena, destacó que es imperativo frenar intereses que influyen en el sistema agroalimentario conduciéndolo a generar daños a la salud humana y al medio ambiente.

Manifestó que nuestro país debe ir por la defensa de la soberanía alimentaria y evitar que las grandes empresas monopolicen la comercialización de maíz y esto se debe enfrentar con leyes y políticas públicas el rescate de la soberanía alimentaria.
 
“Hoy nos enfrentamos al fracaso del neoliberalismo y de sus políticas públicas, de los presupuestos mal gastados, que han dejado millones de enfermos y personas mal alimentadas. Llegó el momento de que los pequeños productores alimenten al pueblo de México”, recalcó.
 
En el foro –que es una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)–, el subsecretario afirmó que el Poder Legislativo tiene enfrente grandes tareas:
1.- Convertir en expresión legislativa/normativa la decisión política del Gobierno de México de prohibir de forma rotunda la siembra de maíces transgénicos. 2.- normar el derecho a la alimentación, el cual fue incorporado a la Constitución hace años; “su normatividad permitirá hacerlo efectivo”; 3.- aprobar en ambas cámaras la iniciativa de Ley de protección de maíces nativos, la cual es impulsada por las senadoras Jesusa Rodríguez y Ana Lilia Rivera. Esta última coordina, junto con la diputada Dolores Padierna, el Foro Parlamentario Contra el Hambre Capítulo México.

Otra tarea legislativa es revivir e impulsar la iniciativa, ya presentada, de protección y mejoramiento de semillas mexicanas, que cuenta con sustento aportado por científicos como Antonio Turrent y Alejandro Espinosa, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), apuntó.