La Confederación Nacional Campesina advirtió que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) pretende controlar en menos de una década todo el consumo de alimentos en México, al considerar que el país aumentará las importaciones de granos y carnes para llegar a más del 90 por ciento.
A través de un comunicado, Cruz López Aguilar, presidente de la CNC, informó que en el 2008 las importaciones de maíz llegaron a 9.1 millones de toneladas, lo que significa que tan sólo en dos años de la actual administración panista creció 1.5 millones de toneladas, ya que la producción mexicana fue de 24.3 millones de toneladas y el consumo de 33.4 millones de toneladas.
“Pero en el caso de las oleaginosas la situación es mucho más delicada, pues el consumo nacional es de 4.3 millones de toneladas e importamos cerca de 4 millones de toneladas anuales”, indicó.
Bajo esta realidad, agregó, el USDA establece que en los próximos 10 años México incrementará en 40 por ciento la dependencia foránea en granos, 93 por ciento la de carne de res y 35 por ciento la de cerdo.
De acuerdo con el documento de dicho organismo estadounidense Estimaciones agroalimentarias del mundo hacia 2020, “las importaciones de México en maíz están proyectadas a que pasen de 9 millones de toneladas en el ciclo 2010—2011 a más de 12 millones en el 2019—2020 y en el sorgo casi se duplicarán”. Tan sólo las compras extranjeras de maíz, sorgo y trigo, pasarán de 11.9 millones de toneladas a 16.7 millones.
Cruz López expresó que para el modelo tecnocrático imperante el sector agropecuario nacional no es estratégico, porque es factible sustituir con importaciones los alimentos y materias primas que requiere el país.
“Es más, es considerado un lastre para el crecimiento y desarrollo de la nación y a los campesinos e indígenas que producen en minifundios para su subsistencia y no para el mercado hay que darles apoyos asistenciales, lo que ha provocado que actualmente la participación de productos del exterior en el consumo nacional alcance una cifra promedio del 50 por ciento”, explicó.
El líder de la CNC afirmó que se ha dado así preferencia al abasto internacional para cubrir la seguridad alimentaria, en lugar de apoyar la producción nacional y la soberanía en alimentos.
Cruz López Aguilar lamentó que no exista una política de Estado para el desarrollo del sector rural, por lo que no hay rumbo fijo “sólo programas y presupuestos públicos fundamentalmente de ejecución central, cambiantes y dispersos; y la planeación desapareció de este país desde hace más de 25 años; la investigación e innovación tecnológica están estancadas por falta de apoyo.