En la actualidad hay una discriminación de 60 dólares por cabeza de bovino que México exporta a Estados Unidos, lo que significa una afectación importante al ingreso de los ganaderos mexicanos, que debiera ser absorbida por empacadores y comercializadores estadounidense.Explicó que el régimen COOL ha traido cambios operativos principalmente en las plantas procesadoras y en canales de distribución de carne de res, que incluyen acciones como la identificación del país de origen de cada uno de los paquetes (emplayados), segregación de lotes, administración de archivos y documentos probatorios del país de nacimiento del animal de donde proviene la carne, además del sacrificio y deshuese por separado de animales y canales originarios de múltiples orígenes.Estos cambios operativos implican un gasto operativo que se “carga” a los productores de bovino mexicanos.Oswaldo Cházaro Montalvo, presidente de la CNOG, dio a conocer que las grandes plantas procesadoras o de sacrificio en Estados Unidos, como Cargill y Tyson Foods han limitado a sólo dos sus instalaciones en Texas, que reciben ganado nacido en México.Y dentro de esas instalaciones se limita el sacrificio a sólo un día por semana, así como también el sacrificio a un número determinado de cabezas de ganado, se recibe, además, el ganado con una penalización variable en el precio, que va de 60 a 45 dólares, y otra traba a las exportaciones de carne de bovino mexicanas a EU es que se debe avisar con 14 días de anticipación que se recibirá ganado nacido en México.Mencionó que hay poca disposición de supermercados para comercializar la carne de múltiples orígenes, lo que arrastra a la baja la demanda de becerros mexicanos.La ley entró en vigor en octubre del año 2008 y ha tenido proceso de prueba y ahora esta en vigor la regla definitiva, los efectos se sintieron porque generó incertidumbre y distorsión en el mercado mexicano de bovino. Advirtió que si no se cuida la producción nacional, ésta se va a debilitar día con día y se corre el riesgo de ser una país dependiente de alimentos, sobre todo de los básicos, como la carne y leche, entre otros.Por otro lado, destacó que se ha reflejado una disminución de la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos, alrededor de 500 mil cabezas, durante 2008, respecto a lo que se había enviado en 2007. Comentó que esto se debió fundamentalmente a la Ley de etiquetado de país de origen en Estados Unidos.Añadió que no obstante, durante 2009, al mes de abril, la cifra de la Administración General de Aduanas refleja una exportación de 474 mil cabezas mexicanas a EU, que comparado con los mismos periodos hasta abril del 2007 y del 2008 tienen respectivamente un incremento de 120 mil y 250 mil cabezas adicionales.Al respecto, el precio de las exportaciones mexicanas a EU es sustancialmente menor de agosto de 2008 a la fecha. Para el ganadero mexicano es urgente la liquidez, además mantener el ganado en su posesión implica gastos adicionales en alimentación y manejo.