Crisis en EU amenaza exportación de fresa congelada
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Detenido
Octaviano Magaña Ortiz, presidente del Consejo Nacional de la Fresa (Conafre), expresa que existen versiones de que Estados Unidos planea disminuir la importación de fresa congelada debido a la recesión que en la actualidad aqueja al vecino del norte y que ya contagió al mundo.
La nación vecina absorbe hasta 95 por ciento de las exportaciones de fresa mexicana, por lo que reduce su importación, “nos va a pegar muy fuerte. Vamos a perder los agricultores del país”, se resigna Magaña.
Michoacán aporta 45 por ciento de la fresa que se produce en el país y el volumen que exporta en congelado es mayor que en fresco.
Acostumbrado a saber que cuando el río suena es que agua lleva, Octaviano asegura que hay rumores que dicen que el precio del congelado disminuirá drásticamente, lo que implica una ganancia menor para el productor. Por lo pronto, la realidad es que el precio sí ha disminuido, ya que el año anterior el kilo de fresa se vendía en 7.50 pesos y este año bajo a entre 4.50 y 5 pesos.
Sobre las posibles alternativas, Magaña responde en seco y sincero: “no hay nada por hacer. Estas complicaciones son resultado de la ley de la oferta y la demanda” Y como buen economista empírico que es, sentencia: “es el mercado”.
Y es que aunque la fresa congelada se exporta también hacia Europa o Australia, y ocasionalmente a Argentina y Brasil, el mercado principal de este producto son Estados Unidos y Canadá.
Para dimensionar el efecto que una reducción de exportaciones freseras puede tener, conviene recordar que en durante el ciclo agrícola 2007, más del 70 por ciento de la producción nacional de fresa tanto fresca como congelada tuvo como destinó la exportación, con 125 mil 856 toneladas con un valor cercano a los 2 mil 100 millones de pesos, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
Las principales exportadoras y comercializadoras de fresa en Michoacán –comenta Octaviano–, como empresa Gaytán o Exportadora Gutiérrez, se encuentran preocupados por un posible estancamiento en la exportación de la fruta congelada en 2009.
Diferente comportamiento en fresa fresca
La disminución en la exportación se limitaría por el momento a la fresa congelada, sin afectar fresa fresca, cuyo precio por el contrario ha aumentado: “El año pasado estuvo entre los 80 y 100 pesos la caja de cinco kilos y este año se ha estado vendiendo entre 100 y 120 pesos”, refiere Magaña Ortiz.
“En lo fresco no ha pegado la crisis de Estados Unidos. Estamos temerosos por el congelado que es el volumen más fuerte”, puntualiza.
La competencia por ganar otros mercados es dura. En Europa, por ejemplo, en cuanto España comienza su cosecha, saca del mercado a la fruta mexicana. “Ellos están dentro de Europa, no tienen que soportar los costos del flete aéreo”.
Algo similar sucede con Estados Unidos. “Tenemos que pagar costos de arrastre, costos de flete”, dice Magaña. Por añadidura, la fresa michoacana llega al consumidor estadounidense de 24 a 48 horas después de haber sido cosechada, mientras que la que se produce dentro de Estados Unidos se recolecta a las doce del día y en la tarde está disponible para el consumidor.
Sin embargo, presume Magaña, contra tal frescura, resulta difícil competir, aunque, si de sabor se trata la fresa de Estados Unidos no se compara con la mexicana.
La fresa fresca se consume, tanto a nivel nacional como en el extranjero, pero la exportación es muy importante para los productores debido a que en México el consumo de fresa es muy bajo y “apenas rebasa el kilo per cápita”, comenta Octaviano.
Por eso la Sagarpa, a través de Aserca, nos está apoyando con estos programas de fomento al consumo interno, reconoce Magaña, quien matiza que desde luego es importante seguir exportando.
Michoacán es una de las entidades mexicanas que más mano de obra expulsan hacia Estados Unidos, por lo que fomentar el consumo de fresa es importante y propicia que los agricultores aumenten la superficie plantada a fin de surtir tanto la demanda del mercado nacional como del internacional, lo que produce a su vez circulación de dinero y generación de empleos.
Información de la Sagarpa indica que en 2007 se cosecharon en México 177 mil 500 toneladas de fresa en una superficie de 6 mil 148 hectáreas cultivadas. Sobresalen por su participación los estados de Michoacán, Baja California, Guanajuato y Estado de México.
La dependencia refiere que en el proceso de cultivo, cosecha e industrialización, se ocupan cada año más de tres millones 749 mil jornales, con un beneficio económico para los trabajadores agrícolas de casi 450 millones de pesos.


