Según las cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), de enero a noviembre del año pasado el déficit de México se ubicó alrededor de los 5 mil 841 millones de dólares.En este balance, durante el periodo referido, las importaciones del país ascendieron a 21 mil 423 millones de dólares, mientras que las exportaciones sumaron 15 mil 583 millones, según el organismo, dependiente de la Secretaría de Agricultura.Del lado de las importaciones destacan el maíz con 2 mil 261 millones de dólares, haba de soya con mil 735 millones, trigo y morcajo (mezcla de trigo y centeno) con mil 170 millones, semillas de nabo o colza con 826 millones 505 mil, carne de bovino fresca o refrigerada con mil 043 millones y carne de bovino con 594 millones, entre otras.En las exportaciones que destacan tomate fresco o refrigerado con mil 180 millones de dólares, la cerveza con mil 665 millones, pimiento con 596 millones 647 mil, aguacate con 625 millones 780 mil, trigo duro con 583 millones 930 mil y tequila y mezcal con 664 millones 878 mil dólares.Balance deficitario durante el TLCANDe acuerdo con los cálculos de la la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC) en 14 de 15 años de Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México ha enfrentado un déficit comercial agroalimentario de 4 mil millones de dólares más mil millones de dólares del déficit comercial de fertilizantes.Al enlistar una serie de factores que denomina “evidencia del fracaso del TLCAN”, la ANEC cita como prueba para tal afirmación: “la creciente migración de cientos de miles de mexicanos a los Estados Unidos, cuando fue precisamente la promesa de frenar la migración el principal beneficio que dicho tratado traería para los dos países”.Otros argumentos de dicha asociación son que nuestro país “enfrenta un 42 por ciento de dependencia alimentaria; ha realizado importaciones de alimentos, provenientes de Estados Unidos de 1994 a 2008, por 125 mil millones de dólares; y la pérdida de dos millones de empleos agropecuarios en México entre 1994 y 2008”.También considera como fallas del TLCAN: “la caída de los precios reales de los productores entre 40 y 70 por ciento; que no hubo transición ni programa de inversiones para el sector de productores de maíz y frijol ni para las regiones rurales marginadas de 1994 a 2008; un ínfimo crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario de 1.4 por ciento en el período (de dicho acuerdo comercial)”.Además, “aumentaron las agroexportaciones en menor medida que las agroimportaciones; y el 80 por ciento de la agroexportación (jitomate, aguacate, fresa, frambuesa, melón, mango, tequila, cerveza, etc.) está en manos de empresas extranjeras”.Durante el periodo del TLCAN, “se dio un incremento sistemático de los precios de los alimentos básicos; malnutrición de los mexicanos (20 millones con desnutrición y anemia, y 35 millones con obesidad); concentración anticompetitiva (prácticas monopólicas) en el mercado agroalimentario mexicano por 20 grandes corporaciones mexicanas y trasnacionales: Maseca, Bimbo, Cargill, Bachoco, Pilgrims Pride, Tysson, Nestlé, Lala, Sigma, Monsanto, ADM, General Foods, Pepsico, Coca Cola, Grupo Viz, Grupo Modelo, Grupo Cuauhtémoc, Wall Mart, Kansas City, etcétera”.Por todo lo anterior, la ANEC exigió “una vez más al gobierno federal y al Congreso de la Unión, que inicien la renegociación del apartado agropecuario del TLCAN y que saquen al maíz y al frijol de dicho acuerdo comercial”.