Renombran influenza, ahora será humana o H1N1
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En un contexto de inconformidad por parte de productores porcinos mexicanos, de las dudas que generó el apelativo porcino con el brote de influenza que afecta a diversas regiones del mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que a partir del pasado 30 de abril se referirá al nuevo virus de esa enfermedad utilizando la denominación virus gripal A (H1N1).
El denominar influenza porcina a este mal, en el caso de México, generó la caída de hasta 80 por ciento en el consumo de la carne. Los porcicultores mexicanos en diversos momentos solicitaron a las autoridades mexicanas que se le cambiará el nombre a la enfermedad que aqueja a los humanos, ya que argumentaron que no había relación directa con los cerdos.
Las secretarías de Salud y de Agricultura han insistido en que el consumo de carne de cerdo y sus subproductos es seguro y no representa ningún riesgo de contagio de la ahora denominada influenza humana o H1N1.
La propia OMS y la FAO aclararon que “no se tiene constancia de que los virus de la gripe se puedan transmitir al ser humano por ingestión de carne de cerdo procesada u otros productos obtenidos del cerdo”.
Explicaron que “el calor aplicado habitualmente durante la cocción (por ejemplo, 70°C/160°F de temperatura en el centro de la pieza) inactiva inmediatamente cualquier virus que pudiera encontrase en los productos que contengan carne cruda”.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) el sector porcícola mexicano genera 350 mil empleos directos y 1.5 millones de empleos indirectos; produce 1.2 millones de toneladas de carne por año.
La dependencia detalla que el valor de la producción es superior a los 30 mil millones de pesos por año; el hato suma 15 millones de cabezas de ganado porcino y se sacrifican en los rastros municipales y los de Tipo Inspección Federal, 14 millones de unidades animal.
Para los porcicultores mexicanos que venían arrastrando diversos estigmas en torno al consumo de carne de cerdo, por lo que el cambio de nombre a la nueva influenza representará un alivio, y ahora tendrán que trabajar en el reposicionamiento de su sector ante los consumidores.
Días antes, el 27 de abril la FAO informó que el Centro de Gestión de Crisis–Sanidad Animal de la FAO/OIE movilizaría un equipo de expertos para ayudar al gobierno mexicano en sus esfuerzos para proteger al sector porcino del nuevo virus H1N1, confirmar que no existe una relación directa con los cerdos, incrementar la vigilancia sobre la enfermedad y estar preparados para responder si el nuevo virus se introduce en las granjas porcinas.



