La dependencia destacó que a través del programa Proveedor Confiable se busca garantizar al consumidor la calidad e inocuidad de lo que consume e indicó que hasta el momento existen 300 unidades de producción de 19 estados del país inscritas, lo que implica la verificación constante de unas 628 mil 541 cabezas de ganado.El Senasica precisó que se ha extendido 116 Constancias de Proveedor Confiable y 267 de Hato Libre de Clenbuterol y se cuenta con infraestructura y laboratorios reconocidos por organismos internacionales, como la FAO, para garantizar alimentos sanos para la población mexicana.Sin embargo, uno de los problemas a que se enfrenta la dependencia es que algunos productores no quieren inscribirse porque implica informar sobre su número de animales y esto incide en aspectos fiscales.Luego de un recorrido por el Centro Nacional de Servicios de Constatación de Salud Animal (CENAPA), ubicado en Jiutepec, Morelos, donde se analiza la calidad e inocuidad de productos cárnicos, el director en jefe del organismo, Enrique Sánchez Cruz, reiteró que 97 por ciento de la carne que se consume en México es buena, sana y segura.Investigadores del CENAPA explicaron que el asunto del clenbuterol ha tenido gran difusión en los medios de difusión, pero existen otras sustancias más preocupantes para la salud, como la presencia de plaguicidas o metales pesados como el plomo, por lo que en esta institución se analizan muestras para dar certeza al consumo de cárnicos en México.Respecto a la declaración de Juan Barrio, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino (AMEG), sobre que sólo 40 por ciento de la carne que se consume es segura, Sánchez Cruz aclaró que ese porcentaje se refiere únicamente a lo que es el ámbito que ellos manejan, es decir, el de sus asociados.El pasado jueves, la AMEG y la Asociación Nacional de Establecimientos Tipo Inspección Federal (ANETIF), destacaron que su producción (TIF) es totalmente sana e higiénica, que no contiene sustancias prohibidas como el clenbuterol, porque están sometidos a revisiones periódicas por parte Senasica, y se rigen bajo un esquema de buenas prácticas pecuarias.Álvaro Ley López, presidente de la AMEG subrayó, en conferencia de prensa, que los consumidores de carne de origen TIF no corren ningún riesgo de contraer alguna enfermedad por la ingesta de dicho producto. Sin embargo, dijo, no podemos garantizar que el otro 60 por ciento de la carne que se produce en rastros municipales o clandestinos sea inocua, porque no cuenta con ningún tipo de certificación ni regulación.Señaló que no tienen información del número de rastros clandestinos que operan en el país, pero hizo un llamado a las autoridades para que sean regularizados o clausurados, porque podrían poner en riesgo a la industria de la carne, cuyo valor estimado es de 27 mil millones de pesos.Los agremiados a la AMEG coincidieron en que se debe seguir impulsando el programa de incorporación de infraestructura TIF en todos los rastros del país para evitar controversias de esa naturaleza y reducir la probabilidad de ingerir carne contaminada o poco higiénica.Ley López indicó que la calidad de la carne que se produce bajo el esquema TIF es de tan buena calidad, que se han incrementado y diversificado las exportaciones de este producto mexicano. En el año 2006 las ventas de carne TIF en el mercado extranjero ascendieron a alrededor de 300 mil toneladas, mientras que en 2010, se alcanzó un volumen de exportación de 63 mil toneladas; los principales destinos de la carne mexicana son Estados Unidos, Japón, Rusia y Corea del Sur.En otro tema, a pesar de las sequías que afectaron los cultivos de gran parte del territorio mexicano, principalmente la zona norte, donde se concentra buena parte de la ganadería nacional, el presidente de la AMEG descartó que se presente un escenario de desabasto de carne. Añadió que es probable que el precio del producto suba por los enormes incrementos que se han registrado en el precio de los granos –principal insumo para los engordadores de ganado-, pero lo hará de acuerdo a los requerimientos del mercado.Por otra parte, Álvaro Ley refirió que a pesar del escándalo que se suscitó por el caso de dopaje de jugadores de la selección mexicana de futbol, donde se acusó que la carne de res que ingirieron los seleccionados contenía clenbuterol; no han registrado caídas en sus ventas. Asimismo, enfatizó que no existe ninguna evidencia de que el clenbuterol que consumieron los futbolistas proviniera de la carne de res que comieron. Adelantó que mantendrán reuniones con los dirigentes de la Federación mexicana de futbol (Femexfut) y de la Comisión Nacional del Deporte (Conade) para esclarecer el caso y brindarle a la población la confianza de consumir carne de res sin temor; así como para reincorporar este alimento a la dieta de los deportistas.