Ante incremento de precio de granos, engordadores de ganado solicitan apoyo
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Detenido
A causa del incremento en el precio de los insumos, principalmente granos para engorda de becerros, los productores de carne registran pérdidas de 442.5 pesos por cabeza de ganado, por lo que la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino (AMEG) solicitará a la Sagarpa un apoyo de 300 pesos por cada tonelada de este alimento que compren, que hoy en día es 65 por ciento más caro, en relación con los precios de enero de 2010.
Álvaro Ley López, presidente de la AMEG, destacó que los incrementos en los insumos no se ven reflejados en el precio de la carne, ya que la industria los ha absorbido y advirtió que si no se registra un ajuste en los precios muchos productores corren el riesgo de desaparecer.
Durante la presentación del Congreso internacional de la carne, que se realizará el 28 y 29 de abril en la Ciudad de México, explicó que la AMEG ya se acercó al gobierno federal y al Congreso para buscar un ajuste en el precio, que oscila entre los 36 y 38 pesos por kilo en canal. Los productores señalan que debería venderse a 42 pesos por kilo mínimo.
Por otra parte, Ley López comentó que la industria también enfrenta problemas de financiamiento y acceso al crédito, porque la Financiera Rural lejos de ser una banca de desarrollo, parece más bien comercial, tiene tasas casi tan altas como las de bancos comerciales. Mientras que Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) si ofrece buenos servicios financieros, pero no opera de forma directa y pide muchos requisitos para otorgar créditos.
Los distribuidores de las cadenas de autoservicio presionan a los productores de carne de bovino, porque les compran su producción a un precio que ellos mismos fijan, y que suele ser bajo.
No obstante, el presidente de la AMEG dijo confiar en que el precio de la carne y los granos se nivele en los próximos seis meses y que la respuesta de Sagarpa, en torno al apoyo para la compra de grano, sea positiva, de lo contrario alrededor del 10 por ciento de los productores corre el riesgo de caer en quiebra.
La integración de la cadena productiva es otra estrategia que permitiría a los engordadores seguir operando, porque asumirían roles complementarios que reducirían costos y favorecería la diversificación.
En contraparte, el sector registró avances importantes en los últimos años. La producción y venta de carne de bovino bajo el esquema Tipo Inspección Federal (TIF), que garantiza la inocuidad y calidad del producto, pasó del 25 por ciento en 2002, a 52 por ciento en 2010. Con ello, hubo una reducción en el número de casos de enfermedades gastrointestinales en el país, del orden del 17 por ciento.
México está libre de enfermedades zoosanitarias, como la fiebre aftosa y la encefalopatía, este estatus nos permite exportar carne a otros países como Estados Unidos, Singapur, Japón, Israel y la Unión Europea. En 2010 el sector registró un volumen de exportaciones de 69 mil 200 toneladas de carne equivalente a canal, que generaron divisas por tres mil 700 millones de pesos, destacó Álvaro Ley.
El volumen de importaciones de carne de bovino se redujo. Pasamos de importar el 35 por ciento del consumo nacional en 2002, a sólo el 12 por ciento el año pasado.
Asimismo, la industria de la carne de bovino genera un millón 300 mil empleos directos y otros tres millones indirectos. En 2010 se produjeron un millón 750 mil toneladas de carne en México, con un valor de 64 mil millones de pesos que se distribuyeron en todos los eslabones de la cadena productiva, subrayó.



