Granja caprina urbana abre oportunidad laboral
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Detenido
Ante el creciente fenómeno del desempleo y el hecho de que contar con estudios profesionales no garantiza la obtención de un trabajo ni la remuneración adecuada, dos jóvenes médicos veterinarios decidieron crear sus propia fuente de empleo mediante la conformación de una pequeña granja de caprinos enfocada a la producción de leche, quesos y cajeta.
Su preparación académica les permitió utilizar con eficacia y eficiencia los escasos recursos que tenían a su disposición en el año 2007, fecha en la que comenzó a operar su establo caprino.
María del Refugio Flores, representante legal de la microempresa, narró durante su exposición en la fase estatal de la Red Nacional para el Desarrollo Rural Sustentable (Rendrus) en el Distrito federal, que cuando echaron a andar el proyecto contaban con cuatro cabras toggenbourg y un semental.
Para mes de octubre del mismo año adquirieron otras diez cabras lecheras de la raza saanen, procedentes del estado de Guanajuato. Ante la falta de recursos económicos construyeron corrales rústicos con materiales que tenían a la mano, colectaron tablas y vigas.
Desde entonces trabajan en mejorar sus instalaciones, así como incrementar su inventario caprino. Hoy cuentan con un hato lechero de 24 cabras en producción, más otras 15 cabras de reemplazo y nueve en crianza.
Las cabras se ordeñan una vez al día con un promedio de producción de 40 litros por día (48 litros en el pico de producción) en un periodo de lactancia de 270 días. La ordeña se lleva a cabo de forma manual y mecánica, los dos socios se reparten todas las tareas y trabajan por igual. Uno se ocupa de la parte de la ordeña y la otra del proceso de transformación de la leche en quesos y cajeta.
Esa es una de nuestras fortalezas, junto con nuestra profesionalización, así como el cuidado de la sanidad e inocuidad en los procesos de producción, asegura, María del Refugio.
Sus productos son procesados de manera artesanal dentro de un espacio destinado específicamente para la transformación de la materia prima -la leche-. Su principal mercado son minoristas locales y venta al consumidor final. La idea es abastecer a mercados locales y generar productos de alto valor agregado.
Cuentan con una empacadora al alto vació que coadyuva a preservar la inocuidad de los productos y les da mayor vida en anaquel.
No solamente obtienen recursos a través de la venta de la leche, los quesos y la cajeta, sino que por su buen manejo reproductivo y mejora genética de los animales, también generan ingresos a la empresa por la venta de píe de cría.
Este pequeño establo lechero se ubica en la delegación Magdalena Contreras de la capital del país y forma parte de la zona rural del Distrito Federal. Esto les ha traído dificultades a los propietarios, puesto que los vecinos del establo les han externado sus quejas por el ruido que causan las cabras y algunos olores generados durante el procesos productivo.
Sin embargo, la singularidad de encontrar un hato caprino en medio de la urbanización, en una de las metrópolis más grandes del mundo, también genera curiosidad, principalmente entre los niños, quienes encantados entran al establo para conocer a los animales y participan de algunos procesos de producción de los quesos.
El establo también cumple la función de punto de venta y de espacio para que estudiantes de licenciaturas relacionadas con las actividades que allí realizan acudan a hacer estancias o prácticas profesionales.
El proyecto, dice María del Refugio, tiene un enfoque sustentable de bajo impacto ambiental, porque los residuos de establecimientos que venden jugos de frutas y verdulerías cercanas a las instalaciones, que antes eran basura, ahora se emplean en la alimentación de los animales y en la generación de abonos orgánicos para el cultivo de cereales como el sorgo o la avena. Se puede decir que la basura se convierte en leche.
Por otra parte, admitió que aún falta mucho por hacer para que la empresa se consolide, para ello trabajarán en la implementación de mejores estrategias de comercialización; así como en equipamiento para optimizar los procesos de producción que generen un mayor valor agregado a sus productos.



