Empuja 4T que agroexportaciones de México este libres de deforestación y trabajo informal

Las agroexportaciones de México ha ido en ascenso y promedian 50 mil millones de dólares anuales en los últimos años, cuyo destino principal es el mercado de los Estados Unidos. Sin embargo, a partir del 1º de enero del próximo año enfrentarán un nuevo reto: la implementación de un sistema de certificación para que al término del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, nuestro país “no esté exportando ni un kilo de nada que tenga detrás deforestación” o trabajo informal que incumple leyes laborales.
El planteamiento fue hecho por el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Julio Berdegué Sacristán, quien adelantó que dicho proceso de certificación iniciará con el cultivo de aguacate –uno de los frutos más emblemáticos de la exportación mexicana y al que organismos nacionales e internacionales han asociado como causante de la deforestación en territorio michoacano y jalisciense.
En el marco del 4º Congreso Interamericano de agua, suelo y agrobiodiversidad, el funcionario federal aseguró: “estamos trabajando, estamos dialogando muy bien, muy positivamente, muy constructivamente con las asociaciones de productores de aguacate de Michoacán y Jalisco, que son los principales estados, para establecer ese sistema. Pero a partir del 1º de enero México solo va a exportar aguacate libre de deforestación y libre de trabajo informal”.
Agregó que luego se seguirá con otros cultivos, “cada semestre incorporando otras producciones de agroexportación”. Es una decisión de la Presidenta de la República, quien nos ha instruido a poner en marcha este proceso con la Secretaría de Medio Ambiente y también con las Secretarías del Trabajo, “porque esta agricultura de hoy y del futuro no solo tiene que ser sustentable, sino tiene que ser socialmente justa”.
Información de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) indica que las exportaciones de esta fruta son superiores a 3 mil 500 millones de dólares anuales y la actividad genera más de 300 mil empleos directos e indirectos, especialmente en los estados de Michoacán y Jalisco.
Refiere que en coordinación con autoridades nacionales e internacionales, el organismo “impulsa la trazabilidad, sanidad y sostenibilidad en la cadena de producción” y con el Programa de Conservación de Bosques, que en esta temporada logró la entrega de 690 mil plantas en 38 municipios de Michoacán y Jalisco, consolidando 14 años de trabajo con la producción de 4 millones 470 mil plantas forestales producidas y la compensación de 4 mil 470 hectáreas reforestadas”.
“Agriculturas modernas” basadas en deforestación, uso de pesticidas y trabajo informal
Al inaugurar el 4º Congreso Interamericano de agua, suelo y agrobiodiversidad, Julio Berdegué cuestionó que “muchas veces estas agriculturas que se llaman muy modernas, no solo se basan en deforestación, en un uso de pesticidas que mata la biodiversidad, sino que además sobre la base de trabajo informal que incumple las leyes laborales y sociales de este país”.
En México, recordó, un poco más de 200 mil hectáreas al año se deforestan, y la gran mayoría son fundamentalmente de la ganadería, pero también de la agricultura, “incluyendo de formas de producción agrícola que se llaman muy modernas y muy exitosas económicamente”.
Hizo hincapié en que la agricultura del futuro, la queremos construir en el Segundo Piso de la Cuarta Transformación (4T), está enfocada a la productividad, innovación en la producción, sustentabilidad ambiental y justicia social.
Al destacar la relevancia de los ecosistemas para la agricultura y la producción de alimentos y el equilibrio que tiene que existir entre ambas, el cual hoy “está profundamente alterado, está roto. En muchos casos roto, profundamente dañado y en otros casos afectado y alterado.
Y si no hacemos un esfuerzo para que la agricultura contribuya de manera muy significativa a sus formas de producir, a restablecer un equilibrio más sano, pues es muy simple: la humanidad, y México no es la excepción, crecientemente tendrá problemas para alimentarse”.
El titular de la Sader planteó que la seguridad alimentaria tiene distintos pilares, como la estabilidad en la provisión de alimentos y “si vemos nuestro propio ejemplo mexicano, pues no podríamos decir que tenemos estabilidad en la provisión de alimentos. Veamos lo que nos pasó este año nada más con la producción y el abastecimiento de trigo o de maíz blanco. Pues no, no logramos esa estabilidad que necesitamos”.
Comentó que el Congreso busca reconocer que la agricultura es sin duda la actividad humana económica más vulnerable a estas relaciones rotas con los ecosistemas, lo cual se expresa en sequías, en suelos que ya no son capaces de contribuir a la producción, pero también es esencial decir que la agricultura es la solución.



