Ciencia y Tecnología

Investigan para lograr que bacteria desintegre cubrebocas

Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan para lograr que una bacteria pueda disolver los cubrebocas, utensilios que ingresaron a nuestra cotidianidad a raíz de la pandemia por el COVID-19.

La pandemia inició oficialmente el 11 de marzo de 2020, y su fin se declaró por la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de tres años después, lo que marcó una larga temporada en la que usábamos cubrebocas constantemente.

Foto: IPN

El infaltable cubrebocas era desechado unas horas después, como parte del proceso natural de protección. Surgió entonces un nuevo problema ambiental: eran de los productos desechables más utilizados.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó en el primer año de pandemia que la venta de estas protecciones faciales se habría elevado en más de 200%. La Sociedad Estadounidense de Química expuso que cada mes serían usados unos 129 mil millones de cubrebocas en el mundo.

Ante esa cantidad creciente de desechos, si bien surgieron diversas alertas por la contaminación ambiental que se generaría, nunca se supo de algún método ecológico para abatir el problema.

Paso a paso, capa a capa

El equipo liderado por la catedrática e investigadora de la Escuela Superior de Ingeniería Textil (ESIT), Elvira Cruz Osorio, ha decidido emprender la búsqueda de una solución ante el creciente problema de contaminación por estas mascarillas, a través de la bacteria pseudomona putida.

Aunque la pandemia se frenó y junto con ella el uso masivo de cubrebocas, ésta protección se sigue utilizando sobre todo en clínicas y consultorios, donde son desechados constantemente, persistiendo la necesidad de un método para degradarlos.

El descubrimiento podría coadyuvar a degradar sin contaminar los cubrebocas que se usen.

La investigadora de la misma escuela, Rocío Garrido Adame, explica que los cubrebocas se pueden disolver, “pero para ello se está utilizando un producto químico que contamina todavía más a nuestro planeta, entonces el objetivo es utilizar algo natural para ir descomponiendo o degradando esta fibra que por sí sola nunca se va a degradar”.

El objetivo del equipo de investigación es encontrar un proceso no contaminante para degradar completamente estas piezas. Y para ello, están realizando diversas pruebas, tanto físicas como químicas en el tipo de cubrebocas que más comúnmente se usó en México en la pandemia y que se sigue usando en los hospitales.

Y van por más…

El resultado de la investigación realizada entre los investigadores de la ESIT y la UPIBI, con la colaboración también de la maestra Estela Flores Gómez junto con la ingeniera Ana María Lara Morales, y el docente José Omar Valle Beltrán, no quedará solo en la degradación de cubrebocas.

Si el equipo logra que la bacteria degrade la parte que no está compuesta de tejido de los cubrebocas, el resultado servirá para abordar adicionalmente la degradación de cofias, batas y guantes, entre otras prendas hospitalarias que deben ser desechadas tras un primer uso.

“El objetivo es la degradación de los cubrebocas, pero en sí, es la degradación de todos los uniformes quirúrgicos, porque se usan y luego se desechan. Esa es la idea que estamos proponiendo en la degradación”, adelanta la maestra Elvira Cruz Osorio.

El resultado de la investigación, además, estará a disposición de la población.

“La idea es patentarlo para que podamos darlo al sector salud”, expresó la maestra Cruz Osorio.

Fuente: IPN

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