Marea roja en Yucatán: investigadora advierte sobre peligros para la salud
Ante la presencia de la marea roja en el estado de Yucatán, la investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Ileana Ortegón Aznar, pidió a la población no recolectar especies marinas que lleguen a la playa, no ingresar al mar en zonas con alerta de marea roja y evitar comer pescados y mariscos, hasta nuevo aviso.
La investigadora advirtió que ingresar al mar en la zona afectada por la marea roja es un riesgo para la salud debido a que al entrar en contacto con estas aguas provoca irritaciones en la piel, pero también en los ojos e incluso en las vías respiratorias, principalmente en niñas y niños.
Ortegón Aznar explicó que la marea roja es un crecimiento desmedido de microalgas, que forman florecimientos algales nocivos (conocidos como FAN), los cuales pueden ser de dos tipos: tóxicos o no tóxicos; los primeros son los que afectan directamente a la fauna y a la salud humana por tener toxinas y los no tóxicos provocan bajas concentraciones de oxígeno en la costa y ponen en riesgo particularmente a organismos marinos.
“Cuando ocurre un florecimiento algal nocivo, cambia la coloración del agua, puede ser roja o café dependiendo del tipo de microalga dominante, y si bien, hay florecimientos que no afectan al ecosistema y que incluso son beneficiosos, hay otros que provocan daños a los organismos vivientes en la zona”, precisó.
En tal sentido, la especialista indicó que esto es lógicamente nocivo para la fauna presente en la zona y que en este momento “sí hay presencia de especies tóxicas, sin embargo, la que domina ahora es una no tóxica, pero la presencia de estas especies tóxicas, puede afectar la salud de los animales ya que son ingeridas por la fauna local y por ende, si el ser humano consume estas especies podemos desencadenar enfermedades, por lo que se pide tener conciencia y responsabilidad en relación a estas posibles afectaciones”.
Al hacer un repaso sobre la marea roja en la entidad, Ortegón Aznar recordó que el fenómeno se detectó en un principio en la zona de Dzilam, que es una zona geomorfológica y donde el agua del manto freático que arrastra por filtración, aguas contaminadas de la zona terrestre, agroquímicos, fertilizantes, lixiviados de basureros cercanos a la costa etc., tienden a irse más hacia esas regiones, debido al declive natural de nuestra península.
“Ahí inicio, pero se extendió a la región costera de Progreso a Celestún”, puntualizó.
La investigadora de la UADY enfatizó que los expertos establecieron como medida preventiva, la veda sanitaria general para todas las especies marinas en esa zona, aplicable a la pesca ribereña y se mantendrá la vigilancia sanitaria mediante muestreos marinos continuos.


