Presenta Semarnat plan para restaurar “pasivos ambientales” de México
Proyecta metas en bosques, costas y mares

Contribuir a la reducción del 35 % de los Gases de Efecto Invernadero (GEI); lograr la deforestación cero neta, restaurar 26,000 hectáreas (h) de ecosistemas forestales en 2025 y 100,000 h al 2030, así como concretar la restauración del 5% de toda la superficie degradada de ecosistemas costeros y marinos en el 2025 y alcanzar un 30% al término del sexenio, son metas del Programa Nacional de Restauración Ambiental (PNRA).
Con este plan del gobierno federal se busca contribuir a la restauración de cuatro cuencas prioritarias al 2030: Tula, Lerma-Santiago, Atoyac y Río Sonora., además de dos presas con decreto de restauración: Endhó y El Zapotillo
Otra de las metas del PNRA es restaurar 800 hectáreas de parques y bosques urbanos en 2025 y 1,500 h para 2030; implementar en el 100 % de las acciones de restauración, sistemas comunitarios de vigilancia y monitoreo ambiental fortaleciendo la gobernanza de los territorios; restaurar y decretar como Áreas de Prosperidad Marina 10 sitios deteriorados del Golfo de California al finalizar la administración actual.
Durante la presentación del PNRA, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, destacó que se requiere restaurar porque el país ha acumulado muchos “pasivos ambientales” en décadas pasadas y en la década de la restauración –2021-2030, declarada por Naciones Unidas–, esto también ayuda a restaurar el tejido social porque, ”la única forma de restaurar verdaderamente la naturaleza es con acción colectiva; no es individual, es con las comunidades, con la sociedad civil, con el sector privado”.
No queremos –enfatizó– que la restauración se convierta en un obstáculo para las personas, por el contrario, tiene que incluirlas y lograr una regeneración productiva, es decir, cambiar el paradigma productivo, necesitamos ir hacia la agro-silvicultura, a la agroecología, a esas modalidades que México tiene en Oaxaca, Yucatán, Campeche o Chiapas.
En el pabellón comunitario del Bosque de Chapultepec, Alicia Bárcena expuso que en México tenemos un diagnóstico muy severo, porque 5% del territorio no está en condiciones de ningún tipo, está degradado, 9.5 millones de hectáreas contienen condiciones extremas y son esos territorios justamente los que exigen una pronta recuperación. En algunos casos será remediación, porque no hay condiciones para que se autorrestauren o para que se facilite su restauración.
Hizo énfasis en que en territorio nacional hay lugares con pasivos ambientales que requieren una verdadera remediación, por ejemplo, aquéllos donde empresas mineras se han ido tenemos que convocarlas para que vengan, remedien y restauren, porque ese fue su compromiso cuando se les dieron los permisos correspondientes.
En su intervención, la titular de la Semarnat refirió que hemos perdido 5 millones de hectáreas de cobertura forestal, entre 2001 y 2023, y se preguntó: ¿cómo podemos realmente transformar y recuperar los ecosistemas forestales? Tenemos que lograr un Acuerdo Nacional de Bosques, Selvas y Manglares que propone la Conafor (Comisión Nacional Forestal) para poder recuperar y restaurar por lo menos 100,000 hectáreas de bosque, 18,000 hectáreas de manglares, que son ecosistemas centrales para las pesquerías y recuperar una cantidad enorme de especies marinas.
Puntualizó que los propósitos fundamentales de la estrategia del gobierno federal son: primero, detener las causas del deterioro; segundo, que haya regeneración natural; tercero, promover esta restauración productiva y también elegir sitios que tenemos que remediar para poder restaurar.
“Quizá no vamos a lograr regresar a los ecosistemas originales, eso también es verdad; pero por lo menos sí tener una visión sistémica para que se vuelva a recuperar el equilibrio, que eso es lo que queremos lograr”.
Comentó que un encargo muy complejo de la Presidencia de la República, pero muy importante es restaurar y lograr el saneamiento de tres ríos fundamentales en el país: Tula, Lerma-Santiago y el Atoyac, además del río Sonora y la presa Endhó, donde se ha logrado sacar alrededor de 300 hectáreas de lirio y “empieza a respirar, por lo menos”.
En su exposición, Alicia Bárcena manifestó que, con las facultades regulatorias del gobierno federal queremos poner límites a los usos desmedidos de los recursos naturales, ordenar las actividades industriales y extractivas, tener una mayor colaboración interinstitucional y, sobre todo, con las comunidades.
Hizo hincapié en que “el medio ambiente tiene que ser un lugar bienestar social y de bienestar económico. Le tenemos que poner valor. Si no le damos valor económico a los ecosistemas, tampoco vamos a llegar muy lejos”.
Manifestó que el viejo paradigma extractivista no ha carecido de resistencias. Ese viejo paradigma sigue presente, y todos los días tenemos que trabajar para lograr que el extractivismo se convierta en sustentabilidad y que la cultura de los privilegios se convierta en igualdad. “Porque los privilegios son privilegios que niegan derechos”.
La funcionaria federal recordó que existen 17 países megadiversos en el mundo y uno de ellos es México, que alberga 12% de la biodiversidad global, más de 170 ecosistemas que tenemos que proteger y cuidar la integridad del ecosistema, por lo que necesitamos recuperar una visión sistémica de la restauración que nos permita restaurar ese ciclo que se da en ecosistemas naturales como las selvas tropicales, como los manglares, como los bosques templados, “que es un acto de justicia también y “es una causa impostergable poder restaurar los ecosistemas y tener justamente ese derecho, restaurar ese derecho también a un medio ambiente sano”.



