Ante amenaza de El Niño, mercados tradicionales y sistemas públicos de abasto serán clave para fortalecer seguridad alimentaria: FAO

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Frente al fenómeno de El Niño 2026, que podría convertirse en uno de los más intensos desde 1950, los mercados tradicionales y sistemas públicos de abastecimiento eficientes serán clave para fortalecer la seguridad alimentaria, destacó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Lo anterior, añadió el organismo, es especialmente relevante considerando que la mayoría de los hogares de menores ingresos en América Latina adquiere sus productos frescos en ferias libres y mercados mayoristas y minoristas,
Este diagnóstico fue presentado en Santiago de Chile, durante el evento Mercados de Alimentos Resilientes en el contexto de El Niño”, organizado por la FAO y la Universidad Católica de Chile, que convocó a autoridades, especialistas y representantes de instituciones públicas de comercialización de alimentos.
La FAO citó experiencias que fortalecen la resiliencia frente a El Niño. En el caso de México, mencionó que Alimentación para el Bienestar, opera más de 24.000 tiendas comunitarias y 390 puestos móviles que llegan a más de 23.000 localidades —13.897 de ellas indígenas—, una red capilar que permite sostener el acceso a alimentos incluso en territorios rurales más expuestos a sequías o inundaciones.
En Brasil está el Programa de Modernización del Mercado de Hortalizas (Prohort), operado por la Compañia Nacional de Abastecimiento (Conab), que provee información diaria de precios, origen y volúmenes de más de 2,100 productos en 62 mercados mayoristas desde 2010, un sistema de monitoreo permanente que facilita detectar tempranamente variaciones asociadas a eventos climáticos extremos.
En Colombia, una herramienta geoespacial que integra más de 12,7 millones de registros de abastecimiento y 735,000 precios mayoristas de 34 centrales de abasto permite identificar en tiempo real qué corredores logísticos pierden conectividad y disponibilidad de alimentos, anticipando así posibles desabastecimientos.
En Honduras, el programa “Ahorro Ferias del Pueblo” de BANASUPRO ofrece ahorros de entre 10 y 25 por ciento, reduciendo la exposición de los consumidores a la especulación de precios que suele intensificarse en episodios de escasez asociados a El Niño.
En este marco, la FAO reafirmó su compromiso de seguir apoyando a los países de América Latina y el Caribe en el fortalecimiento de sus sistemas públicos de abastecimiento y de los mercados tradicionales, como herramientas centrales para anticipar y mitigar los impactos de El Niño sobre la seguridad alimentaria de las poblaciones más vulnerables.
El Economista Jefe de la FAO, Máximo Torero, explicó que el sistema agroalimentario mundial opera bajo un contexto de riesgos e incertidumbres crecientes —COVID-19, la guerra en Ucrania, el cierre del estrecho de Ormuz y ahora El Niño— y que, pese a estos shocks sucesivos, el sector ha demostrado una notable capacidad de resistir sin que haya faltado comida a nivel global, por la fortaleza del comercio internacional.
“El valor de comercio se ha multiplicado por cinco en el mundo desde el 2000 y ha pasado a ser 2 billones en el 2024. entonces, tenemos evidencia de que este sector tiene la capacidad de resiliencia”, detalló Máximo Torero.
“Cuando hablamos de cambio climático, seguridad alimentaria, manejo sustentable de los recursos naturales o resiliencia territorial, hablamos de temas que trascienden fronteras y que requieren respuestas colaborativas entre países, instituciones, comunidades y personas”, puntualizó María Montt, vicerrectora de Asuntos Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile
Cabe mencionar que junto al Programa Mundial de Alimentos (WFP), la FAO anunció recientemente capacidad para asistir de inmediato a 1,2 millones de personas expuestas a estos riesgos, con planes de ampliar la cobertura a 8,8 millones mediante un llamamiento de 202 millones de dólares.



