México puede duplicar producción de maíz; hay que ordenar mercados: Ernesto Cruz
El experto rompe récord en rendimiento en China y otros países; aquí lo ignoran

Escuchar esta nota
Detenido
En toda la extensión del territorio mexicano, Ernesto Cruz no ha sido profeta, aún. En China duplicó la producción y alcanzó un récord mundial con 44 toneladas (t) de maíz por hectárea; los italianos le dieron un premio; los sudamericanos, centroamericanos y estadounidenses lo invitan para conocer sus secretos en el “alto rendimiento”. En septiembre del año pasado, en el 80 aniversario de la FAO fue invitado especial en la sesión plenaria en reconocimiento a su trabajo como agrónomo en varios países de Asia. Cruz es un agricultor de “grandes ligas”, que prácticamente no es escuchado en su propia tierra.
México podría duplicar su producción de maíz y dejar depender del exterior “bien fácil, sin problema”, con una política nacional, capacitación y transferencia de la tecnología, dice con firmeza en entrevista con imagenagropecuaria.com este ingeniero agrónomo, quien en su parcela, en San Isidro Mazatepec, Jalisco, alcanza cosechas de hasta 26 t de maíz por h y que el año pasado en Campeche, “sin invertir un peso”, incrementó rendimientos de entre 87% y 90%, en promedio pasó de 4 a 8 t por h en un solo ciclo.
Luego de participar en el Foro Maíz de México, producción, mercado y futuro, realizado en la Cámara de Diputados –el pasado 28 de abril–, le preguntamos ¿cómo elevar la productividad en el cultivo de maíz en México? A lo que respondió: “Voluntad política, que veamos al campo como lo que es, la base de la cadena de valor la alimentación. Poner orden, voluntad y visión de futuro”.
Sobre cómo alcanzar la rentabilidad en el cultivo de maíz en un escenario de precios bajos, Ernesto Cruz González subraya que con transferencia de conocimiento, tecnología, orden en el mercado, desarrollar esa visión de integrar la cadena de valor y que el campo deje de ser mesa política y se transforme en un asunto de seguridad nacional y de certidumbre, con una visión de desarrollo rural.
Aunque ha hablado con autoridades del país, incluyendo al secretario de Agricultura, el especialista responde moviendo su cabeza negando que haya habido respuesta; sin embargo, expresa su voluntad de servir al país, porque lamenta que “no es posible que trabajemos en 17 países y aquí no exista voluntad para que la productividad crezca, a excepción de Campeche”.
En el foro frente a legisladores, productores y estudiantes, Cruz González hace un llamado a “ponerse las pilas” y “vamos a un programa nacional de alto rendimiento. Necesitamos menos dependencia externa, un suministro seguro, diversidad de cultivos, con resiliencia climática. Se trata de una visión integral, porque si no amarramos bien el cierre de la cadena, que es la comercialización, vamos a tener los problemas de siempre, elevamos la productividad, pero no hay orden en el mercado.
Tenemos –agrega el también director de Atider– una oportunidad histórica de lograr la autosuficiencia en maíz. “Hay que hacerlo, por justicia social, con una visión de seguridad nacional y de desarrollo rural, con un enfoque de ganar-ganar entre todos los eslabones de la cadena económica. Pero con prioridad al campo, a los agricultores y, sobre todo, que la gente tenga alimentos de mejor calidad y seguridad alimentaria…Contamos con las condiciones ambientales y sobre todo humanos para doblar el rendimiento bien fácil”.
China le puso un centro de investigación
La historia de Cruz y sus reconocimientos en el exterior es basta. En 2016 en el G-20, hubo una reunión con representantes de la FAO, la ONU, y Banco Mundial, con los 250 corporativos más grandes del mundo. El agrónomo mexicano representó a China, “¡mi madre!” –expresa el propio rompe récords, quien confiesa que hasta pena le da decirlo–. En ese país permaneció 13 años. “Soy el único extranjero con el premio nacional a la innovación en China. Tengo en mi propio centro de investigación allá, tengo 3 mil hectáreas de alto rendimiento. Salí de ahí por problema de la pandemia y ya no volví. Los chinos quieren que regrese, pero ahora tengo nietos y, sobre todo, tengo un compromiso con mi país que quiero desarrollar”.
En China durante tres años manejó 3.2 millones de h, que luego aumentaron a 8.6 millones y prácticamente se duplicó el rendimiento.
Regresar a su tierra
En esta dirección, ya en México, el año pasado inició un programa para aumentar el rendimiento de maíz en Campeche, “sin presupuesto, con pura voluntad”. Sembró. 5 mil h de maíz y otro tanto de caña de azúcar. Tenemos predio por predio referenciado. Somos obsesivos con los datos, porque lo que no se mide no se puede mejorar. Los agricultores no invirtieron un peso más porque no tenían con qué. Y sin embargo, el rendimiento en maíz blanco lo incrementamos en 87% a la primera, sin gastar un peso más; en maíz amarillo lo subimos prácticamente 90%; en ensilaje prácticamente duplicamos el rendimiento.
¿Se puede o no se puede? ¿Cuál es el problema? ¿Visión, voluntad, compromiso? Lo único que necesitamos es orden para hacer esto. Mucha capacitación, mucha transferencia en tecnología, prácticas de manejo, ese tipo de cosas”.
En su exposición el experto habla de las tendencias en los últimos 35 años en México, donde hoy estamos con el déficit más grande de la historia y “somos de los primeros importadores del mundo en maíz y vamos a ser los supercampeones si sigue así”. Con datos puntualiza que la superficie sembrada en el país disminuirá de 6.7 a 6 millones de hectáreas; el rendimiento pasará de unas cuatro t por h a 4.9 t promedio, al 2050. La producción total pasará de 26 millones de t actuales a 30 millones; pero el consumo crecerá de 54 millones a 71 millones de toneladas.
Con estas cifras, indica, las importaciones que hoy son de alrededor de 27 millones de t, si siguen las tendencias serán cercanas a 40 millones, al 2050. “Y esto no se vale, porque todos esos miles de millones de dólares que salen hacia allá deberían de quedarse aquí para hacer economía circular, para generar riqueza en el país”.
Los más “chingones” de la historia
Cruz González, junto con un equipo de especialistas, desarrollaron durante 25 años los 24 pasos para el alto rendimiento, con una visión integral de cadena. “El gran secreto del alto rendimiento no es gastar más, es la suma de hacer muchas cosas bien; pero por favor olviden el famoso paquete tecnológico, porque cada uno tenemos condiciones muy particulares”.
El especialista, quien ha logrado los altos rendimientos sin transgénicos –a los que se opone–, habla de la sustentabilidad, “pero no vista como un discurso de alguien que vive afuera del campo, sino como mi patrimonio en el sentido de hacer cada vez más fuerte mi suelo, aprovechar mejor el agua, construir mis recursos, porque esto no se trata de usar cada vez más fertilizante, cada vez más insumos, cada vez más gasto. Se trata de hacer las cosas mejor para que mi suelo sea más fértil”.
El especialista también destaca la importancia de la formación científica y tecnológica de los jóvenes y de los agricultores, porque se trata de formar capacidades y de desarrollar conocimiento. Hay que elaborar los planes en función de metas de rendimiento y de condiciones locales. Los planes de los sistemas de producción en función de diagnóstico agrícola integrado, condiciones y meta de rendimiento. Y supervisar y coordinar en tiempo real a todos los agricultores, hay que ser obsesivos con los datos y la tecnología, todo georeferenciado.
El agrónomo subraya que la agricultura es una de las cadenas más importantes para cualquier nación. Es la clave para la economía. Esta cadena parte de la geografía, de los habitantes, las instituciones, los bancos, las industrias, la educación, la investigación, los distribuidores de insumos y maquinaria, los agricultores, los comercializadores, los distribuidores, los procesadores y el consumidor, que somos todos los mexicanos. ¿Qué tal si duplicamos la producción de maíz, con orden de mercado?.
Por último, Ernesto Cruz hace hincapié en que en su equipo, “somos una bola de locos soñadores, donde alguien sabe más de suelos, de genética, de fisiología, de riego, de economía, de planeación de flujo, pero con la misma visión. Todos tenemos que demostrar lo que fuimos por miles de años, porque el antecedente,dice que los mexicanos fuimos los más chingones agricultores de toda la historia. Entonces, ¿por qué no podemos regresar a ser los mejores?”.



