Planta de amoniaco de GPO en Topolobampo reducirá dependencia de fertilizantes en 70%, asegura SE
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La Secretaría de Economía (SE) aseguró que la planta de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, Sinaloa, reducirá en 70 por ciento la importación de fertilizantes y la dependencia del exterior, con lo que se quedarán en la economía nacional 500 millones de dólares que se gastan en la importación de ese insumo agrícola.
En un comunicado, la dependencia indicó que nuestro país importa 80% del amoniaco que consume. “Solo en 2024, el país compró 3.7 millones de toneladas de fertilizantes en el extranjero”.
La SE consideró que “la planta de GPO en Topolobampo cambia esa ecuación. Con una capacidad de 800,000 toneladas anuales de amoniaco, va a reducir la dependencia de importaciones en más del 70%”.
Argumentó que “cuando un país depende del exterior para algo tan básico como los fertilizantes, está a merced de lo que pase en el mundo. Si sube el precio del gas en Europa, sube el precio del amoniaco. Si hay una guerra, se corta el suministro. Si otro país decide que necesita más para sí mismo, México queda último en la fila”.
En su comunicación, la SE resaltó que la seguridad alimentaria de México es uno de los objetivos principales del Plan México y atraer las inversiones que detonen los proyectos y el desarrollo para alcanzar ese objetivo es una tarea fundamental de la SE.
Añadió que para producir los alimentos necesarios para alcanzar la esa soberanía alimentaria y reducir la dependencia y vulnerabilidad del exterior, se necesitan fertilizantes, y para ello se necesita amoniaco. La planta de GPO —con inversión del consorcio privado alemán-suizo–, “es la respuesta más concreta que existe hoy en México para cambiar esa historia”.
“No es exageración: se estima que cerca de la mitad de la población mundial se alimenta gracias a los fertilizantes derivados del amoniaco. Es decir, sin este químico, el mundo no tendría comida suficiente para todos. Por eso producirlo en México no es solo un asunto industrial: es una decisión de seguridad alimentaria y soberanía nacional”, remarcó.
Subrayó que el Plan México tiene como eje estratégico la sustitución de importaciones: producir en casa lo que hoy le compramos al extranjero. “Lo que hace a este proyecto especialmente relevante es que no depende de recursos que México no tiene. Al contrario, aprovecha exactamente lo que el país sí tiene y que por décadas no ha sabido aprovechar del todo”.
Hace referencia a que el Plan México “promueve el desarrollo de polos industriales con vocación regional. Topolobampo lleva décadas esperando convertirse en uno. Tiene puerto, tiene ferrocarril, tiene carretera y está rodeado de una de las zonas agrícolas más productivas del país”.
“La planta de GPO es la inversión que detona ese potencial en la región. No solo produce amoniaco: activa el puerto, dinamiza la proveeduría local, fortalece el Corredor del Pacífico y posiciona a Sinaloa como un estado con capacidad industrial real, no solo agrícola.”, añadió,
“La planta de GPO en Topolobampo es todo eso al mismo tiempo: soberanía alimentaria porque produce el insumo que necesita el campo; soberanía energética e infraestructura pública mexicana; soberanía económica porque los 500 millones de dólares que hoy salen del país se van a quedar aquí; y soberanía industrial porque capacita a los trabajadores de la región con tecnología de punta”, concluye la SE.



