Gestan exportación de cortes porcinos mexicanos hacia China
Escuchar esta nota
Detenido
A la Confederación de Porcicultores Mexicanos (CPM) no le arredran los desafíos como el que representa lograr exportar algunos cortes porcinos al mercado chino y que esto sea un hecho para septiembre próximo.
Tenemos contemplado exportar unos 200 mil kilogramos por año en un inicio, que se abastecerían de entidades de la zona centro occidente del país, asevera el dirigente de la CMPM, Enrique Domínguez Lucero, director de la Confederación de Porcicultores Mexicanos (CPM).
Nuestro proyecto –agrega– sería poder tener mercado en China en menos de cinco años y colocar 60 mil toneladas de manera conservadora.
Bajo el actual entorno costará mucho trabajo; sin embargo de manera gradual vamos irnos superando, saber qué es lo que quieren y encontrar nuestro nicho de mercado, expresa en entrevista para Imagen Agropecuaria.
Ir a China –explicó- significa competir contra Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Chile, España y Alemania, motivo por el cual tenemos que especializarnos en el área de porcicultura en algo diferente a ellos.
Y lo tenemos que hacer sin los subsidios y apoyos con los que ellos si cuentan. Esto hace para nosotros las cosas todavía más difíciles.
Contamos con una lista de 17 empresas interesadas en exportar a China. La mayoría de ellas ya está exportando a Japón y Corea del Sur que son mucho más exigentes.
Debemos ser innovadores porque el mercado chino es sui generis, con una economía centralizada, a diferencia de
Japón donde concurren un sinnúmero de compradores.
Nuestra estrategia es de integración a través de empresas mexicanas que ya lograron ingresar a mercados asiáticos como el japonés que tienen experiencia y el respaldo de su marca y estamos en ese proceso.
Domínguez Lucero reconoce que en la actualidad tenemos una capacidad limitada de los rastros, que sería nuestro cuello de botella en primera instancia, para poder entregar cortes que les interesen a los chinos pero que también sea negocio para nosotros.
Aspectos sanitarios también deben resolverse para poder ingresar al mercado chino, por ello la Secretaría de Agricultura está en la última etapa de negociación del protocolo sanitario.
“Estamos esperando una visita formal de una delegación china de especialistas para hacer una inspección de campo de las plantas interesadas en exportar con el fin de que se corrijan algunos procesos y se cumpla con los requisitos que ellos piden y que no tienen razón de ser”, señala Domínguez Lucero.
Al respecto, explica que los chinos nos piden a los porcicultores mexicanos una certificación de que los animales sean libres del síndrome disgenésico y reproductivo del cerdo que en inglés se abrevia como PRRS, y que a nadie se le pide. Estamos en la última fase, pensábamos que antes de mayo estaría listo.
PRRS es una enfermedad donde se baja el sistema inmunológico del animal y permite que emerjan enfermedades que están visibles y cubre otras enfermedades.



