Trabaja equipo de transición en nueva “reingeniería institucional” para el campo
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Chihuahua, Chih.- El equipo de transición para el campo del gobierno electo trabaja en una “reingeniería institucional”, que contempla simplificar reglas de operación de programas, la compactación de éstos para usar en forma más eficiente los recursos presupuestales; y aplicar políticas diferenciadas y regionalizadas en el país.
Enrique de la Madrid Cordero, coordinador para el campo del nuevo gobierno, informó que ya analizaron los presupuestos de Sagarpa y SRA, de los cuales ya se tiene una primera versión sujeta a revisión del equipo de transición en materia de economía. Adelantó que para fines de mes entregarán un documento al presidente electo, Enrique Peña Nieto, y a partir de esto se tomarán decisiones.
Durante el Foro Global Agroalimentario, México y el mundo ante el reto de la seguridad alimentaria, organizado por el Consejo Nacional Agropecuario, al ser consultado expuso que se ha generado una enorme dispersión de programas, los cuáles hay revisar para hacer un uso más eficiente de recursos, simplificar reglas de operación y avanzar en un diálogo más fructífero con los estados para que exista una muy buena coordinación.
De la Madrid Cordero expuso que a temas como el ingreso de papa de Estados Unidos, de dumping al tomate y el esquema de agricultura por contrato, se les está dando seguimiento, aunque algunos no son competencia del gobierno entrante.
En su intervención en el foro, Enrique de la Madrid anotó que la propuesta de política agropecuaria que se presentará al presidente electo contempla una reingeniería institucional, donde se revisarán facultades de las dependencias; actualización y consolidación de programas -no su eliminación-, con menos ventanillas para atender mejor al productor y disminuir la complejidad para acceder a éstos, “menos tiempo a la burocracia y más tiempo a la producción”,
También se enfocará a productos del campo donde el país no puede ser dependiente, dada su sensibilidad; fijar metas de producción y determinar en qué regiones se puede producir, medir y dar seguimiento; además de alinear políticas públicas diferenciadas para cada tipo de productor y regionalizadas.
Las políticas públicas para el campo proponen fijar un mínimo de producción para los principales cultivos y productos y darles un puntual seguimiento a fin de disminuir la dependencia del exterior.
Reiteró que el nivel dependencia en alimentos ahora es más alto, importamos cerca del 43 por ciento de alimentos básicos, en arroz es cerca del 80 por ciento y de 36 por ciento en maíz amarillo, por lo que el objetivo es disminuir esta situación.
De la Madrid consideró inaceptable que 33 por ciento de la población viva en pobreza alimentaria, pero subrayó que hay salidas y la propuesta del nuevo gobierno es trabajar para hacer campo exitoso y producir más, ya que las condiciones para México son propicias para crecer.
En la inauguración del Foro, el gobernador de Chihuahua, César Duarte, expuso que las políticas para el campo han sido una simulación, por lo que se mostró optimista no sólo porque en el país habrá un cambio de sexenio, sino de régimen, donde se deben replantear a fondo las estrategias que permitan detonar el potencial en el campo mexicano.
Cuestionó el papel de banca de desarrollo, que se ufana de ser rentable, pero no podemos seguir asumiendo que el campo es sólo sinónimo de rezago. Dijo que hay plena coincidencia de los sectores social y privado en replantear la asociación entre pequeños y grandes productores, y estratégicamente la de comercializadores, donde el Estado debe ser un vinculador y detonador.
Al referirse a la situación que ha privado en su estado en materia de seguridad, señaló que la “violencia es la expresión de la pésima distribución de la riqueza”.
Por su parte, Francisco Mayorga Castañeda, afirmó que México no está en riesgo en materia de seguridad alimentaria, ya que de acuerdo a los parámetros de la FAO su nivel de dependencia es del 7 por ciento.
En el foro hizo hincapié en los avances que se tuvieron durante el presente gobierno y se refirió el reto de producir más alimentos, por lo que el gobierno ha impulsado la reorientación de políticas, privilegiando bienes públicos, que beneficien a un mayor número de productores.
Juan Carlos Cortés García, presidente del CNA, señaló que ante el cambio de administración en puerta se abren nuevas oportunidades, sobre todo porque el gobierno federal electo reconoce que el campo será una de sus prioridades.
Destacó el papel que tiene el campo para el desarrollo del país y recordó que el organismo empresarial ha hecho propuestas concretas para rediseñar las políticas del sector agropecuario.




