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Agricultura esencial en lucha contra pobreza y para alimentar al mundo: Vilsack

A pocos días de la Pre-Cumbre de Sistemas Alimentarios convocada por la ONU, el secretario de Agricultura de los Estados Unidos, Tom Vilsack, manifestó que la agricultura estimula el crecimiento de las economías y es esencial para luchar contra la pobreza y alimentar al mundo, pero debemos producir más con menos tierra, agua, insumos y recursos para reducir su impacto ambiental.

Durante la XLIII Reunión Ordinaria del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), foro de consulta y coordinación de acciones regionales que integra a los ministros de los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), Chile y Bolivia, el funcionario estadounidense aseguró que “debemos optimizar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios en sus tres dimensiones: social, económica y ambiental”.

Al participar en el encuentro como invitado, Tom Vilsack, anotó que “la ciencia y el conocimiento, incluidas la biotecnología, pueden ampliar la caja de herramientas de nuestros productores y aumentar su resiliencia y competitividad. Una solución no sirve para todos los países y regiones. La tecnología nos ayudará a crear una agricultura de precisión y reconocer el papel de la agricultura para garantizar la buena nutrición de nuestros pueblos”, agregó.

Los ministros sudamericanos destacaron la coincidencia del gobierno de los Estados Unidos con sus posiciones y pusieron de relieve la importancia de mostrar al mundo la sostenibilidad de los sistemas productivos de la región.

Los participantes enfatizaron que en la Pre-Cumbre, que se realizará del 26 al 28 de julio en Roma, y posteriormente en la Cumbre de Sistemas Alimentarios, debe reconocerse el papel trascendental que cumple la agricultura como una actividad que contribuye a la solución de los desafíos que enfrenta la humanidad de cara al futuro.

También hicieron hincapié en que deben considerarse los diferentes modos de producción de países y regiones, evitarse la imposición de modelos únicos y sentar las bases para que los marcos regulatorios internacionales estén basados en evidencia científica.

La ministra brasileña Tereza Cristina afirmó: “esperamos que Estados Unidos también pueda ser vocero de posiciones que compartimos, como la importancia de la ciencia y la tecnología para la toma de decisiones y el papel central del comercio internacional como fuente de seguridad alimentaria”.

Cuestionó, además, que se señale a la actividad agropecuaria como principal responsable del calentamiento global: “Debemos enfatizar que en este sector están gran parte de las soluciones. Decidí ir personalmente a Roma porque quiero exponer las grandes contribuciones de la región para la seguridad alimentaria mundial, haciendo un énfasis de la importancia de la proteína animal para una nutrición adecuada de nuestras poblaciones”.

La ministra sostuvo que en los eventos globales no debe expresarse “una única solución para garantizar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios. Eso podría llevar a mayor hambre y escasez de alimentos”.

Tenemos mucho para mostrar en cuanto a cómo producir sin regalar nuestro capital natural”, señaló Basterra,

Destacó el trabajo del IICA en cuanto al posicionamiento del rol de la ganadería en el sostenimiento de los hábitats. Ha resultado crucial ante la falta de fundamentos con la que algunos sostienen que este sector es culpable del cambio climático.

“La ganadería que se practica en nuestra región ha dado señales evidentes de que es un proceso sustentable respetuoso de las reglas básicas del ambiente; tenemos que rechazar las versiones que intentan asociarnos con los efectos al cambio climático”, dijo el ministro uruguayo Fernando Mattos.

Agregó que se debe trabajar para generar mediciones independientes sobre el balance entre la emisión y el secuestro de gases de efecto invernadero con base científica, en las que los sistemas de investigación de los países del sur aporten transparencia de acuerdo a la realidad de los diversos sistemas de producción.

Mattos manifestó su inquietud por “las propuestas de impuestos de carácter ambiental. Representan una preocupación para nuestros países, donde la agricultura combate la pobreza y genera divisas. Nos alarma que esos impuestos sean una barrera al comercio. Celebramos que se sumen más países a una posición convergente para enfrentarnos a estas tendencias de opinión que tanto nos pueden afectar”.

El director general del IICA, Manuel Otero, anotó que los sistemas ganaderos están siendo cuestionados por grupos de interés por sus supuestas implicaciones negativas en ambiente, salud humana, enfermedades zoonóticas o por consideraciones éticas a los animales. Son argumentos débiles. Por eso desde el IICA insistimos que la ganadería bovina de los países del CAS debe ser visualizada como parte de la solución y no del problema.

“Las percepciones negativas sobre el consumo de producción animal por parte ciertos grupos de interés –concluyó- pueden encarecer los costos de producción de la proteína animal en los principales países productores, lo que dificultaría el acceso a las poblaciones más vulnerables y agravaría los problemas de la inseguridad alimentaria”.

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