Consumo de productos orgánicos crece en México; siembra cae 50% en 2025

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Detenido
Entre 2023 y 2024 las exportaciones de productos orgánicos de México crecieron 300%, principalmente hacia Estados Unidos; al mismo tiempo aumentaron las importaciones, dada la tendencia ascendente del consumo nacional. Sin embargo, al cierre de 2025 el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) registró una “caída drástica”, casi del 50%, en la superficie sembrada, señala el presidente de la Asociación de Certificadoras Aprobadas en México, (ACAMEX), Homero Blas Bustamante.
De acuerdo con los datos del organismo, en 2024 se registraron 478 mil 310 hectáreas (h) orgánicas y el año pasado fueron 254 mil 590 h; mientras que el número de productores pasó de 41 mil 800 a 31 mil 480 en este periodo, refiere el experto en temas orgánicos.
Otro indicador de esta caída en el sector orgánico es que en 2024 se registraron 2 mil 030 operaciones –que son los certificados que se emiten con la regulación mexicana– y para 2025 se redujo a mil 981 operaciones, precisa en entrevista con imagenagropecuaria.com el también productor orgánico.
“Esta reducción en superficie –expresa– sí es preocupante, pero no es por falta de mercado, porque también exportamos productos orgánicos e importamos de Estados Unidos, Europa y América Latina. En los últimos cinco años aumentaron estas importaciones de productos orgánicos de países de Sudamérica, productos frescos y frutas; cereales de Europa y de Estados Unidos productos frescos (manzanas, peras, uvas, espinacas, lechugas) y procesados (jugos, galletas, chocolate, pan, refrescos orgánicos y vinos), principalmente”.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) reporta que el comercio de productos orgánicos entre Estados Unidos y México está en crecimiento. En 2023, las exportaciones estadounidenses de productos orgánicos hacia nuestro país totalizaron más de 233 millones de dólares (mdd); las importaciones estadounidenses desde México a territorio estadounidense superaron los mil 400 mdd.
En su análisis, Homero Blas considera que el consumo de los productos orgánicos en México es muy importante, pero no tenemos políticas públicas que incentiven la producción orgánica. A nivel federal no hay ningún programa que apoye a los grupos orgánicos, ni su certificación ni su promoción. El Consejo Nacional de Producción Orgánica, que es el motor para generar política pública, tiene prácticamente tres años sin sesionar; el secretario de Agricultura, quien lo preside, no ha convocado a ninguna reunión en lo que va de este sexenio.
Por su parte, anota, el programa Sembrando Vida de la Secretaría del Bienestar está intentando eliminar el uso de agroquímicos, pero todavía falta y este componente ha evolucionado tanto que requiere de un marco regulatorio más apropiado. “La Secretaría de Bienestar tiene que hacer funciones que le corresponden a la Secretaría de Agricultura. Nos hace falta un secretario o secretaria que lideren el sector agropecuario”.
Para este año las reglas de operación de Sembrando Vida están más enfocados hacia un cambio para no usar agroquímicos y
es posible que de los 400 mil sembradores del padrón, 20%, alrededor de 100,000 productores, puedan pasar a ser orgánicos porque cumplen los requisitos mínimos para estar certificados”.
Para avanzar faltan herramientas jurídicas al programa y se necesita la cooperación y colaboración de la Secretaría de Agricultura. Blas Bustamante confía en que este año se pueda certificar más producción como orgánica, porque hay muchos sembradores y sembradoras que no usan agroquímicos y tienen una posibilidad muy grande de certificarse.
Sin equivalencias orgánicas con EU y la UE
Estados Unidos exporta productos orgánicos a todo el mundo y el país número uno al que le vende es Canadá y en segundo lugar México. En este último hay una regulación que obliga a registrar los productos orgánicos que ingresan al país y un requisito es que deben de cumplir con la certificación de la regulación mexicana; sin embargo, nadie está controlando eso, que en parte corresponde a las aduanas y otra a la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor), y estamos importando sin control, expone Blas Bustamante.
No obstante el potencial exportador de México, explica, tenemos desventaja porque no existe equivalencia con países consumidores de orgánicos, con Estados Unidos llevamos casi 12 años con ese proceso y no se concluye; con la Unión Europea van 10 años. Esos procesos están detenidos, remarca.
De esta manera, los productores mexicanos se enfrentan a que además de certificarse con la regulación mexicana deben hacerlo con la regulación estadounidense y con la europea, que endureció sus requisitos, sobre todo para pequeños productores. Esto representa un costo extra para los productores por la falta de equivalencias oficiales en materia de productos orgánicos.
El especialista considera que no se ha logrado la equivalencia, no por comparación técnica, sino es más un tema administrativo y más de negociación y política. No hay comunicación entre autoridades para concluir el proceso de equivalencia. Acota que México sí tiene acuerdo de equivalencia con Canadá.
Área de oportunidad para pequeños productores
-¿México está desperdiciando una posibilidad de desarrollar a un sector donde participan pequeños productores?
-Sí, la mayoría de productores orgánicos en México son pequeños. Y estamos percibiendo la oportunidad de exportación, pero también la del mercado nacional. Porque estamos importando productos orgánicos.
-¿Y qué tenemos que hacer como país para aprovechar esta oportunidad de desarrollo, porque finalmente tiene un impacto fuerte en las comunidades?
-Uno es que funcione el Consejo, porque nombrarlo nada más pues no garantiza nada. Se tiene que constituir, pero además que funcione. La propuesta que siempre han tenido los miembros del Consejo es promover el consumo de productos orgánicos en México, apoyos para la certificación y consolidar la política de no uso de agroquímicos, donde el gobierno federal ya ha trabajado de alguna manera, falta más, el proceso sigue y hay una orientación de los programas hacia una transición agroecológica.
Homero Blas hace hincapié en que aún no hay políticas públicas que faciliten la certificación orgánica y el apoyo de grupos; faltan acuerdos internacionales en materia de equivalencia e impulsar la promoción del consumo interno, No contar con esto ha hecho que no avancemos, al contrario se redujo la superficie orgánica el año pasado.



