Como consecuencia de la crisis cafetalera —originada por la baja en los precios internaciones en 1999 y que se prolongó hasta 2001— la producción del aromático en México ha venido bajando en forma considerable al pasar de 6.2 millones de sacos —de 60 kilogramos cada uno— en el ciclo 1999-2000 a 4.2 millones en el periodo 2005-2006, según informes de la Organización Internacional del Café (OIC).Para el ciclo 2006-07 la producción se mantendrá en los mismos parámetros, según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), dependencia de la Secretaría de Agricultura, reporta que para el ciclo 2006-07 las exportaciones de México podrían incrementarse en 26 por ciento y ubicarse en 3.5 millones de sacos.Sin embargo, un análisis de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC) matiza que estos datos “no son creíbles” ya que se sustentan en la disminución de inventarios de 700 mil a 234 mil sacos. El organismo también señala que la sobrevaluación del peso frente al dólar se refleja en una pérdida de ingreso para el productor de por lo menos 25 por ciento por quintal exportado.Entre 2004 y 2006, indican datos de Aserca, las ventas mexicanas del aromático promediaron 2.5 millones de sacos cada año, cifra inferior a los 3.47 millones reportados en 2003.Importancia de la cafeticulturaLa cafeticultura es una de las actividades más importantes del sector agropecuario en México, tanto en lo económico como en lo social, ya que en ella se encuentran involucrados 190 mil productores y alrededor de 350 mil jornaleros.El sector cafetalero en México ocupa el cuarto lugar como generador de divisas, después del petróleo, las remesas y el turismo, al aportar ingresos anuales cercanos a los 300 millones de dólares con la exportación de 78.2 por ciento de la producción nacional hacia Estados Unidos y el resto a Alemania, Holanda, Francia, Suiza, Italia y Bélgica.Cifra considerable pero muy por debajo de lo que se venía captando en años recientes, cuando la venta del café llegó a captar ingresos anuales de alrededor de 800 millones de dólares.“Durante muchos años México exportó café, colocándose como la segunda fuente generadora de divisas después del petróleo, sin embargo ha venido descendiendo hasta colocarse en cuarto lugar después del petróleo, las remesas y el turismo”, refiere el presidente de la Confederación Mexicana de Productores de Café (CMPC), Diego Woolrich.Producción de café en MéxicoEl cultivo de café ocupa 640 mil hectáreas, de las cuales 70 por ciento es minifundio —con 1.5 hectáreas en promedio por productor—, de donde se obtiene 45 por ciento de la producción total. En el otro extremo, 2 por ciento de las fincas, es decir, los grandes productores, tienen 10 por ciento de la superficie y aportan 27 por ciento de la producción total.Del total de la superficie cultivable, 98 por ciento corresponde a café cereza, mientras que el 2 por ciento restante es robusta, variedad utilizada por la industria torrefactora para la elaboración de cafés solubles y descafeinados.La productividad agrícola es muy baja, encontrándose cifras muy divergentes que van desde los 13 quintales hasta los 8.5 quintales por hectárea. Esto obedece, entre otras razones, a cafetos mal cuidados, plantaciones viejas y escasa fertilización, lo cual da a su vez como resultado una productividad muy baja en zonas marginadas, de tan sólo tres o cuatro quintales. Cabe señalar que un quintal equivale a 46 kilogramos de café verde (cereza).En cuanto a la producción de café orgánico, México ocupa el primer lugar mundial, con más de 300 mil sacos, los cuales son exportados casi en su totalidad hacia Europa.ConsumoAserca refiere que el consumo nacional tiende a absorber aproximadamente 1.35 millones de sacos, contra 1.52 millones estimados para el ciclo 2005/06.En cuanto al consumo per cápita, el presidente de la CMPC dijo que es difícil medirlo con exactitud, ya que se manejan desde 500 a 800 gramos hasta un kilo y medio por persona, pero “lo cierto es que si en México el autoconsumo es de un millón de sacos, y ese millón es el mismo que se consumía hace diez años, y a la vez la población se ha incrementado, entonces no ha habido un gran consumo, sino una disminución”.Para algunos, el consumo de café ha aumentado y en esto incide el crecimiento de las cafeterías, sobre todo en centros urbanos.Precio justoLuego de reconocer que la producción del aromático en el país ha venido descendiendo en los últimos años, como consecuencia —entre otros aspectos— de la descapitalización por la que atraviesa este sector y la inestabilidad en los precios internacionales, el dirigente cafetalero demandó un precio suficiente, “no para sobrevivir como nos sucede en este momento, sino para vivir dignamente. Es decir, que el precio del café nos alcance para cubrir todas las necesidades de la plantación, para comprar todos los insumos necesarios”.Diego Woolrich argumentó que desde hace 15 años han venido sufriendo una baja de precio, en lo que se conoce como “crisis cafetalera”, ya que en lugar de utilidades en muchas ocasiones se han tenido pérdidas.“Hemos dejado de ser productivos, porque si el precio de venta del café es inferior al costo de producción, entre más produzco más pierdo; de ahí que produzco menos para perder menos, pero no abandono la plantación”, explicó.La cafeticultura mexicana es una gran generadora de empleos, al desarrollar actividades que comprenden la producción, recolección, industrialización y comercialización del aromático, de las cuales se benefician de una u otra forma más de tres millones de personas.Diego Woolrich aseguró que la única forma de acabar con la migración de la gente del campo, incluidos los jornaleros, es con fuertes apoyos a la cafeticultura, a fin de contar con los recursos necesarios para volver a plantar cafetos.¿Bajo qué condiciones se produce el café?Existen factores que permiten tener una idea de las condiciones ambientales bajo las cuales se produce el café:· La altitud donde se produce se ubica en el rango de 600 hasta los mil 500 metros sobre el nivel del mar. Entre mayor altura mejor calidad del producto.· La temperatura promedio mexicana en la que se produce el café está en el rango de los 21 a 30 grados centígrados; mientras que la temperatura mínima en promedio va de 10 a lo 19 grados centígrados.· La precipitación pluvial registrada en las zonas cafetaleras de México tiene un promedio mínimo de mil 77 mililitros y un máximo de cinco mil 75 mililitros, presentando un balance hídrico abundante —en general—, con excepción de los estados de Guerrero y Nayarit.