Sagarpa puesta para abrir un frente de semillas transgénicas
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Detenido
El funcionario afirmó que no debemos tenerle miedo a la tecnología y a sus innovaciones, pero sí a la ignorancia y a lo que nos mantiene rezagados o debajo de las productividades mundiales.
Así respondió el titular de la Sagarpa a los planteamientos de Juan Báez Rodríguez, representante no gubernamental del Sistema Producto Sorgo, quien minutos antes había señalado que “es indispensable que este país deje de estar frenando el uso de recursos que en otros lugares del planeta son esenciales y con ellos competimos. Tenemos que cuidar nuestro patrimonio cultural, pero no podemos golpear el patrimonio de la bolsa”.
En la actualidad —expuso— ni siquiera los institutos de investigación en México pueden trabajar con transgénicos, pero diario ingresa maíz transgénico a nuestro país. El dirigente consideró que se debe diferenciar las zonas donde haya agricultura comercial y cuidar el patrimonio cultural en otras regiones.
Al presentar el Programa Nacional de Semillas (PNS), donde participaron representantes de la industria, investigadores y autoridades estatales, el titular de la Sagarpa indicó que nuestro país hoy compite con naciones que producen casi 10 millones de toneladas como Argentina, Estados Unidos, Brasil o China, por lo que remarcó la necesidad de elevar la productividad en los diferentes cultivos.
Alberto Cárdenas manifestó estar convencido de que la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, “nos da la pauta para ir caminando con paso seguro y firme, abriéndonos poco a poco, cuidando y protegiendo nuestras semillas criollas y tradicionales, enmarcado las zonas en donde debemos protegerlas” y empezar a dar pasos para no quedarnos rezagados en esta materia.
Respecto al Programa Nacional de Semillas, que plantea metas hacia 2012, señaló que debe ser instrumento y guía para desarrollar una industria semillera segura, moderna y con certeza jurídica.
Destacó que la semilla es un elemento fundamental, ya que de ella depende el éxito o fracaso del productor, su productividad y el ingreso. Proyectó que la meta del programa para 2012 es que las parcelas mexicanas siembren 300 mil toneladas de semillas certificadas para cultivos básicos.
El titular de la Sagarpa apuntó que se pretende erradicar el uso de semillas “pirata”, con el impulso de semillas de calidad en 43 por ciento de la superficie sembrada del país.
Para impulsar el programa se contempla una inversión de 14 millones de pesos para la producción de semillas básicas y registradas, en beneficio de más de 35 mil hectáreas; también se invertirán cinco millones de pesos para la producción de semillas certificadas a través de las organizaciones de productores y unos 50 millones de pesos para la generación, difusión y transferencia de tecnologías.
Cobertura actual y metas
La directora del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS), Enriqueta Molina Macías, precisó que la cobertura actual en cultivos básicos con semilla certificada es de 33 por ciento y se busca llegar a 43 por ciento en 2012.
Antes hizo un diagnóstico del sector semillero, por lo que anotó que el marco legal actual es inadecuado, está enfocado a granos, no se adapta a nuevas tecnologías y la regulación resulta insuficiente, esto provoca competencia desleal, por lo que propuso el fortalecimiento de la supervisión y vigilancia para reducir el comercio de semillas pintadas y la piratería, en cumplimiento de la Ley Federal de Variedades Vegetales.
En generación de nuevas variedades —añadió— hay una falta de difusión y transferencia de tecnologías públicas hacia pequeñas y medianas empresas, los costos de semillas de alto registro, baja cultura de utilización y falta de capacidad financiera para la adquisición de semilla, lo que ha reducido la demanda.
Molina Macías resaltó que ha habido un incremento en el número de productores de semillas certificadas, y tan sólo entre 2003 y 2006 se duplicó.
La directora del SNICS explicó que el Programa Nacional de Semillas tiene como meta coadyuvar a la productividad y competitividad agropecuaria, promover la organización y vinculación entre actores vinculados con semillas y tener un abasto suficiente, de calidad y a precios competitivos.
Por su parte la presidenta de la Asociación Mexicana de Semilleros, Olga Cecilia Treviño de la Garza —que aglutina a empresas que representan 80 por ciento del mercado de semillas mejoradas en México— destacó que más de 85 por ciento de semilla de maíz y 100 por ciento de trigo se producen en nuestro país.
Puso de ejemplo que el uso de semilla mejorada aumentó el rendimiento de maíz de 1.7 a 2.7 toneladas en promedio nacional y en algunas regiones se alcanzan nueve toneladas por hectárea.
Luego de hacer un repaso de los aspectos fundamentales de la ley de semillas, Juan Báez mencionó algunos aspectos que la legislación no cubre o lo hace con poca claridad, como la responsabilidad por daños a productores primarios derivados de calidades diferentes. Agregó que es un asunto de difícil solución, porque el SNICS es juez, porque certifica y etiqueta; y será juez cuando haya una queja de falta de calidad de semilla; y eso lo deja un tanto inhabilitado.
El dirigente refirió que toda la política reciente está soportada por la integración de los sistemas producto y en dicha ley no hay una mención a éstos, por lo que se deben integrar al Sistema Nacional de Semillas.
Báez Rodríguez dijo que el Estado no puede y debe renunciar a la producción de semillas, porque en esto abandonamos el cuidado de variedades nativas.
También indicó que aunque el uso y manejo de transgénicos está en la Ley de Bioseguridad, en la ley de semillas hay escasas referencias a ellos. Lamentó que el productor estuviera ausente en el acto, ya sea por medio de sus organizaciones o los diversos sistemas producto.
En el nuevo Sistema Nacional de Semillas participarán centros de investigación y enseñanza, obtentores, productores de semillas, agricultores y funcionarios de los diferentes órdenes de gobierno.



