Subsidia EU la mitad del costo de producción del arroz
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Detenido
Ante la importación indiscriminada de arroz altamente subsidiado procedente de Estados Unidos, propiciada por la apertura del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), misma que ha provocado no sólo la devastación del campo arrocero, sino también la quiebra de industrias, el Consejo Mexicano del Arroz y el Consejo Nacional de Productores de Arroz de México (Conapamex) solicitaron al gobierno federal que interponga una impugnación al gobierno estadounidense ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por el uso ilegal de subsidios para este grano.
Ambas instancias argumentaron que tanto el proceso de apertura comercial como las políticas subsidiarias de nuestro vecino país del Norte han ocasionado el debacle del cultivo del arroz en México; situación que se ve reflejada en una drástica reducción de la superficie sembrada por la falta de rentabilidad, al pasar de 808 mil hectáreas (has) en 1988 a 320 mil has de arroz palay (cáscara) en 2007.
Pedro Díaz Hartz, presidente del Consejo Mexicano del Arroz y de la Unión Nacional de Productores de Arroz, indica que este año se importarán 750 mil toneladas de arroz palay, de las cuales 95 por ciento será de Estados Unidos.
El subsidio que otorga el gobierno estadounidense a sus productores representa 51 por ciento del costo de producción, es decir reciben 38 dólares, mientras el arrocero mexicano sólo 20 dólares; aunque llegó a ser de 90 dólares contra 15 de nosotros, apunta Díaz Hartz.
El dirigente arrocero señaló que ahora están presentando la información al despacho que llevará la demanda por dumping y están armando una estrategia para fundamentarla, ya que hace dos años se perdió por “lo mal manejada que estuvo”.
Ahora, destacó Díaz Hartz, con el análisis previo que también hizo otro despacho y lo que se ha avanzado con funcionarios de la Sagarpa –toda vez que la Secretaría de Economía ha estado “un poco temerosa a entrarle”– las propias autoridades confían en que “tenemos 95 por ciento de posibilidades de triunfo”.
En una visita reciente a los Estados Unidos, el representante planteó establecer un “acuerdo lateral” con productores estadounidense para que sólo se importe a México lo necesario para abastecer la demanda sin afectar la producción nacional. Esto podría prosperar porque los estadounidenses reducirán este año en 18 por ciento su oferta exportable, además de que la nueva Farma Bill mantiene su subsidio.
Con condiciones diferentes y con impulso a la producción interna, al cultivo del arroz se podrían sumar otras 350 mil hectáreas del sureste y en tres años abastecer 60 o 75 por ciento del consumo nacional, subrayó el dirigente.
Los molineros
La crisis del sector arrocero también se ha visto reflejada en la quiebra de las industrias molineras, durante el periodo de ingreso de arroz asiático pulido, provocando simultáneamente la pérdida de empleos directos e indirectos.
Un dato resulta revelador de la crisis arrocera nacional: de 70 molinos establecidos que existían en el país en 1988, sólo quedaban 21 en el 2006.
El crecimiento acelerado de las importaciones y la pérdida de la autosuficiencia ha provocado la desarticulación de la cadena productiva del arroz (productor-molino-envasador-distribuidor).
Hasta 1988 –año en que inició la apertura comercial con la adhesión al GATT–México fue autosuficiente en la producción de arroz. Su posterior entrada a la OMC y la firma del TLCAN incidieron en forma grave sobre la producción nacional, debido a la acelerada liberalización de las importaciones y la rápida desgravación arancelaria que se adopto sin tomar en cuenta las enormes diferencias competitivas con los productores de otros países exportadores.
Los arroceros mexicanos destacan que inicialmente en 1989, grandes importaciones de arroz blanco pulido asiático, propiciaron una drástica caída en la producción mexicana y, posteriormente, en 1994 con la firma del TLCAN el arroz de Asia fue desplazado por importaciones de arroz cáscara (palay) estadounidense.
El cierre de los pocos molinos arroceros que aún existían se evitó, pero éstos cada vez compraban menos cosecha nacional, debido a que los precios altamente subsidiados del arroz norteamericano distorsionaron el precio en el mercado interno.
Limitada competitividad
Los arroceros refieren que existen factores que afectan la competitividad de los productores mexicanos principalmente:
• Infraestructura Agrícola en malas condiciones o nula.
• Excesiva fragmentación del campo arrocero.
• Falta de financiamientos expeditos, suficientes y oportunos.
• No existe política de comercio interno, sobre todo de insumos.
• Falta de programa y proyecto de inversión y transferencia de tecnología. (Estamos iniciando en este rubro a partir del año pasado).
• Muy bajo uso de semilla certificada (25 por ciento)
• Parque de maquinaria obsoleta y en mal (pésimo) estado.
• Falta de infraestructura Post-Cosecha (Centros de Acopio).
El gobierno ha implementado conjuntamente con el legislativo un esquema de apoyos (insuficiente) a los productores para tratar de buscar un equilibrio de las asimetrías tan abismales y desventajas competitivas con Estados Unidos.
La mayor desventaja competitiva de los productores mexicanos es la falta de investigación, infraestructura hidroagrícola y post-cosecha, que dé al productor el ingreso a la modernidad varietal, tecnológica y comercial; así mismo el obtener un valor agregado en la determinación de la calidad de su producto e inclusive integrarse en la etapa hasta el consumidor final.
Los productores de arroz consideran decisivo implementar acciones para fortalecer la capacidad instalada de los industriales y productores, coordinando esfuerzos para el mejoramiento y establecimiento de centros de acopio y secado en las zonas productoras y retiradas de la industria, que permita llevar a cabo esquemas de financiamiento a la producción y siembra bajo contrato anticipado, que proporcione mayor certidumbre a los productores e industriales , que les permita planear sus volúmenes a importar.
La Sagarpa ha apoyado los programas y proyectos autorizados por el Legislativo con un presupuesto de 93’600,000 etiquetado como apoyo a la competitividad del arroz mexicano, pero los productores de arroz señalan que “esta el compromiso pero no el ejercicio del apoyo”.
Producción y consumo de arroz en México.
El consumo nacional de arroz es de un millón 100 mil toneladas de arroz sin cáscara o palay, de las cuales casi 575 toneladas son de arroz pulido.
Se produce en 15 entidades: Veracruz, Tabasco, Campeche, Tamaulipas, Morelos, Estado de México, Guerrero, Puebla, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Chiapas y Oaxaca.
Campeche, Tabasco y Veracruz abarcan cerca del 60 por ciento del total, en zonas de temporal.
Pese a la crisis del sector, el rendimiento promedio durante las casi dos últimas décadas (1988-2006) pasó de 3.7 toneladas por hectárea (ton/ha.) en 1988 a 4.6 (ton/ha.) hasta el año pasado.



