Clave cosecha de Sinaloa para cadena maíz-tortilla
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Detenido
Los jugadores se han movido. Cargill ya adelanta que comprará 900 mil toneladas de maíz de la cosecha sinaloense, cuando el ciclo anterior compró alrededor de 500 mil, expresa Robert Day, director general del Negocio de Granos y Oleaginosas de la empresa.
“Estamos pagando más por el maíz en Sinaloa, probablemente todo el mercado va a tener que vender maíz un poco más caro que el año pasado, esto crea presión a la industria del nixtamal y me imagino que su reacción es tener que aumentar precios”.
El directivo de Cargill destaca que la empresa es el proveedor mas grande a la industria del nixtamal y un volumen considerable de Sinaloa se canaliza a ese sector, hacia lugares como la zona metropolitana del Valle de México, Veracruz, Guadalajara, la Península de Yucatán y Sonora
El año pasado Cargill también compró entre 200 y 300 mil toneladas de la cosecha de Jalisco. Esto se suma a las importaciones que realiza la empresa cada año que, por lo menos, rebasan el millón de toneladas. Robert Day destaca que trabajan en México para agregar eficiencia hacia el mercado, hay lugares mejores para importar y otros es mejor comprar grano local. Nosotros aseguramos que nuestro cliente reciba el producto más barato y más eficiente dependiendo el apoyo.
Según Robert Day, Cargill tiene almacenado poco maíz en sus bodegas –que una capacidad de almacenaje de 70 a 80 mil toneladas, en Jalisco, Sinaloa y Guanajuato—y “tenemos inventario hasta que llegue la cosecha de Sinaloa”.
Estima que en el caso de que el incremento al maíz fuera de 700 pesos por tonelada, esto significaría 0.70 pesos por kilo de tortilla, pero esa industria tiene otros costos.
Minsa no ha incrementado costos
José Cacho, director de Minsa, expuso que no esta empresa no ha incremento “ni un peso” el costo de la harina de maíz desde hace año y medio, por lo que en este momento no se justifica un aumento en el precio de la tortilla. Proyectó que, incluso, si para junio cuando sale la cosecha de Sinaloa, hubiera un incremento en maíz, el efecto sería de 15 a 20 centavos.
Detalló que hace dos meses costaba 3 mil pesos por tonelada de maíz y que si se incrementará 500 pesos, representaría de 30 a 40 centavos adicionales del costo del precio de la tortilla.
José Cacho precisó que la harina representa 30 por ciento del precio de venta de tortilla, pero que hay otros insumos que deben considerarse como la electricidad, gas, mano de obra, así como pulverización de ventas que inciden en el precio final de dicho producto básico.
Si, pero no
La subsecretaria de Industria y Comercio de la SE, Rocío Ruiz, expuso que será hasta junio cuando se dará un impacto en el precio de la tortilla — ya que para entonces habrá nuevas compras de maíz a un nuevo precio–, que debería ser de 50 centavos, “no más que eso” y en forma paulatina.
Sin embargo, estas aseveraciones fueron contradichas a los medios por el titular de la dependencia, Eduardo Sojo, quien dijo que se aplicará un sistema de “políticas públicas” que permita que los costos de producción no se eleven y el precio de la tortilla se mantenga en niveles adecuados, así como para evitar las presiones a la alza que se han presentado en los mercados internacionales del maíz.
Organismos de la industria de la cadena masa-tortilla hablan de un aumento de hasta dos pesos por kilo, pero empresas harineras y autoridades coinciden en señalar que no existe sustento real en ese porcentaje.
El secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), Alberto Cárdenas Jiménez, ha insistido en que esta garantizado el abasto de maíz blanco para tortilla, ya que México es autosuficiente en la producción de este grano, donde la demanda para este año será 11 millones de toneladas para dicho alimento.
El funcionario federal también ha reiterado que para el 2008 se espera una cosecha récord de maíz del orden de los 24 millones de toneladas, con la cual se garantiza totalmente el abasto del mercado interno.
Cárdenas Jiménez destaca que “gracias a la aplicación de estos dos esquemas de apoyo a la comercialización, el impacto del incremento del precio de los granos en los mercados internacionales, ha sido significativamente menor y han amortiguado sus efectos en los precios finales de los alimentos”.
El escenario del grano en el mundo y todas las implicaciones para México, lleva a todos los sectores que usan este insumo a pensar en la autosuficiencia maicera para no depender de la volatilidad del sector externo.



