En el último año el precio internacional de la soya prácticamente se duplicó, al pasar de los dos mil 500 a cuatro mil 500 pesos por tonelada aproximadamente, aunque en algunos países la diferencia de precios tiene que ver con factores como transporte a la zona de consumo o impuestos a la importación, afirmó Héctor Navarro, consultor en nutrición animal de la Asociación Americana de Soya, (ASA, por sus siglas en inglés).De acuerdo con el especialista, en el caso de México el volumen de importaciones de soya se mantuvo en los mismos niveles del año pasado, sin registrar crecimiento alguno debido a los altos precios, por lo que los productores han tenido que buscar alternativas para disminuir costos.En entrevista con Imagen Agropecuaria señaló que en territorio mexicano, a lo mucho se llega a producir alrededor de 150 mil toneladas de soya, mientras que el consumo -entre pasta de soya y frijol- rebasa los 4 millones de toneladas anuales.Detalló, que México debe importar alrededor de un millón 400 mil toneladas de pasta de soya y cerca de 2 millones 900 mil toneladas de frijol soya, para cubrir la demanda del sector pecuario mexicano que consume el 98 por ciento del volumen importado.El consultor de ASA explicó que los precios de la soya han tenido un comportamiento a la alza por dos factores: el primero tiene que ver con una alta demanda en el mundo, sobre todo de países como China e India, que están consumiendo más carne de cerdo y aves, mientras que la producción es muy ajustada al volumen de consumo; el segundo responde a que existe una mayor demanda de frijol soya para emplearse en la producción de biodiesel.Esta demanda por parte de los consumidores hace que en el mundo existan reservas internacionales muy bajas. En la actualidad, el nivel de los inventarios internacionales quizá no rebasa dos meses de consumo mundial, sin embargo, no se espera que haya desabasto, aseguró Héctor Navarro. En ese sentido indicó que para este año se espera que la cosecha de soya americana, que concluye en octubre, sea buena y alcance los 77 millones de toneladas.Al cuestionársele sobre la rentabilidad de producir soya en nuestro país, opinó que podría ser rentable ya que se cuenta con el mercado, sin embargo dependería de las posibilidades agronómicas y de suelos para obtener “rendimientos que valgan la pena”.