PEC, más asistencialista que productivo
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Detenido
De los 204 mil millones del PEC, sólo 34 por ciento es para actividades productivas y el grueso de ese presupuesto es asistencialista, para productores que están esperando su dinero cada dos meses y ese fondo fundamentalmente se pierde, anotó el experto, miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
En su intervención en el marco del primer foro-debate “Propuestas para un Modelo Económico para el Campo Mexicano”, organizado por el Senado de la República, manifestó que los programas para el campo son limitados y sólo benefician a algunos productores. Por ejemplo, el Programa de Estímulos a la Productividad Ganadera (Progan) sólo llega al 12.3 por ciento de los ganaderos y Apoyos Directos al Ingreso Objetivo sólo al 6.1 de los productores medianos y comerciales.
En las dependencias de gobierno –afirmó– hay una excesiva centralización, “viven en otro mundo”; se presenta una excesiva burocracia en la Sagarpa y tenemos un subejercicio, un retraso exagerado en los programas.
Así, en el Progan del 2006 hay todavía productores que no reciben el recurso; en 2007 se asignó un presupuesto y no llegó a los ganaderos; en 2008, todavía no sabemos si va a llegar o no, se preguntó.
Al presentar el estudio Importancia de la Agricultura, Situación Crítica y Propuestas para una Política de Estado para el Campo, en el contexto de un nuevo modelo alternativo, refirió que hay una concentración de recursos en ciertas áreas, por ejemplo, en Sinaloa hay más apoyos que en el resto del país, igual que para Sonora y Tamaulipas, sobre todo en materia de comercialización.
Pero hay un problema. Sinaloa produce maíz blanco y los 10 millones de toneladas que importamos, son fundamentalmente de maíz amarillo. En el sur de Sonora, los productores de trigo y de Mexicali producen trigos cristalinos, duros y necesitamos trigo suave. “Estamos como descontrolados ahí”, lamentó.
Gómez Cruz también detalló que de 1982 a la fecha, México importó 350 millones de toneladas, que equivalen a 80 mil millones de dólares, que si se toma el efecto multiplicador que genera la agricultura sobre el resto de la economía se convierte en más de 300 mil millones de dólares.
Hoy, explicó, la dependencia en granos es del 35 por ciento, lo que produce una balanza agropecuaria deficitaria de más de 4 mil millones de dólares para el 2007, que con esta alza de los alimentos, para el 2008 se nos va seguir incrementando.
Al referirse a los organismos de financiamiento, precisó que Financiera Rural, otorga sólo el 1.3 por ciento del crédito al campo a productores comerciales y tiene una serie de programas con intermediarios financieros que reciben tasas bajas y cobran al productor del 16 hasta 24 por ciento. Qué negocio va a ser redituable con ese porcentaje, los intermediarios financieros, son los que están embolsándose el recurso que tiene que llegar al productor.
México número 80 en competitividad agrícola
En su exposición, el experto comentó que en el campo viven alrededor de 30 millones de habitantes y que en el ranking mundial agrícola en población somos el número once, en tamaño de la economía el doce y en competitividad agrícola nos ubicamos en el número 80.
Citó que según la Sagarpa, sólo 6 por ciento de los productores son tecnificados y competitivos; 18 por ciento se encuentra en transición, y 75 por ciento de los productores, son productores de subsistencia y de autoconsumo. “Tenemos un campo, digamos, polarizado”.
Además, los productores de menores de dos hectáreas, generan apenas 20 por ciento de su ingreso en el campo; el 60 por ciento de sus ingresos los generan sociedades no agropecuarias y otra parte proviene de la migración. Sólo los productores que poseen más de 18 hectáreas, generan 70 por ciento de su ingreso en el campo.
Gómez Cruz indicó que como dijo el Presidente en su segundo informe, en México 44.7 por ciento de la población es pobre y tenemos 61.8 por ciento en el campo, por lo que si como señala el INEGI entre 32 y 33 por ciento del ingreso de los sectores más pobres se destina a alimentos.
En este sentido, hizo hincapié en que el impacto para esta población de un incremento en el precio de los alimentos “nos pone frente a una gran encrucijada”, ya que esta alza del segundo semestre del 2006 al cuarto mes del 2008 fue del 118 por ciento, según la FAO.
Modelo alternativo.
Manuel Ángel Gómez consideró que un modelo alternativo para el campo debe incluir instrumentos encaminados a hacer rentables y competitivos a los productores comerciales; para los de subsistencia o de autoconsumo, que se encuentran casi todos en el sur del país, necesitamos fuertes programas regionales no a nivel de productor, con inversiones fuertes de infraestructura, en caminos, en capacitación, en comercialización, en abasto.
Otro punto rector de la política, de un nuevo modelo debe contemplar la conservación y mejora de los recursos naturales, suelo, agua y bosques; las causas de que se deteriore el medio ambiente: deforestación, cambio de uso de suelo, sobre pastoreo, incendios.
“Todo apoyo que llegue al campo, debe ser condicionado a mejoras de medio ambiente, agua, suelo y bosques. Si no, vamos a quedarnos sin recursos”.
Manuel Ángel Gómez señaló que “hay que meterle el diente a todas estas políticas, de lo contrario, vamos a seguir igual dentro de los próximos 25 años”, pero, aseguró, un problema es que por “por un tren anda el Legislativo y, por otro tren anda el Ejecutivo” y se tienen que poner de acuerdo e involucrar también a organizaciones de productores, municipios, y entidades del país.



