En el presente sexenio, está en nuestras manos –afirmó-- duplicar la producción de maíz amarillo, trigo panificable y de arroz; producir caña para elaborar azúcar y etanol; duplicar el valor de nuestras exportaciones de cárnicos; o canalizar al consumo humano medio millón de toneladas de sardina que ahora se transforman en harina y aceite de pescado.Durante su participación en el séptimo Foro Global Agroalimentario Mercados, sustentabilidad y futuro: oportunidades en el agro, organizado por el CNA, expuso que “no podemos plantearnos como meta realista lograr la autosuficiencia alimentaria; pero sí, en el término de cinco años, lograr el equilibrio en la balanza comercial o reducir a un 60 por ciento nuestra dependencia de oleaginosas, actualmente del 93 por ciento”.El pasado 1 de septiembre, al dar a conocer los resultados sectoriales del IV Informe de Gobierno, el secretario de Agricultura consideró que se necesita un reajuste en producción de granos, reducir un poco la producción de maíz blanco y aumentar el cultivo de maíz amarillo, lo que automáticamente reducirá importaciones de este grano y de sorgo.Reconoció que existen problemas en el cultivo del arroz, donde México ha perdido un parte importante de su capacidad de producción, no sólo por procesos de apertura, sino por otros problemas como la falta del agua en algunas regiones, o la falta de infraestructura hidráulica. El consumo nacional, precisó, es de un millón de toneladas y se importan entre 600 mil y 650 mil toneladas.Además, nuestro país sigue altamente dependiente de oleaginosas, por lo que este año seguirá importando 90 por ciento de éstas, “no se va a corregir de un año a otro”, también importa alrededor del 30 por ciento de sus necesidades de cárnicos.Diversificación de exportacionesPor otra parte, Francisco Mayorga se refirió a que México ha diversificado sus mercados de exportación, ya que además de los Estados Unidos, ahora se está exportando también a Canadá y hacia países de Oriente, Japón, Corea, Singapur o la Unión Europea, “los tratados comerciales sí han surtido efecto; lentamente, pero han ido surtiendo efecto”. Con este proceso de diversificación, las exportaciones que se envían hacia Estados Unidos representan ahora 70 por ciento [cuando se ubicaba en alrededor del 90 por ciento] y la idea sería bajarlas más hasta llegar al 50 por ciento, pero buscar nuevos mercados, agregó el titular de la Sagarpa. Mayorga comentó que Asia es un mercado muy interesante, porque la población está cambiando sus hábitos de consumo rápidamente y podemos exportar cárnicos; Japón, Corea, Singapur y algunos países africanos están demandando productos muy específicos, como son vísceras de res o de cerdo. “El mercado sí existe, pero hay que vincular al productor”, añadió.