Luego de participar en el séptimo Foro Global Agroalimentario Mercados, sustentabilidad y futuro: oportunidades en el agro, organizado por el CNA, el funcionario federal puntualizó que la propuesta de la dependencia no implica una disminución de subsidios, sino una reorientación de éstos hacia bienes públicos --inversión en infraestructura, investigación y desarrollo, promoción de mercados dentro y fuera del país-- o para programas como los de trópico húmedo, zonas áridas, el PESA (Proyecto Estratégico de Seguridad Alimentaria) o el de Conservación y uso sustentable de suelo y agua (Coussa).En breve entrevista, expresó que el objetivo de este rediseño es ir preparándonos para el cambio climático, por lo que temas como el manejo de riesgos tendrá gran importancia en el presupuesto que propone el gobierno federal para el próximo año.El 1 de septiembre, al dar a conocer los resultados sectoriales obtenidos en cuatro años de la presente administración, Mayorga Castañeda insistió en que más que seguir incrementando “indefinidamente” el presupuesto al sector, se necesita hacer más eficiente el gasto a través una mayor coordinación entre las dependencias que concurren en el Programa Especial Concurrente (PEC), ya que hay mucha duplicidad, sobretodo programas de activos, de financiamiento y combate a la pobreza.En rueda de prensa, recalcó que el otro mecanismo es ir reduciendo el destino de recursos para bienes privados y aumentar la proporción de bienes públicos, con el propósito de corregir inequidades, “porque cuando uno nada más subsidia la producción es obvio que los que más producen capturen una mayor proporción de subsidios y, precisamente, el problema de los pobres es que no tienen capacidad de producción, entonces por lo tanto no reciben apoyos”.Mayorga Castañeda reconoció que hay muchos pendientes, pero en general está el cómo hacer más equitativo el desarrollo del sector, ya que éste ha crecido a tasas mayores que el resto de la economía, al igual que las exportaciones, “pero ese desarrollo no se ha distribuido equitativamente. Creo que es un reto que sigue estando ahí y no sólo en materia de producción agropecuaria, sino en general de desarrollo para los mexicanos”.Otra preocupación es cómo desarrollar el sector sin deteriorar los recursos naturales. Por eso habló de la reorientación de subsidios que generan sobreexplotación de recursos naturales, como puede ser el subsidio a los energéticos.Aseguró que la Sagarpa no ha planteado la reducción del monto presupuestal para el campo, sino cambios en el destino de los recursos con en una mayor proporción de bienes públicos, infraestructura, sobre todo la que tiene que ver con manejo del agua; comercialización; aspectos de sanidad, que permite tener acceso a mejores mercados; capacitación de los productores; investigación y desarrollo; promoción de mercados, tanto al exterior como al interior.En el foro del CNA hizo hincapié en que se busca “un presupuesto más coordinado entre las diferentes instancias del gobierno federal y entre los tres niveles de gobierno; un presupuesto más dirigido a la conducción del sector que abierto a la demanda individual de quienes tienen capacidad de gestión; un presupuesto más orientado a la generación de bienes públicos que a compensar, a través de bienes privados, las deficiencias en la competitividad del país. En suma, un presupuesto para rendir cuentas claras y para convertirnos en motor de desarrollo; no uno que sólo abone a mantener la gobernabilidad del México bronco”.