José Luis Luege Tamargo, Director General de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), señaló que como resultado del incremento demográfico y por ende la alta demanda del recurso, actualmente las ciudades más importantes del país se abastecen de agua potable a costa de la sobreexplotación de los mantos. Conforme éstos han resultado insuficientes, en ciertos casos, se incrementó gradualmente la importación de agua de áreas o de cuencas adyacentes para complementar el abasto.Sin embargo, esta solución es cada vez menos viable debido a la disminución de la disponibilidad de agua y el incremento de los costos asociados a su importación.“En las ciudades y zonas de México es común observar la exigencia de nuevos pozos para el abastecimiento, antes que implementar métodos que permitan incrementar el tratamiento, reuso y reciclamiento de aguas residuales; la reinyección de agua tratada o de lluvia al subsuelo, el ordenamiento del territorio, pues es claro que las zonas de recarga cada vez son más limitadas, pues la pavimentación y construcción de obras impiden la infiltración del agua a los acuíferos”.Agregó que como consecuencia adicional de la sobreexplotación de estos cuerpos de agua se encuentran los hundimientos y las fallas del suelo (grietas y hundimientos súbitos), que afectan la infraestructura hidráulica de desagüe -por gravedad-, y obligan al manejo de las aguas residuales con sistemas de bombeo complejos y caros.Tal es el caso de la cuenca del Valle de México, la cual tiene un sistema acuífero dividido en siete unidades: Zona Metropolitana de la Ciudad de México, Chalco-Ameca, Texcoco, Cuautitlán-Pachuca, Soltepec, Apan y Tecocomulco. Las cuatro primeras, que corresponden al Distrito Federal y a los estados de México e Hidalgo, suministran agua a la ciudad de México y su zona conurbada; los tres últimos que corresponden a los estados de Hidalgo y Tlaxcala, abastecen los usos locales.Datos publicados el 28 de agosto de 2009 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) muestran que los acuíferos que abastecen al Valle de México tiene una alta sobreexplotación. Ante esta situación consideró la necesidad de establecer estrategias de recuperación y equilibrio hidrológico, pues de continuar con este ritmo de extracción crecerán la escasez y los hundimientos. Entre estas estrategias destaca el tratamiento de aguas residuales porque permite reutilizarlas en la industria y la agricultura para liberar de primer uso y por ende la sobreexplotación de los acuíferos. En este sentido, el Gobierno Federal, a través de la Conagua y en coordinación con los gobiernos del Estado de México (GEM) y del Distrito federal (GDF), construye -con recursos del Fideicomiso 1928- la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Atotonilco, que permitirá el tratamiento de 60% de las aguas negras que genera el Valle de México.Sin lugar a dudas, esta infraestructura apoyará la necesidad del Distrito Federal en la materia, pues datos reportados por el propio GDF indican que las 28 plantas de tratamiento les dan una capacidad instalada de 6.6 m3/s, sin embargo el caudal tratado sólo asciende a 2.77 m3/s, lo que representa poco menos del 10% las aguas que genera.Ante ello, Luege Tamargo resaltó que es fundamental que las entidades que conforman el Valle de México, así como el resto de los municipios del país, construyan y/o rehabiliten sus PTARs para que traten todas sus aguas residuales, las cuales se pueden reutilizar en actividades industriales y agrícolas, lo que permitirá aliviar la sobrexplotación de los mantos acuíferos.Por otra parte, expresó que para enfrentar el problema de hundimientos, que afecta el funcionamiento adecuado los sistemas de desagüe, la Conagua construye el Túnel Emisor Oriente (TEO), que es una salida complementaria y alterna al Emisor Central, que abatirá el riesgo de inundaciones en la Ciudad de México y su zona conurbada, dando seguridad a 20 millones de habitantes.Concluyó que implementar estrategias locales que incluyan una eficiente administración del agua, así como el tratamiento de las residuales y el reuso de las tratadas, abatirá los grandes rezagos en materia hídrica y permitirá enfrentar la escasez. Fuente: Conagua