En los últimos 20 años de poco han servido las políticas y programas de combate a la pobreza en México, a pesar de que se han incrementado considerablemente los montos de inversión y se han entregado muchos subsidios, aunque de forma errónea, reflexionó José Antonio Mendoza Zazueta, secretario técnico del Grupo Diálogo Rural (GDR).Durante la reunión de trabajo con la Comisión de Desarrollo Rural, del Senado de la República, “La realidad de la pobreza rural,” Evelyne Rodríguez, especialista en el tema de pobreza, señaló que existen 7.3 millones de personas pobres de entre 22 y 65 años en el medio rural, cuyo principal activo es su fuerza de trabajo; aunado a muy bajos niveles educativos y las opciones laborales que se les presentan en sus lugares de origen son de bajos niveles salariales y sin ninguna protección en seguridad social.A este sector, enfatizó, ni Progresa/Oportunidades ni ningún otro de los programas actuales les cambiará su situación estructural. Tampoco a los menores de esa edad que ya no están en la escuela o que como resultado del programa se incorporarán gradualmente al mercado laboral con un mayor capital humano. La solución de la pobreza rural, no necesariamente esta en el medio rural ni en el empleo agropecuario. Mayor capital humano (salud y educación) es fundamental, pero sólo se traducirá en mayores ingresos, con mayor y mejor empleo, subrayó.El programa Oportunidades atiende a los sectores más pobres del país y que tiene una cobertura de 5.8 millones de familias, de las cuales 3 millones 400 mil corresponden al sector rural, clara evidencia de dónde se concentra, en mayor medida, la escasez y la falta de opciones de desarrollo, dijo.Isabel Cruz Hernández, presidenta de Foro Latinoamericano y del Caribe de finanzas rurales, expuso que una conclusión de la estrategia de combate a la pobreza a través de las transferencias o subsidios, es que han fracasado en toda América Latina.No quiere decir que esos programas siempre sean malos, dijo, pero no resuelven la problemática. Por ello, invitó a los legisladores a que se debata no sólo los montos presupuestales de los programas de desarrollo social, sino la transversalidad y cumplimiento de los objetivos de las políticas públicas.Destacó que la tarea es un reto, porque se trata de muchos programas sociales y reglas de operación para cada uno. Pero es necesario, porque muchos de esos programas excluyen a los sectores más pobres; ya que no pueden cubrir los requisitos para acceder a los apoyos. También es necesaria una reforma fiscal equitativa, diferenciada y sectorial, donde los grupos más marginados estén exentos, porque “no puede ser que un productor de más de 100 hectáreas pague lo mismo que una persona sin empleo” o que “un productor pobre que no está debidamente registrado en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) deba pagar IVA por un crédito, mientras que una agroindustria, que si tiene la capacidad para darse de alta en el SAT, no paga ni un centavo por sus créditos de millones de pesos.”En su intervención, el subsecretario de desarrollo Rural de la Sagarpa, Ignacio Rivera Rodríguez pidió a los especialistas y legisladores que la discusión sobre el combate a la pobreza en el medio rural no se quede en el mero diagnóstico, sino que se presenten propuestas “para saber por dónde hay que caminar”.Subrayó que la dependencia a la que pertenece está abierta a la discusión, diseño y evaluación de los programas y políticas públicas, pero que es necesario acudir al dialogo con estrategias definidas. Asimismo, puso sobre relieve los avances que han registrado programas como el Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA), que atiende a familias de alta y muy alta marginación del medio rural, a través de apoyo y fomento a la agricultura y ganadería de traspatio, la captación y almacenamiento de agua de lluvia y la construcción de estufas ahorradoras de energía y libres de tizne.El PESA atiende a alrededor de 180 mil familias y fue diseñado en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En 2011 contará con un presupuesto, autorizado por el congreso, de 2 mil 550 millones de pesos para su operación.Rivera Rodríguez puntualizó que el desarrollo de capacidades y el extensionismo son los principales ejes de la dependencia para la atención al medio rural, por ello se puso en marcha el programa de modernización sustentable de la agricultura tradicional (MasAgro), que está orientado a la agricultura familiar, de temporal y de mediana escala.En este sentido, el doctor Antonio Yúnez Naude, director del Centro de estudios económicos. en el Colegio de México, coincidió con el funcionario federal en que se han registrado avances en algunos indicadores de pobreza rural, como el de capacidades, cuando no alcanza el gasto para educación y salud; y el de pobreza alimentaria o extrema, cuando los ingresos no alcanzan para adquirir los alimentos de la canasta básica.No obstante, remarcó que el subsidio de Oportunidades representa el 40 por ciento de los ingresos del primer decíl de la población más pobre del país. Crece minifundioEn este foro se dijo que sólo el 6.5 por ciento de las familias pobres con tierras en el sector rural tiene alguna extensión de riego. El resto de esas unidades de producción rural (UPR) son de temporal, y por esa condición son muy vulnerables ante los efectos del cambio climático.Mendoza Zazueta refirió que el minifundio se incrementó en las últimas dos décadas, surgieron un millón 100 mil nuevas UPR de baja escala. También se incrementó el rentismo: alrededor del 50 por ciento de la superficie de cultivo de maíz en Sinaloa son terrenos rentados.Añadió que la superficie para la producción agropecuaria no ha crecido significativamente desde principios de la década de los 90, pero tampoco lo ha hecho la infraestructura de riego. La cobertura del crédito para los productores rurales se redujo.El secretario técnico del GDR explicó que dichos indicadores explican, en parte, el estancamiento productivo del sector agropecuario, cuyo Producto Interno Bruto (PIB Agropecuario), creció en 2010 en 1.8 por cieno, por debajo del ritmo de crecimiento –reducido- de la economía nacional.Mendoza Zazueta conminó a la Comisión de Desarrollo Rural del Senado, encabezada por Heladio Ramírez, a celebrar otra reunión de trabajo donde el grupo del proyecto Conocimiento y cambio en pobreza rural y desarrollo, el cual encabeza, y que es auspiciado por el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA); presente una propuestas y líneas estratégicas para el combate a la pobreza. La reunión se llevará a cabo el 10 de agosto de 2011._____________________________OportunidadesDe acuerdo con datos del padrón de beneficiarios de Oportunidades, de los 3 millones 500 mil hogares rurales que forman parte de Oportunidades, 61 por ciento no cuentan con tierras. El otro 38.5 por ciento (1.3 millones de familias) que si tienen terrenos para producir, cuentan con una superficie promedio de 2.9 hectáreas, de las cuales el 44.9 por ciento de los propietarios cuenta con menos de una hectárea y el 67.6 por ciento con menos de 2 has.