Piden cafeticultores a nuevo gobierno mesa de diálogo para ordenar mercado de café
La baja de precios de café en la Bolsa de Nueva York y las condiciones de compra existentes en México están generando controversias entre productores y grandes compradores, por lo que urge que el nuevo gobierno federal actué y establezca una mesa de trabajo para acordar un ordenamiento del mercado del café en México, que sea más favorable para los productores, señaló Fernando Celis Callejas, asesor general de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (Cnoc).
En el sector productor de café existen grandes expectativas sobre el nuevo gobierno que entra, respecto a si seguirá atendiendo más los intereses de grandes compañías transnacionales o establecerá nuevas políticas y revisará las importaciones y establecerá condiciones mínimas de compra de café en México, anotó el especialista.
A través de un comunicado, explicó que los precios actuales en la Bolsa del café de Nueva York están fluctuando alrededor de los 150–155 dólares por 100 libras, cuando al inicio de la cosecha anterior se ubicaba alrededor de 230 dólares
En México los precios en las regiones de precios más altos apenas llegan a 5.80 pesos el kilo de cereza y 1,650 pesos el quintal de pergamino, cuando en el ciclo anterior el promedio en toda la cosecha en estas regiones fue de cerca de 9.50 el kilo de cereza y 2,500 el quintal de pergamino.
Puntualizó que, de acuerdo con los productores, para recuperar sus gastos de producción y una pequeña utilidad necesitarían unos 8 pesos por el kilo de cereza y 2,100.00 el quintal de pergamino.
Celis Callejas señala que, además de la caída de los precios internacionales del café, las condiciones de comercialización locales agravan la situación de los productores, ya que al ser un producto cuyos precios internos se fijan considerando el tipo de cambio peso–dólar, se tiene una afectación por la fuerte apreciación del peso, unos 13 pesos por dólar, cuando de acuerdo a la inflación en los últimos años y para conservar la misma capacidad de compra, debería estar en al menos 16 pesos por dólar. Por lo anterior un productor de café pierde alrededor del 20 por ciento de ingresos en pesos.
El analista calcula que con una producción nacional de unos 6.2 millones de quintales en la actual cosecha se tendrán perdidas no menores a los 2, 500 millones de pesos.
Pagan trasnacionales menores precios de café mexicano
Por si fuera poco, el café mexicano se vende a menores precios que los cafés de Guatemala, Costa Rica y Colombia y otros países (de 10 a 20 dólares menos por quintal). En esto influye el que los grandes compradores no paguen mayores precios por los cafés de más calidad y no se impulsa un mejor manejo de la calidad y mayor prestigio del café mexicano.
Las grandes compañías compradoras –apunta Celis– como AMSA, California, Nestle, Tomari y otras castigan mas los precios que como se paga en otros países como Brasil y Colombia. En México aplican montos mayores por gastos de comercialización y utilidades. En las regiones de precios más altos aplican cuando menos 35 dólares por quintal, cuando no debería ser más de 25 dólares. En regiones más aisladas y con mayor intermediarismo, se aplican hasta Bolsa menos 50-60 dólares por quintal.
Sumado a lo anterior, expone Celis Callejas, está el creciente aumento de las importaciones de café robusta principalmente por la empresa Nestlé, (que tiene un precio de casi 60 dólares menos por quintal que los cafés arábigos que produce México) y que se estima que ya rebasa los 1.2 millones de sacos, lleva a que esta empresa disminuya los precios de los cafés naturales mexicanos (arábigos no lavados) y los desmanches (cafés de menor calidad que quedan después de que se seleccionan los de mayor calidad y que tradicionalmente compra dicha trasnacional).
Por ejemplo el año pasado pagaba en Guerrero a organizaciones de productores los cafés naturales a Bolsa menos 55 dólares el quintal. Además el café robusta desplaza también parte del consumo interno de cafés arábigos y es una competencia desleal con las cafeterías que venden café de mayor calidad, remarca.
En México, advierte, las grandes compañías transnacionales compradoras de café, Nestlé en la industrialización y AMSA (ECOM) y California (Neumann) en la comercialización, se han constituido en un poderoso grupo de interés que prácticamente ha capturado el funcionamiento de las instituciones públicas como la Sagarpa y la Amecafé, para que se impulsen sus intereses y se bloquea el que se revise y regulen las importaciones de café, y que se establezcan algunas reglas mínimas en las compras de café en México.