Industria avícola prevé caída del PIB, pérdida de empleo y baja en consumo por Covid-19

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Detenido
El cierre de abasto de canal del food services –restaurantes, hoteles y comedores industriales–, desde la segunda quincena de marzo debido a la emergencia sanitaria por Covid-19, generó una situación cada vez más crítica en la industria avícola, en especial en el rubro del pollo, por lo que se prevé una caída del PIB sectorial que se estimaba en 4% para el presente año y bajará a 2.4%.
Aunque hoy la industria trabaja con normalidad y no reporta contagios por coronavirus a lo largo de la cadena de proceso, en granjas, plantas o rastros, sí resentirá una baja en términos de empleos, donde hay tres escenario de reducción que son de 8%, 10% y 12%, explica el presidente de la Unión Nacional de Avicultores (UNA), Juan Manuel Gutiérrez Martín. La avicultura genera 1.2 millones de empleos, de los cuales 215 mil son directos y el resto indirectos.
En entrevista con www.imagenagropecuaria.com, el representante de los avicultores de México también indica que en pollo el consumo per cápita pudiera bajar entre 5 y 10% y pasar de 34 kilos a 31 o 32 kilos; en huevo el consumo es de 23.5 kilos, somos el número uno en el mundo, pero podría bajar de 2% hasta 4% o 5%, en un escenario pesimista.
Sin embargo, acota el dirigente de la UNA, dicho consumo podría mantenerse e incluso aumentar, pero todo dependerá de las políticas macro-económicas que implemente el país para que no se afecte el bolsillo del consumidor final.
El empresario avícola matiza que en estos escenarios habrá que esperar qué tan grave es la caída del PIB nacional y en el peor de los casos el crecimiento para la industria avícola pudiera ser nulo; pero esperamos que por ser un sector prioritario y “si sabemos entender bien, no nos vaya tan mal”.
En la plática subraya que donde sí la están pasando muy mal es en la industria de carne de pollo, porque con el cierre del canal food services que representa alrededor del 30% del consumo total del alimento hubo mayores inventarios por falta de desplazamiento y los precios disminuyeron y eso ha generado descapitalización, falta de flujo y de liquidez.
Gutiérrez Martín expuso que probablemente entre 5 y 10% del consumo en food services pudo haberse traslado a los hogares, pero sí hubo una caída de consumo.
México produce 300 mil toneladas de pollo mensuales, unos 3.5 millones de toneladas anuales, y si se estima una caída de consumo del 20% en el food services, son unas 50 mil o 60 mil toneladas que se dejaron de vender , por lo que se acumularon inventarios, “es un daño muy grave que esta teniendo la industria hoy en día”, recalcó Juan Manuel Gutiérrez.
Durante los primeros días cuando se declaró la emergencia sanitaria, el productor vendía al 50% del costo de producción, entre 10 y 12 pesos el kilo de pollo, pero al consumidor no le estaba llegando a ese precio, “imagínate el margen de intermediación que había”. El precio ha ido reaccionando ligeramente porque en Estados Unidos han cerrado plantas de res y cerdo y esta generando espacio para consumo de pollo.
Al escenario de los principio de la emergencia –apuntó el avicultor– se sumó la crisis en Estados Unidos, donde dicho canal también se cerró y los precios de carne de pollo se desplomaron y empezó a entrar productos a precios históricamente muy bajos. Por si fuera poco, también tenemos un sobreprecio de materias primas, que en un 60% están dolarizados; por una parte se bajan los precios y, por otra sumen los costos. Esto es lo que esta afectando la producción en la industria de carne de pollo.
Precio de huevo se estabiliza
Ante la emergencia sanitaria por Covid-19, la demanda de huevo por las compras de pánico fue del 15% al 20% más en un momento crítico, porque también en la frontera bajo la oferta de huevo que abastece Estados Unidos y fue cubierto con producción nacional.
Para finales de marzo, expone Juan Manuel Gutiérrez, el precio llegó a estar hasta 24% arriba del estándar, llegamos a ver márgenes de intermediación muy altos entre productor y consumidor final, pero esperamos que en mayo y junio baje el consumo por la temporada de calor; de hecho se puede decir que los precios están relativamente normales.
Las visitas de la Profeco (Procuraduría Federal de Consumidor) a comercios y distribuidores ayudó a estabilizar los precios del alimento.
El presidente la UNA resalta que al ser la industria avícola una actividad primaria y básica, que aporta 6·3% de proteína animal de los mexicanos, creemos que vamos a ser de las menos afectadas siempre y cuando también contemos con apoyo para el control de importaciones desleales.



