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Deforestación, robo de agua, ilegalidad y violencia, asociadas a cultivo y exportación de aguacate mexicano

México es el mayor productor y exportador mundial de aguacate y aporta cuatro de cada cinco aguacates que se consumen en Estados Unidos, donde las exportaciones le generan 3,000 millones de dólares por año; sin embargo, su producción y comercio están propiciando deforestación generalizada, robo de agua y se asocia a procesos de ilegalidad en uso de suelo y violencia contra defensores de los bosques.

Mediante el uso de “mapas inéditos” de más de 50,000 huertas de aguacates que en enero de 2023 se encontraban certificadas por las autoridades mexicanas y estadounidenses para la exportación hacia los Estados Unidos, las organización Climate Rights International  identificó que éstas albergaban tierras deforestadas en 49 de los 56 municipios de Michoacán y Jalisco, únicas entidades mexicanas autorizadas por Estados Unidos para adquirir la fruta.

El informe documenta que en el año 2022, las empresas estadounidenses  Calavo Growers, Fresh Del Monte Produce, Mission Produce y West Pak Avocado, y la mexicana Aztecavo, “se abastecieron de aguacates cultivados en huertas en las que había suelos deforestados” y distribuyeron el alimento de origen mexicano a cadenas de supermercados como Albertsons, Costco, Kroger, Trader Joe’s, Walmart y Whole Foods.

Muchas empresas importantes adoptan medidas escasas o nulas para prevenir que productores vinculados con la deforestación en México contaminen sus cadenas de suministro”. Además, las autoridades mexicanas ni estadounidenses ponen freno a esta “destrucción”, recalca el texto.

En sus 250 páginas, el documento El saldo insostenible de la expansión aguacatera: Deforestación, acaparamiento de agua y violencia detrás de las exportaciones de aguacates de México a Estados Unidos y otros mercados destaca que las autoridades mexicanas y estadounidenses, las cuales regulan y facilitan las exportaciones, no están adoptando medidas básicas para detener la devastación, a pesar de que asumieron compromisos relativos al cambio climático de poner fin a la deforestación mundial.

Además hace hincapié en la violación a los derechos humanos de líderes indígenas y otros residentes, quienes al intentar defender sus bosques y el agua han sido amenazados, atacados y asesinados. Las comunidades indígenas purépechas y otros residentes se han movilizado para defender estos recursos naturales, “pero sus esfuerzos se han visto frustrados por violencia e intimidación, que atribuyen en muchos casos a grupos de crimen organizado que tienen una fuerte presencia en la región y mantienen múltiples nexos con sectores de la industria del aguacate”.

Cualquier aguacate que proceda de México puede haber sido cultivado en terrenos deforestados ilegalmente, usando agua robada, en una región donde se registran hechos de violencia e intimidación contra defensores ambientales”, manifestó Brad Adams, director ejecutivo de Climate Rights International.

Pero, acota, “esto no tiene por qué ser así. Si los exportadores, los importadores y los supermercados tomaran medidas para asegurarse de vender únicamente aguacates libres de deforestación, se reduciría de manera drástica el incentivo económico para despejar los bosques o atacar a las personas que los defienden”.

Ilegalidad y abusos

Climate Rights International también documenta que “durante las últimas dos décadas, la totalidad de la deforestación para la producción de aguacate en Michoacán, y prácticamente la totalidad en Jalisco, ha sido ilegal, en contravención a las leyes penales y administrativas mexicanas. El derecho mexicano exige obtener un permiso federal para convertir los bosques a usos agrícolas”.

En Michoacán, resalta, “no se expiden permisos de este tipo desde hace al menos dos décadas; no se expidió ninguno en Jalisco entre 2011 y 2022; y solo se expidieron nueve en el estado para plantaciones de aguacate entre 2000 y 2010”.

Lo anterior porque, en muchos casos, ”la tierra ha sido despejada provocando deliberadamente incendios forestales, lo que también constituye un delito. La conversión de bosques naturales en plantaciones de aguacate libera gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento climático, reduce el almacenamiento de carbono y menoscaba la biodiversidad y la recuperación de los acuíferos”.

“La deforestación no autorizada para el establecimiento de huertas de aguacates es un delito federal aplicable en Michoacán y Jalisco.”

Hace alusión a que los productores de aguacates utilizan enormes cantidades de agua, y muchos la extraen ilegalmente de arroyos, ríos y acuíferos subterráneos para regar sus huertos. “La deforestación y el acaparamiento de agua han tenido consecuencias graves para las poblaciones locales, puesto que han contribuido a la escasez de agua y han incrementado el riesgo de deslaves e inundaciones letales” y el crecimiento de la producción de aguacate esta asociada a la deforestación y los incendios forestales.

Por otra parte, resalta que las autoridades en general no aseguran el cumplimiento de las leyes ambientales en las regiones productoras de aguacate. “Una causa importante es la corrupción, especialmente en la unidad de la Fiscalía General del Estado de Michoacán dedicada a investigar deforestación relacionada con el cultivo de aguacates, según indicaron varios funcionarios federales y estatales que hablaron con Climate Rights International, así como residentes”, según refiere la propia organización.

Una solución sencilla

Dada la impunidad en el ámbito local, impedir que los aguacates vinculados con la deforestación lleguen a mercados valorados en miles de millones de dólares es un paso clave para contener el problema, según lo señalaron funcionarios ambientales y líderes comunitarios mexicanos a Climate Rights International.

En 2021, refiere la organización,  altos funcionarios ambientales mexicanos propusieron que el proceso de certificación, además de lo relacionado con plagas, incluyera el requisito de que no hubiera deforestación ilegal; sin embargo, los funcionarios estadounidenses no actuaron a partir de esta propuesta, y siguen certificando huertas que contienen terrenos deforestados ilegalmente para la exportación a consumidores estadounidenses.

En la actualidad, 85 % del área destinada a la producción de aguacates en Michoacán ha sido certificada para la exportación a Estados Unidos, en materia sanitaria.

El informe también indica que las autoridades estadounidenses y mexicanas cuentan con mapas de todas las huertas certificadas para exportación, por lo que podrían identificar aquellas que hayan sido deforestadas recientemente y bloquearlas de la certificación para exportación, y las empresas podrían identificarlas y excluirlas de sus cadenas de suministro.

“Las políticas no destruirían a la industria del aguacate en México, dado que la mayoría de las huertas existentes no resultarían afectadas pues están en terrenos que desde hace mucho tiempo se destinan a la agricultura. Sin embargo, reducirían el incentivo para talar más árboles con el propósito de lucrar con la demanda creciente de aguacates”, subraya Climate Rights International.

El informe rememora que México y Estados Unidos se han comprometido a terminar con la deforestación como parte de su compromiso general de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático, “pero este objetivo no se está cumpliendo, en parte debido a que no se elimina la deforestación de las cadenas de suministro agrícolas y no se protege a las comunidades indígenas ni a otras personas que intentan defender los bosques amenazados”.

El documento cita diversos compromisos internacionales de México y Estados Unidos en materia ambiental y de derechos humanos, además de la obligación de aplicar eficazmente las leyes ambientales, consagrada en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En el caso de nuestro país anota que: “la Constitución de México también reconoce en forma explícita el derecho humano al agua y a un medioambiente sano, y el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación”.

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Venta de tierras comunales por Facebook

  • En 2018, la comunidad de Ocumicho, en Michoacán, emitió una resolución por la cual se prohíbe a personas foráneas plantar aguacates dentro de su comunidad, dos líderes comunitarios fueron blanco de agresiones armadas, uno de ellos con consecuencias letales, y otro fue secuestrado. En diciembre de 2022 fue asesinado un integrante de la patrulla comunitaria que había participado en las acciones para detener la deforestación.

  • Climate Rights International identificó publicaciones en Facebook de 2023 en las que se anuncia la venta de parcelas para la producción de aguacates en tierras comunales. En cada una de las parcelas se habían talado árboles. Una de ellas limita con una huerta que también se encuentra en un área que líderes comunitarios identificaron como territorio comunal, contiene suelos deforestados y, según registros gubernamentales, suministró más de 15.000 kilogramos de aguacates a West Pak y Mission Produce en 2022.

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  • México exporta casi la mitad de su producción de aguacates, de la cual alrededor del 80 % se destina a EU. Entre enero de 2019 y abril de 2023, exportó a ese país 4.7 millones de toneladas de aguacates, con un valor de 11 mil mdd.

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ERNESTO PEREA

Periodista especializado en temas agropecuarios y agroalimentarios. Premio Nacional de Periodismo y Divulgación Científica, otorgado por el CONACYT. En la actualidad director del portal web www.imagenagropecuaria.com Autor del libro Voces y vivencias del movimiento orgánico Ha colaborado con las revistas editadas por el Grupo Expansión. Ha sido consultor de la FAO. Brinda servicios de comunicación, información, análisis y consultoría para diversas empresas e instituciones. Correo electrónico: editor@imagenagropecuaria.com

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