Agro concentra 91.4% de la huella hídrica en México; requiere procesos más sustentables, expertos
Maíz, leche y carne de bovinos los que mayor huella dejan

Escuchar esta nota
Detenido
La huella hídrica (Hh) se profundiza en México, donde en los últimos doce años creció 16.4%, principalmente en la producción agropecuaria, que en su conjunto concentra 91.4% de este indicador. La producción de maíz, de leche, carne de bovino, de cerdo, de pollo y huevo concentran 75% de la Hh, por lo que los especialistas sugieren trabajar en la construcción de procesos productivos más sustentables, sobre todo ante la escasez del recurso en diversas regiones del país.
Las cifras aparecen en la publicación Huella hídrica en México, elaborada por WWF México y AgroDer, donde se señala que la Hh ––que se genera por los productos y servicios que utilizamos en nuestra vida diaria– en nuestro país asciende a 206,717 hectómetros cúbicos (hm³), de los cuales 75.52% corresponden a la agricultura, 15.91% al sector pecuario, 6.03% al uso doméstico y el restante 1.93% al industrial.
En el top tres de productos agropecuarios con mayor Hh en sus procesos productivos están el maíz, al concentrar 21% de la huella hídrica nacional, esto equivale a 32,259 hm³ al año; le sigue la leche con 25,405 hm³ y carne bovina, 24,684. Dentro del sector pecuario la producción de pollo tiene una Hh de 18,200 hm³; la carne de cerdo, 16,713 hm³ y el huevo, 13,597 hm³.
“Cinco productos pecuarios concentran más de la mitad de la huella hídrica de producción, lo que resalta la presión que la producción de carne y derivados ejerce sobre nuestros recursos hídricos”, subraya el análisis.
En cuanto a productos agroindustriales destaca la caña de azúcar con 7,597 hm³; cerveza, 5,747 hm³ y café y derivados, 5,537 hm³.
Consumo de alimentos y huella hídrica
De acuerdo con el análisis de WWF México y AgroDer 83.1% de la huella hídrica en México está asociada al consumo de productos agropecuarios, de la cual 56% corresponde al pecuario, seguido del agrícola, 27.1% y el doméstico,10.1%.
La publicación indica que cada persona en México tiene una huella hídrica de 1,849 m3 por año y los alimentos que más contribuyen a esta huella son de origen animal: carne de res (18.7%), cerdo (12.7%), pollo (9.5%) y leche (8.2%). El agua utilizada en casa ocupa el tercer lugar, mientras que los productos industriales se sitúan en noveno, con un 3.2%.

Entre los productos de consumo alimenticio que necesitan más agua para producirse destacan la hamburguesa de 200 gramos (g) con una huella hídrica de 2,000 litros de agua (L); un par de zapatos de piel 8,000 L; queso de 1 kilo 3,178 L; camiseta de algodón 2,497 L; chocolate de 100g.1719 L; un consomé de pollo de 200 ml. 1,511 L; y chilaquiles de 250 grs. 1,222 L.
Crecimiento económico asociado a mayor huella hídrica
Durante la presentación de Huella hídrica en México, los expertos destacaron que el incremento de la huella hídrica del 16.42% reportado en la publicación representa 33 Hm3, semejante a llenar de agua 18 veces el Estadio Azteca.
La directora general de WWF México, María José Villanueva, explicó que la huella hídrica mide, entre otros factores, el volumen de agua que se necesita para producir los bienes y servicios que utilizamos. Considera el agua en todas las etapas de producción, así como su origen y características y permite dimensionar de manera integral el uso del recurso hídrico.
Es importante conocer esta huella hídrica, consideró, porque nos va a permitir poder tomar decisiones correctas para poder tener seguridad hídrica, sabiendo que el agua dulce disponible es muy reducida.
Durante su participación, la representante de WWF comentó que los datos muestran que el sector alimentario concentra 92% de la Hh de producción y 87% de la Hh de consumo. El maíz, la leche y la carne de bovino en conjunto albergan más del 40% de dicha huella.
María José Villanueva destacó que la publicación de WWF y AgroDer presentan la actualización una similar realizada en 2012, y evidencia que hoy la crisis no se limita a la cantidad y calidad del agua, sino que también enfrenta obstáculos en su gestión, inversión en infraestructura, crecimiento urbano desordenado y débil gobernanza.
El director de AgroDer, Ricardo Morales Virgen, expresó que el aumento de la huella hídrica reportado en el análisis también refleja la inercia de crecimiento y desarrollo económico del país. “Durante este periodo la población de México creció 10% y el PIB un 17.2%”, explicó
La huella hídrica no es solo un dato o un indicador: es una forma de entender cómo nuestras decisiones productivas y de consumo modelan el futuro del agua. Su valor radica en revelar impactos ocultos a lo largo de las cadenas de valor y permitir decisiones más inteligentes, justas y sostenibles, para poder orientar políticas, inversiones y prácticas hacia mayor eficiencia y justicia hídrica”.
Consideró que adoptar este indicador “implica anticipar riesgos, planear con evidencia y asegurar que el desarrollo del país sea compatible con nuestra realidad hídrica, construyendo, en lo individual y colectivo, sistemas productivos y de consumo compatibles con los límites hídricos del país”.
En tanto, el presidente del Consejo Consultivo del Agua, Raúl Rodríguez, expresó que “la crisis hídrica global ha escalado hasta convertirse en una amenaza sistémica para la estabilidad económica financiera y mundial”.
Refirió que
mientras en 1960 cada mexicano disponía de 10 mil metros cúbicos (m³) de agua por año, hoy esa cifra es de 3 mil 600 m³ y para 2030 llegará a un punto crítico, por debajo de los 3 mil 200 m³”.
Lo anterior debido al agotamiento y la degradación de nuestros cuerpos de agua –de los 653 acuíferos que hay en el país, 157 están sobreexplotados–. lo cual nos cuesta cada año 0.32% del Producto Interno Bruto.
Anotó que 76% del agua concesionada en el país lo consume el sector agrícola, pero por falta de apoyos federales y estatales, las pequeñas unidades de producción no tienen recursos para la tecnificación del riego, aunque reconoció que el programa anunciado en este sexenio para tecnificar el campo es un avance.
Los especialistas de WWF México y AgroDer hicieron hincapié que la huella hídrica, que cuantifica el volumen de agua utilizado, directa o indirectamente, por personas, sectores y territorios, se convierte en un indicador fundamental para entender la presión sobre los recursos hídricos nacionales.



