Ante “epidemia” de residuos plásticos” en envases alimentarios; material reciclado posible alternativa
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Los cambios en los hábitos de consumo y el estilo de vida está aumentando la demanda de envases alimentarios en el mundo, cuyo mercado proyecta un fuerte crecimiento, dado que en 2024 se había estimado en 505 mil 270 millones de dólares (mdd) y se prevé que para 203 alcance 815 mil 510 mdd. Esta tendencia está generando una “epidemia mundial de residuos plásticos” y, a la vez, está propiciando una transición gradual hacia materiales reciclados.
Sin embargo, hay que considerar que aunque el uso creciente de plástico reciclado en los envases de alimentos y otros materiales en contacto con alimentos ofrece claros beneficios ambientales, también suscita preocupaciones en relación con la inocuidad de las sustancias químicas, lo que subraya la necesidad de examinar las normas armonizadas a escala mundial, según el informe Food safety implications of recycled plastics and alternative food contact materials (Implicaciones para la inocuidad alimentaria de los plásticos reciclados y los materiales alternativos en contacto con alimentos).
La publicación de la la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) refiere cómo los aperitivos, los platos precocinados, la comida rápida, la confitería y las bebidas embotelladas son ejemplos ilustrativos de cómo crece este mercado.
El documento refiere que no obstante los beneficios de los envases al permitir prolongar la vida útil y proteger la calidad de los alimentos, lo que ayuda a reducir los costos de producción, “el uso generalizado de materiales a base de plástico y con una larga vida media ambiental está contribuyendo a una epidemia mundial de residuos plásticos, lo que está propiciando una transición gradual hacia los plásticos reciclados”.
Hasta ahora –indica el organismo– se ha reciclado menos del 10% de los residuos plásticos generados en todo el mundo pero, “se prevé que esta proporción aumente por motivos de sostenibilidad, lo que plantea importantes dudas sobre la inocuidad de las sustancias químicas de los alimentos”..
El informe sugiere que se deben perseguir los objetivos ambientales de forma paralela a las preocupaciones sanitarias derivadas de la posible contaminación química y la migración de sustancias químicas de los materiales a los alimentos con los que están en contacto.
Queremos reciclar más plástico, pero también queremos asegurarnos de que al resolver un problema no generemos otros nuevos”.
La inocuidad de los alimentos debe ocupar un lugar central en la transición hacia sistemas agroalimentarios y pautas de consumo de alimentos más sostenibles”, declaró la la directora de la División de Sistemas Agroalimentarios e Inocuidad de los Alimentos de la FAO, Corinna Hawkes.
Un motivo de preocupación es la posible introducción de nuevos peligros asociados a las fuentes de materia prima —como plaguicidas, toxinas naturales o alérgenos— en los materiales de origen biológico que están en contacto con alimentos, derivados de recursos naturales y renovables como el maíz, la caña de azúcar y la yuca. Surgen también otras preocupaciones relacionadas con el uso de nuevas sustancias como los nanomateriales, que se emplean para mejorar el rendimiento de los materiales o habilitar las funciones de envasado activo.
Para abordar la creciente preocupación pública por la exposición a los microplásticos y los nanoplásticos en los alimentos y las bebidas, es preciso contar con métodos analíticos validados para su detección e identificación. En el informe se argumenta que la actual falta de dichos métodos ha impedido hasta el momento que los organismos reguladores determinen un riesgo claro para la salud humana.
La FAO prevé que el informe sirva de fundamento para los debates de la Comisión del Codex Alimentarius, órgano intergubernamental establecido en 1963 por la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) con objeto de establecer normas, directrices y códigos internacionales relacionados con los alimentos y destinados a velar por su inocuidad y facilitar el comercio.
En el informe se señala que en los debates en curso en el marco del Codex Alimentarius sobre los aspectos de inocuidad alimentaria relativos al uso de plásticos reciclados en el envasado de alimentos se ha destacado aún más la necesidad mundial de armonizar las normas sobre los materiales en contacto con alimentos entre los distintos países.
Tal como se argumenta en el informe, con la armonización mundial de los marcos normativos no solo se respaldaría la realización de evaluaciones de riesgos sólidas y con base científica encaminadas a garantizar la producción y el uso inocuos de los materiales reciclados en contacto con alimentos, sino que también se contribuiría al logro de los objetivos internacionales actuales y futuros de reducción de los residuos plásticos.



