Demandan agaveros ley para impedir colapso en el sector
Escuchar esta nota
Detenido
Al advertir lo anterior el presidente de la Unión Agrícola Regional de Productores de Mezcal Tequilero en Jalisco de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), Rodrigo Reyes, refirió que la crisis agavera inició en el 2000 al registrarse una fuerte alza de la producción que alcanzó un precio de comercialización de hasta 18 pesos por kilo.
Ello, provocó que personas ajenas al sector plantaran “agaves sin ser agaveros”, registrándose un boom en el número de plantas de de hasta alcanzar los 93 millones en 2002; una cifra contrastante con los 35 millones que demanda la industria conformada por unas 130 fábricas de tequila.
El también miembro del Consejo Regulador del Tequila informó que ante esta sobreproducción para el 2004 ya no se plantó tanto, lo que explica que en 2006 sólo se hayan plantado 30 millones de agaves, una cifra muy por debajo de las necesidades de la industria.
De ahí que en este momento la producción de agave tequilero apenas y cubre el 50 por ciento de los requerimientos del sector.
Ante este panorama, Reyes urgió en la necesidad de implementar una estrategia que involucre tanto a los productores como a los industriales y autoridades de la Secretaría de Agricultura (Federal) con el propósito contar con una planeación en todos y cada uno de los eslabones involucrados en el sector.
Luego de señalar que “hace falta una planeación estratégica en el sector”, dijo que hace poco más de un año propuso a las autoridades federales, del estado de Jalisco y a la industria tequilera una ley agavera, a fin de establecer ciclos de producción a diez años, con una sobreproducción no mayor del 20 por ciento para el caso de contrarrestar plagas y enfermedades.
Se trata -insistió- de buscar “un punto de equilibrio” entre los productores e industria tequilera, donde el gobierno actúe como árbitro de los programas.
En la ley que propugna, se plantea que los tequileros produzcan sólo el 49 por ciento de sus necesidades de agave; luego de que en este momento “la industria tequilera planta entre el 80 y 100 por ciento de sus necesidades de agave, lo que constituye una práctica monopólica y pone en peligro la supervivencia de miles de agaveros en los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Nayarit y Tamaulipas, que tienen la Denominación de Origen”.
Al reprochar que los tequileros estén irrumpiendo en el cultivo de agave, exigió “que nos dejen producir a nosotros”, de otra forma “nos van a quitar de agaveros, lo que traerá más pobreza y tensión social en el campo”.
Rodrigo Reyes indicó que su propuesta incorpora también a los comercializadores de productos químicos y agroquímicos a fin de impedir el uso de productos nocivos para la tierra. “Estamos en contra de prácticas de grandes empresas y grandes agaveros que dañan la tierra”, añadió.
En este sentido recordó que en 2000 las enfermedades terminales afectaron el 45 por ciento de las tierras en Los Altos de Jalisco, 46 por ciento en la zona Valles; de los cuales el 30 por ciento de estos males se concentro en Tequila.
No obstante, adelantó que entre 2009 y 2010 se prevé una reactivación económica para el productor, pero ello dependerá de que se alcance un punto de equilibrio entre agaveros y tequileros con base en una ley sectorial.



