Grave error reducir presupuesto para el campo
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Detenido
En la comparecencia de la semana pasado ante la Cámara de Diputados, donde el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, fue duramente cuestionado –algunos diputados llegaron incluso a utilizar fuertes apelativos—sobre el ejercicio de los recursos, la falta de políticas para atender al campo y el privilegio en apoyos para las grandes empresas.
El diputado Santiago Gustavo Pedro Cortés señaló que “la propuesta del gobierno federal de recortar el presupuesto de la Secretaría de Agricultura es evidencia de que el presidente Felipe Calderón, el campo y el sector agroalimentario no es importante para él”. El gobierno –añadió– está dando la espalda al campo, lo que podría provocar que las importaciones agroalimentarias este año sumen más de 23 mil millones de dólares.
El legislador por Alternativa consideró que el gobierno se equivoca, pues si no hay inversión en el campo no habrá estabilidad en el país y el único recurso será la protesta pública.
La catástrofe del campo es una verdadera emergencia nacional, ya que los mercados mexicanos se han visto fuertemente golpeados en las últimas semanas a causa de la crisis financiera que vive Estados Unidos y serán afectados por la disminución del envío de remesas.
Propuso constituir un fondo de reserva alimentaria, aprovechar los bosques y el agua, lograr el bienestar social; pero no por la vía de la asistencia, sino por medio de un sustento productivo y readecuar los programas para el campo.
La perredista Adriana Díaz Contreras acusó que son agroempresas como Maseca y Cargill las que monopolizan la producción del campo mexicano al recibir más del 80 por ciento de subsidios y apoyos del gobierno federal y ni siquiera se comprometen a garantizar el abasto nacional porque mucha de esta producción subsidiada la exportan a otros países.
El diputado de Convergencia Félix Castellanos Hernández dijo que la balanza comercial agroalimentaria durante el TLCAN ha sido deficitaria en un promedio anual de 2 mil 500 millones de dólares y que la dependencia agroalimentaria es alarmante, 33 por ciento en maíz, 55 por ciento en trigo, 95 por ciento en soya, 72 por ciento en arroz y 22 por ciento en cebada.
Apuntó que cinco de cada 10 migrantes que se dirigen a Estados Unidos son originarios de las zonas rurales, por lo que queda claro que durante el TLCAN lo único que se ha exportado a Estados Unidos es mano de obra mexicana.
Al iniciar su intervención el secretario de Agricultura dio cifras positivas sobre la situación del campo mexicano que aumentó su producción agroalimentaria en los últimos 15 años, y en maíz pasó de 14 a 25 millones de toneladas; en hortalizas creció de 6 a 11.5 millones, casi al doble; en fruta aumentó de 11 a 17 millones de toneladas; en cultivos industriales de 42 a 55 millones.
En los cultivos más importantes de la agricultura –aseguró– crecimos cerca del 50 por ciento al pasar de 118 millones a 175 millones de toneladas; en carnes pasamos de 3.6 a 6 millones, en leche pasamos de 7 mil 600 a 10 mil 400 millones de litros.
Las exportaciones de México pasaron, en los últimos 15 años, de 5 mil a 17 mil millones de dólares con los que esperamos cerrar éste y las importaciones fueron de los 6 mil a los 19 mil millones. Hoy somos el doceavo país productor y exportador de alimentos en el mundo y el octavo importador, argulló Cárdenas.



