Buen panorama hidroagrícola para ciclo primavera-verano
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Detenido
Aunque los meses de noviembre a abril fueron muy secos, ya está lloviendo desde Chiapas hasta Coahuila y Monterrey. Las lluvias continuarán hasta mediados de junio, donde puede haber un periodo seco por la canícula –una o dos semanas secas–, pero continuarán hacia finales de julio y mediados de agosto.
El especialista del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua, Javier Espinosa Cruickshank, expresa que las lluvias entraron intensas, con excepción de Sonora y Sinaloa, cuya temporada comienza en junio normalmente; las lluvias que se presentan en el Valle de México están por arriba de lo que se registra para mediados de mayo.
Hubo sequía en el periodo invernal –explica–, pero veníamos de un verano muy húmedo; se padeció pero no en forma dramática. La zona más seca el año pasado fue la zona central, por eso los cortes de abasto que se hicieron al Sistema Cutzamala; estas lluvias caerán bien.
Para el mes de septiembre el clima en México es lluvioso –detalla– por efecto de los ciclones tropicales, pero hay que seguir estudiando ya que dependiendo del calentamiento de la superficie de mar en el Pacífico será el comportamiento que tendremos; si éste no es tan fuerte los huracanes tomarán su ruta normal y traerán agua y humedad en septiembre y octubre al país.
Ya llevamos tres años arriba de 800 milímetros, resultado de mucha lluvia y esto trae buenas cosechas nos han comentado en la Sagarpa, resalta Javier Espinosa.
Las lluvias que ya se han registrado benefician a estados tradicionalmente agrícolas de la zona central del país, que dependen más del temporal; las zonas de riego están aseguradas para este año, ya que las presas en su mayoría están entre 70 y 80 por ciento de su capacidad.
Inviernos más cortos
Desde mediados de los años noventa, el cambio climático ha impactado en que se presenten paulatinamente inviernos más cortos y menos fríos, y que las primaveras se están alargando un poco. En verano al parecer se están incrementando las lluvias y se están reduciendo en invierno.
Con esta tendencia, advierte el especialista en climatología estadística del SMN, los frutales podrían tener problemas, porque requieren bajas temperaturas, ya que en época invernal hay frío intenso pero no constante y, en ocasiones hasta calor tenemos.
El fenómeno afecta toda la zona norte del país, en entidades como Chihuahua que sobresale por su manzana o Coahuila que cultiva nuez.
Este año las regiones centro y sur del país registraron mucho calor; la temperatura máxima fue de 47º en Chihuahua, seguidos de Nayarit y San Luis Potosí con 45º; Campeche y Yucatán con un comportamiento fuera de lo normal llegaron hasta 44º y en Tabasco el periodo invernal fue muy seco.
Para Baja California en los meses de junio, julio y parte de agosto se esperan temperaturas superiores a 45 sin llegar probablemente a 50º, apunta Javier Espinosa.
Lluvias más prolongadas
De acuerdo con un análisis del especialista de 1941 a la fecha, en el periodo de lluvias –que comprende de mayo a octubre– históricamente se presenta 80 por ciento de lluvias y durante el periodo seco –de noviembre a abril—20 por ciento.
Sin embargo, explica, del año 2000 al 2009 el patrón se modificó y la relación fue de 85 por ciento en época de lluvias y 15 por ciento en invierno; el año pasado esto se acentuó aún más y en el periodo seco se concentró sólo 10 por ciento de las precipitaciones pluviales y 90 por ciento en el temporal.
Estamos viendo que hay ciclos donde se pueden repetir patrones de lluvia y los inviernos son más cortos en cuanto a reducción de lluvias: cuando éstos han bajado 5 por ciento en precipitaciones, se ha trasladado al periodo de lluvias.
En la década de los cuarenta el promedio de lluvia era de 780 milímetros (mm); en los años cincuenta de 756 mm; de los sesenta a los setenta de 773 mm; en los noventa de 756 mm, similar a años cincuenta; y en los años 2000-2008, de 817 mm, “un exceso de lluvia tremendo”, comenta Javier Espinosa.
La sequía invernal de noviembre abril fue el periodo más seco desde 1941, pero 2008 fue el tercer año más húmedo a nivel histórico, después desde 1958 y 1981, años extremadamente húmedos, subraya.



