Actividad agropecuaria genera una quinta parte de emisiones CO2
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Detenido
Antonio Ruíz García, subsecretario de Desarrollo Rural de Sagarpa, afirmó que México al igual que otras naciones en vías de desarrollo, tiene una emisión creciente de bióxido de carbono ( CO2), y un compromiso de control para prepararnos ante el cambio climático y, aunque son mayores las sustancias tóxicas de los países en desarrollo, éstos no han asumido el compromiso en ese sentido.
Enfatizó que en virtud de que del total de emisiones de CO2 en el país, una quinta parte proviene del sector agropecuario, la Secretaría de Agricultura tiene varios programas tendientes a disminuir la emisión de CO2, por ejemplo, el recambio de motores en el sector pesquero.
Hoy se considera que el CO2 es responsabilidad de otros sectores, pero tan sólo el sector transporte tiene menos emisiones que el sector agropecuario en su conjunto.
Destacó que la tecnificación de riego en agricultura controlada crece a tasas del 20 por ciento anual en los últimos años, lo cual evidentemente contribuye a que los agricultores tengan un menor impacto de lo que será eventualmente el cambio climático
A la par de disminuir emisiones de bióxido de carbono, se incentiva el uso de energías alternas. De esta manera, el Programa de Estímulos a la Productividad Ganadera (PROGAN) es una de las apuestas más importantes que tiene México, por su gran impacto en la parte ganadera, tiene potencial de llegar a más de 65 millones de hectáreas, informó.
Este programa involucrará 30 plantas por cada unidad animal, que podría significar llegar a una reforestación para el 2012 de más de 2 mil 50 millones de plantas perennes, que son recursos forrajero para la actividad ganadera, precisó.
El funcionario dijo que se sigue trabajando de manera muy intensa en regiones de agostadero (pastizales para animales) y de temporal, a través del programa de conservación y uso sustentable de suelos de agua, que cada año incorpora unas 250 ó 300 mil hectáreas, y también unos 30 millones de metros cúbicos a la conservación de agua.
Resaltó la meta de tecnificar un millón 722 mil hectáreas con infraestructura hidroagrícola para el 2012, que con lo acumulado de las administraciones anteriores abarcar poco más del 50 por ciento del total de las tierras de riego en México, que suman 6.5 millones de hectáreas.
El convertir superficie de temporal a riego, aún en el trópico húmedo representa una gran ventaja para los productores porque la productividad se puede incrementar en dos o más veces por unidad de superficie, con una mejora sustancial de los productos.
La mayor parte de la superficie con infraestructura de riego es bajo el método de riego rodado, lo que a más de ocupar mayor volumen de agua tiene menor efectividad en la productividad.
Y la intención de este programa de Tecnificación de Riego es motivar y estimular a los productores para que transiten del riego rodado al de compuertas, al de aspersión, al de micro-aspersión y al riego con cinta.
Así, los productores que tienen riego con cinta son los primeros en acomodar su cosecha por la calidad obtenida y sus costos se reducen significativamente.
Se busca aprovechar la infraestructura, cuidando cada gota de agua, lo que a su vez, permite suministrar justo la cantidad de agua que requiere cada tipo de cultivo y la aplicación de los insumos puede irrigarse con lo que se ha dado en llamar ferti-irrigación.
Otro programa que por cierto ha sido ejemplo y bandera a nivel internacional es el de diseñado por México en materia de seguros para cubrir las contingencias climatológicas extremas. Así, México está cubierto contra lo que son contingencias climatológicas, que a la fecha tiene una cobertura para cerca de los 10 millones de hectáreas agrícolas y alrededor de ocho millones de cabezas en la parte ganadera.



